lunes, 12 de enero de 2009

Hemeroteca: Terrorismo sionista

Dejando a un lado la cuestión de la "proporcionalidad", es necesario falsear enormemente los hechos y retorcer y pervertir totalmente el significado de las palabras para calificar una matanza indiscriminada de civiles como una "operación antiterrorista", pero eso es lo que está haciendo Israel estos días. Tzipi Livni declaró ayer que Israel está luchando contra el terrorismo de Hamas y, de hecho, esta organización, como no se cansan de repetir quienes defienden las acciones del Estado de Israel incluso en los casos en que violan todas las leyes internacionales de derecho humanitario, es una organización clasificada como terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea.

Cuando se menciona este último hecho, se suele hacer con la seguridad de que basta con esa clasificación para deslegitimar a Hamas como interlocutor válido en un proceso de negociación. Sólo puede ser válido como interlocutor, se nos dice, Fatah, pues se trata de una "organización moderada" (es decir, dispuesta a plegarse a los mandatos de Israel y a aceptar cualquier cosa que les imponga en la mesa de negociaciones, debido a la corrupción de sus líderes).

Lo más grotesco de todo este argumento no es que pase por alto que, en su día, Israel respaldara a Hamas cuando lo creyó necesario (cuando la organización terrorista era Fatah), ni tampoco que Hamas ganara unas elecciones que todo el mundo consideraba libres y justas precisamente hasta que salió vencedor el "partido equivocado" (un "error", el derecho a elegir libremente a líderes no impuestos por fuerzas externas, por el que se ha castigado duramente a los palestinos desde entonces, culminando con la carnicería actual). Lo más grotesco de este argumento es que parece ignorar completamente el decisivo papel que jugó el terrorismo sionista en la creación y desarrollo del Estado de Israel. De hecho, como recordaba recientemente Asad Abujalil en su imprescindible blog, fueron los sionistas quienes introdujeron el terrorismo en el conflicto árabe-israelí.

MENACHEM BEGIN, UN TERRORISTA CON EL QUE LA "COMUNIDAD INTERNACIONAL" SÍ ESTUVO DISPUESTA A HABLAR.

El 4 de diciembre de 1948, el New York Times publicó una carta firmada por un grupo de intelectuales judíos (entre ellos Hannah Arendt y Albert Einstein) que condenaba rotundamente el terrorismo sionista y comparaba a la extrema derecha sionista isarelí con el fascismo y el nazismo. El motivo de la carta fue la visita a Estados Unidos de Menachem Begin, fundador y líder del recién creado Partido de la Libertad (Tnuat Herut), integrado por antiguos miembros del grupo terrorista Irgún y que, en la década de los setenta formaría con otros partidos el actual Likud, al frente del cual Begin sería primer ministro de Israel entre 1977 y 1983 (culminando, con premio Nobel de la Paz incluido, una asombrosa trayectoria: de terrorista a primer ministro de la "única democracia de Oriente Medio").

A continuación, reproduzco íntegro el texto de aquella carta histórica. La traducción es mía. Se puede encontrar el texto original aquí.
A los editores del New York Times:

Uno de los fenómenos políticos más inquietantes de nuestros días es el surgimiento, en el recientemente creado Estado de Israel, del “Partido de la Libertad” (Tnuat Herut), un partido político que tiene un enorme parecido, en su organización, métodos, filosofía política y demandas sociales, con los partidos nazi y fascista. Ha sido formado por miembros y seguidores del antiguo Irgún Zvai Leumi, una organización terrorista de extrema derecha y chauvinista de Palestina.

La actual visita de Menachem Begin, dirigente de este partido, evidentemente está planeada para dar la impresión de que existe un apoyo estadounidense a este partido en las próximas elecciones y para consolidar los vínculos políticos con los elementos sionistas conservadores de Estados Unidos. Varios estadounidenses de prestigio nacional han acogido con entusiasmo su visita. Es inconcebible que aquellos que se oponen al fascismo en todo el mundo, si estuvieran correctamente informados acerca de los antecedentes y proyectos políticos del señor Begin, pudieran añadir sus nombres y apoyo al movimiento que representa.

Antes de que causen un daño irreparable las contribuciones financieras y las manifestaciones públicas de apoyo a Begin y se cree en Palestina la impresión de que una gran parte de Estados Unidos respalda a los elementos fascistas en Israel, el público estadounidense debe estar informado de los antecedentes y objetivos del señor Begin y su movimiento.

Las declaraciones públicas del partido de Begin no dan la más mínima pista sobre su verdadero carácter. En la actualidad hablan de libertad, democracia y anti-imperialismo, a pesar de que hasta hace bien poco defendían la doctrina del Estado fascista. Son sus acciones las que revelan su auténtico carácter; por sus acciones pasadas podemos juzgar lo cabe esperar que hagan en el futuro.

