domingo, 21 de junio de 2009

Sueltos sobre Irán - 21/06/2009

A continuación, ofrezco algunos enlaces interesantes sobre la llamada "revolución verde" que he ido recopilando esta semana y que sirven como complemento y ampliación a mi anterior post sobre el tema. Cada día parece más claro que nos encontramos ante una lucha por el poder entre dos facciones dentro del sistema: la liderada por el líder supremo, el ayatolá Jamenei, y la encabezada por el presidente de la Asamblea de Expertos, el ayatolá Rafsanjani, y que hay muy pocas posibilidades, probablemente ninguna, de que se produzca un cambio de régimen.

-El mejor seguimiento en castellano de los acontecimientos en Irán es el que está haciendo el periodista Iñigo Sáenz de Ugarte en su blog Guerra Eterna.


-"Historia de un rumor": Un buen ejemplo de la manipulación y desinformación que hemos venido padeciendo en la cobertura de la crisis iraní es la supuesta participación de la milicia libanesa Hizbulá en la represión de las protestas; al parecer medios en principio tan serios como Der Spiegel las habrían confundido con la milicia iraní Ansar-e-Hizbulá. Incluso han circulado rumores de que hay milicianos de Hamas en las calles de Teherán apoyando al gobierno. Ese rumor parece basarse completamente en el hecho de que algunas "fuentes de la oposición" han visto a algunos miembros de las fuerzas que "hablaban en árabe o, simplemente, no parecían iraníes" (sic). Eso basta para que algunos medios no pierdan la ocasión de dar la "noticia" como un hecho con fines propagandísticos.

-Otro rumor es el de la famosa carta secreta que supuestamente envió el Ministerio del Interior al líder supremo Jamenei anunciando que se daría la victoria a Ahmadineyad y exponiendo los resultados "reales" de las elecciones. La carta era evidentemente falsa (ni siquiera tiene membrete), lo que no impidió que circularan cientos de fotocopias por Teherán e, incluso, que Marjane Satrapi y Mohsen Majmalbaf la presentaran como prueba ante el Parlamento Europeo.

-Se han presentado todo tipo de "pruebas" para sustentar las acusaciones de fraude electoral. Aquí se exponen las más importantes, rebatidas.

-Seumas Milne dijo el jueves una verdad que, dada la opinión generalizada, sonará enormemente excéntrica y que, si no viviéramos en el mundo al revés, sería puro sentido común. Si no ha habido fraude electoral (algo que nadie ha demostrado todavía) y Ahmadineyad ha ganado las elecciones, estamos ante un intento de golpe de Estado de Musavi y sus partidarios:

If Ahmadinejad was in fact the winner, then there is an attempted coup going on in Tehran right now, and it is being led by Mousavi and his western-backed supporters. But for the demonstrators facing repression in Tehran, the conviction that they have been cheated has created its own momentum in what is now a highly polarised society. That is given more force by the fact that the protests are underpinned by a split in the theocratic regime, of which Mousavi and his allies are a powerful component.

-El iraní Abbas Barzegar está publicando en The Guardian algunos de los artículos más interesantes sobre su país. El miércoles nos hablaba de una sociedad dividida, con dos grupos separados y casi aislados entre sí: una élite empresarial occidentalizada y partidaria de la apertura al exterior y una clase de profesionales y tecnócratas más religiosos que se educaron tras la revolución y sienten un fuerte orgullo patriótico por los logros obtenidos por su país tras la revolución islámica:

Iran is having an identity crisis. Since the Iranian revolution turned into an Islamic Republic few voices other than the party line have been accepted in the public realm. Nonetheless, the vacuum left by the flight of the wealthy elite after the revolution (now mostly in Los Angeles) has led to the rise of an upper class that has benefited from the industrial development of Iran over the last 20 years. Over the years this class has increasing become disenchanted with Iran's international isolation, strictures of Islamic governance and what it sees as the blatant exploitation of religion for political ends. They have long desired a rapprochement with the west in addition to the adoption of western modes of democratic governance. The government has largely left them and their satellites alone in their northern Tehran suburbs.

