viernes, 9 de enero de 2009

El genocidio palestino

La espantosa carnicería que Israel está perpetrando en Gaza estos días, y que llevaba meses preparando, no es una acción defensiva, como sostienen algunas instituciones supuestamente democráticas que ya sólo representan los intereses de unos pocos. Tampoco es verdad que Hamas rompiera la tregua, otra de las muchas mentiras de Israel que sus numerosos sicofantes se empeñan en difundir, siguiendo los viejos consejos de Goebbels. Fue Israel quién rompió un alto el fuego que Hamas había respetado escrupulosamente cuando el 4 de noviembre, aprovechando que el mundo miraba hacia otro lado, lanzó un ataque sobre Gaza en el que mató a 6 miembros del Gobierno legítimo de la Franja.

MARTIN ROWSON, AYER EN THE GUARDIAN.

Muchos están criticando a Israel por actuar de manera desproporcionada frente a los ataques con cohetes Qassam de Hamas. Hay un elemento de verdad en esa crítica, pero, como sucede a menudo cuando la mentira se funde con la verdad, resulta aún más perniciosa. La enorme falacia de esa postura es que legitima a Israel como víctima que se defiende y condena a Palestina como el agresor. Nada más lejos de la realidad. Lo que está haciendo Israel es, lisa y llanamente, ejecutar un castigo colectivo contra la población de Gaza por tener la osadía de votar libremente a la única formación política bien organizada que está dispuesta a oponer resistencia a la opresión israelí. Un castigo en el que no se está haciendo nada para evitar las bajas civiles, más bien al contrario; aunque son muy pocos los habitantes de Gaza a los que el ejército israelí (e incluso la ONU) considera civiles, categoría que prácticamente sólo incluye a las mujeres y los niños. Además, Israel está enviando un mensaje al mundo árabe, tras la derrota de la guerra de Líbano en 2006: somos más poderosos que vosotros, somos despiadados, temednos.

En un contexto más amplio, la masacre de Gaza es la culminación de la limpieza étnica por parte de Israel que se remonta a la Nakba y cuyo objetivo es expulsar al pueblo palestino de su tierra y ampliar su lebensraum. Una limpieza étnica que cuenta con la connivencia, y en algunos casos la complicidad directa, de la llamada comunidad internacional y que en muchos casos incluye políticas directamente genocidas, como ya han denunciado otros, entre ellos el historiador israelí Ilan Pappé.

¿Qué es genocidio?

Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio Adoptada y abierta a la firma y ratificación, o adhesión, por la Asamblea General en su resolución 260 A (III), de 9 de diciembre de 1948.

Entrada en vigor: 12 de enero de 1951, de conformidad con el artículo XIII

Artículo II

En la presente Convención, se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpretados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal:

a) Matanza de miembros del grupo;
b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;
c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial;
d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo;

e) Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo.

Ver también el blog de Ignacio Escolar.