Asalto a un pueblo árabe

Un terrible ejemplo es su comportamiento en el pueblo árabe de Deir Yassin. Este pueblo, alejado de las carreteras principales y rodeado de tierras judías, no había tomado parte en la guerra e incluso había combatido a las bandas árabes que pretendían usar el pueblo como base. El 9 de abril, las bandas terroristas asaltaron este pueblo pacífico, que no era un objetivo militar, y asesinaron a la mayoría de sus habitantes (240 hombres, mujeres y niños) y mantuvieron con vida a algunos de ellos para mostrarlos como prisioneros por la calles de Jerusalén. Aquel acto horrorizó a la mayoría de la comunidad judía, y la Agencia Judía envió un telegrama de disculpas al rey Abdalá de Transjordania. Pero los terroristas, lejos de avergonzarse de su acto, estaban orgullosos de aquella matanza, la difundieron ampliamente e invitaron a todos los corresponsales extranjeros que se encontraban en el país a ver los cadáveres amontonados y la devastación de Deir Yassin.

Los sucesos de Dair Yassin ilustran el carácter y los actos del Partido de la Libertad. Los miembros del partido predican entre la comunidad judía una mezcla de ultranacionalismo, misticismo religioso y superioridad racial. Al igual que otros partidos fascistas, se ha recurrido a ellos para romper huelgas y ellos mismos han presionado para que se destruyan los sindicatos libres. En su lugar, han propuesto que se creen sindicatos corporativos siguiendo el modelo de los fascistas italianos.

Durante los últimos años de violencia esporádica contra los británicos, el IZL y el Grupo Stern instauraron un reinado del terror en la comunidad judía de Palestina. Propinaron palizas a los profesores por hablar en contra de ellos y fusilaron a adultos por no permitir que sus hijos se unieran a sus filas. Usando métodos propios de gánsters, dando palizas, rompiendo ventanas y llevando a cabo atracos por todas partes, los terroristas intimidaron a la población y le exigíeron pagar un fuerte tributo.

Los miembros del Partido de la Libertad no han participado en ninguno de los logros constructivos alcanzados en Palestina. No han reclamado ninguna tierra, no han construido ningún asentamiento y sólo han conseguido restar mérito a las actividades de defensa judía. Sus esfuerzos para ayudar a la inmigración, tan divulgados, fueron mínimos, y se concentraban principalmente en llevar a compatriotas fascistas.

Discrepancias

Las discrepancias entre las valientes afirmaciones hechas por Begin y su partido y sus acciones pasadas en Palestina llevan la marca de un partido político poco corriente. Es el sello inconfundible de un partido fascista para el cual el terrorismo (contra los judíos, los árabes y los británicos por igual) y la tergiversación son medios en la consecución del objetivo de un “Estado líder”.

Teniendo en cuenta las anteriores consideraciones, es necesario que se sepa en este país la verdad sobre el señor Begin y su movimiento. Lo más trágico es que la cúpula del sionismo estadounidense ha rechazado unirse a la campaña contra los proyectos de Begin, o incluso se ha negado a exponer a sus bases los peligros que supone para Israel apoyar a Begin.

Por ello, los abajo firmantes usamos este medio para exponer públicamente algunos hechos relevantes acerca de Begin y su partido y para exhortar a todos los interesados a que no respalden esta última manifestación de fascismo.

Firmado:

Isidore Abramowitz, Hannah Arendt, Abraham Brick, Rabbi Jessurun Cardozo, Albert Einstein, Herman Eisen, Hayim Fineman, M. Gallen, H.H. Harris, Zelig S. Harris, Sidney Hook, Fred Karush, Bruria Kaufman, Irma L. Lindheim, Nachman Majsel, Seymour Melman, Myer D. Mendelson, Harry M. Orlinsky, Samuel Pitlick, Fritz Rrohrlich, Louis P. Rocker, Ruth Sager, Itzhak Sankowsky, I.J. Shoenberg, Samuel Shuman, M. Singer, Irma Wolfe, Stefan Wolfe.

4 comentarios:

Moeh dijo...

Las hemerotecas son esos lugares donde se guardan periódicos que pueden sacar los colores -- si es que les queda algo de vergüenza, de humanidad -- a gentuza...

Un post redondo, amigo Carlos...¡qué bueno que volviste!

Abrazos

nico dijo...

muy bueno... me ha parecido muy interesante... y creo que necesario... para evitar caer en generalismos que no ayuden a nadie... has leido, esto...

http://yustedquelovea.wordpress.com/2009/01/12/gaza/

es algo menos importante que la carta... pero con una idea parecida

besos tokiotas

Samuel dijo...

Impagable documento. Nada de estupideces como conflicto entre religiones, enemistad secular entre árabes y judíos y demás zarandajas. El problema era, y sigue siendo, el de la democracia contra el fascismo.

Carlos Sardiña Galache dijo...

Lo más grotesco de todo es que se utilicen "valores universales" e "ilustrados" para justificar y legitimar una barbarie provocada por una ideología atávica y racista, y que se permita a quienes profesan esa ideología suspender esos mismos valores para defender sus intereses. ¿Quién mejor que la gran Hannah Arendt para desenmascarar a los fascistas sionistas?

Un saludo a los tres.