Meanwhile, the seemingly viable mixture of theology and modernity introduced by the revolution has allowed the integration of an extremely large conservative segment of the population into Iranian society. This is the exact inverse of countries like Turkey and Egypt where national development and professional training have benefited almost exclusively the secular classes. Thus, a generation of Iranians from traditional Muslim backgrounds has been reared in the mores of the Islamic revolution and come to adopt its ideals and ambitions as a matter of choice and identity. Over the years this multi-constituted class has prided itself on its many anti-imperial achievements and Iran's very survival in the face of countless internal and external challenges. Educated, on guard, and devoted, they are the life blood of the regime and far from the puppets of a few old clerics that they are made out to be.


-Excelente artículo de Peter Beaumont, hoy, en The Guardian, que debería servir como advertencia para todos aquéllos que, de un lado u otro, se apresuren a sacar conclusiones. Ni las exégesis conspiranoicas de cierta izquierda anti-imperialista ni las de los fundamentalistas predicadores de las bondades de la democracia occidental (tendencia mayoritaria y heterogénea que incluye desde los socialdemócratas hasta los neocon) entienden lo que está pasando en Irán porque se empeñan en interpretar los acontecimientos en su propio beneficio:
In the case of Iran, what has been visible in the west has been two competing versions of the country, coloured by political imagination and appropriated by the two rival - and confrontational - camps that have dominated our debate on foreign affairs since 11 September and the invasion of Iraq. Parties to a new cold war of ideas, their narrow and mutually antagonistic positions have reinterpreted each emerging international crisis to suit their own agenda and in defiance of the other's.

On one side are the remnants of the old left, bolstered by a new generation radicalised by anti-poverty, anti-globalisation and climate change activism. Informed by writers like the veteran activist Noam Chomsky and journalists such as John Pilger, their world view is characterised by an "anti-imperialist" narrative that is hostile to western interventions.

Opposing them is a more diffuse group with a far greater influence on policy-making, whose members range from broadly liberal to neoconservative. The unifying conviction that has glued this group together has been an almost religious belief in the transformative power that western democratic habits possess when transplanted into societies and cultures that have experienced largely restricted freedoms. It's a belief, it should be said, that remains strangely unshaken by the multiple failures in recent years.
-Daniel Luban escribe en el blog de Jim Lobe un excelente artículo sobre el ridículo posicionamiento que hacen algunos comentaristas neocon, que se empeñan en mostrar a los opositores que están saliendo a las calles como partidarios de los mismos valores que defienden ellos. A pesar de los gritos de "Allahu akbar", hay hasta quienes piensan que se trata de una revolución laica contra el islam:

Having dispensed with the Iranians as they are, and created in their place the ardently pro-American secular revolutionaries that he would like them to be, Krauthammer then lays out a vision of liberal transformation in the Middle East that will be familiar to anyone who remembers the grandiose claims made in the run-up to the Iraq war. Regime change in Tehran will “do to Islamism what the collapse of the Soviet Union did to communism — leave it forever spent and discredited.” It will “launch a second Arab spring,” bolstering Iraq and Lebanon, isolating Syria, and emasculating Hezbollah and Hamas. He does not mention the so-called “moderate” Arab states, perhaps because they shatter his “pro-democracy” pretext — after all, it would not do for the second Arab spring to sweep out Mubarak and bring in the Muslim Brotherhood. Nor does he mention the Palestinians outside of Hamas, but presumably they will at long last recognize themselves as a defeated people and acquiesce to whatever arrangement Israel sees fit to grant them.

Without getting into the merits of Krauthammer’s vision (I personally think it is no less far-fetched in 2009 than it was in 2003), how could anyone possibly believe that this is what the protesters are fighting for? It would be rather remarkable, to say the least, if the goals and aspirations of Moussavi and his supporters turned out to be identical with the goals and aspirations of the Wall Street Journal editorial board and the American Enterprise Institute.

-Gran parte de la culpa de ciertas interpretaciones erróneas la tienen algunos prominentes partidarios de Musavi. Su portavoz oficial en el extranjero, el cineasta Mohsen Majmalbaf, ha intentado vender una imagen del candidato a la presidencia que, a poco que uno rasque la superficie, se revela totalmente falsa. En una entrevista a Foreign Policy, declaraba que "Ahmadineyad es el Bush de Irán y Musavi es el Obama de Irán" (por lo que se ve, ahora el partido se juega en Irán). En una pieza de propaganda titulada "Hablo en nombre de Musavi. E Irán" (olvidando que, haya habido tongo o no, Ahmadineyad tiene un gran número de seguidores) convertía a Musavi en un personaje totalmente irreconocible, un hombre que cuando ocupó el cargo de primer ministro no estuvo involucrado en la muerte de ninguno de sus opositores (una descarada mentira totalmente inverosímil que es fácil rebatir si se echa un vistazo rápido a las hemerotecas) y que ahora ha venido para cambiar el sistema desde dentro (Majmalbaf llega a decir explícitamente que si Musavi llega a la presidencia "debilitará el poder de Jamenei").

-Las potencias occidentales no se han mantenido completamente al margen de lo que está ocurriendo en Irán. El Parlamento Europeo hizo un llamamiento a Irán para que investigue las alegaciones de fraude electoral y el parlamento estadounidense condenó la represión contra los manifestantes. En una entrevista concedida a la ABC, el presidente Obama afirmó que lo que estos quieren es justicia y que la manera en que trate el gobierno iraní a los manifestantes pacíficos enviará "una señal muy clara a la comunidad internacional de qué es Irán y qué no es". (Es inevitable pensar en las "señales" que envía Estados Unidos a la comunidad internacional).

-Pero nada pone de manifiesto con mayor crudeza la hipocresía de gran parte de la clase política mundial que las declaraciones del presidente francés Nicolás Sarkozy. El martes, el marido de Carla Bruni tomó claramente partido al denunciar el "fraude" en las elecciones iraníes, afirmó que"la magnitud del fraude es proporcional a la violenta reacción del gobierno" y manifestó su apoyo a un movimiento que "trata de romper sus cadenas". Lo más grotesco del caso es que el presidente de la República Francesa hizo estas declaraciones de apoyo a la democracia mientras rendía honores al dictador gabonés Omar Bongo, durante su funeral en Libreville.

6 comentarios:

Juan Asís Palao dijo...

¡Viva Sarkozy!
¡Viva Irán libre!

Ave dijo...

Excelente resumen, Carlos. Estás sobresaliente :-)
Un beso

Alexander dijo...

Gracias por colocar un enlace a mi blog, y me alegra mucho que usted se interese por la situación en Irán. Siempre me sorprende cuando alguien que no sea iraní tiene un buen análisis de lo que pasa en Irán, y es evidente que Ud. lo tiene y que Ud. está informado. Espero que siga con el buen trabajo.

Saludos desde "El alma de gente morena."

Carlos Sardiña Galache dijo...

Gracias, Ave. Me sabe a gloria ese sobresaliente, sobre todo por que viene de alguien que sabe realmente de estas cosas.

Bienvenido, Alexander, ésta es tu casa. No creo estar demasiado informado sobre Irán, pero tengo la ventaja de ser consciente de mi ignorancia, aunque me gustaría saber mucho más, claro está. Mucha gente en Europa se atreve a hacer juicios de valor sobre Irán y otros países de los que no saben absolutamente nada y eso es muy peligroso. Enhorabuena por vuestro blog, es excelente.

Un abrazo a los tres

Ave dijo...

De nada :-)

Te va a "encantar" esto:

César dijo...

Muy bueno el artículo. Os dejo otro punto de vista, más en relación con el tratamiento informativo de los medios de gran difusión;

La desinformación internacional: Irán. La quimera del fraude electoral y el diseño de la “revolución verde”

Saludos, y a seguir escribiendo con cordura.