viernes, 9 de mayo de 2008

Turismo español en Birmania

"El segundo [impacto] lo recibí ayer mismo durante el transcurso del Telediario de mayor audiencia, cuando una amable señorita nos intentaba tranquilizar, indicándonos que para la temporada estival la totalidad de las infraestructuras turísticas de Birmania volverían a estar al cien por ciento -¡tras la muerte de más de 40.000 seres humanos!-. Cada vez entiendo menos el mundo que me ha tocado vivir."
Extracto de una carta publicada hoy en El País escrita por Ángel Toca.


A río revuelto, ganancia de pescadores. Hay quien ha pensado que éste es un buen momento para promocionar Birmania como un gran destino turístico. Esta mañana me he encontrado con un post escrito por un agente de viajes que acaba de volver de un viaje a Birmania organizado por la Asociación Catalana de Agencias de Viajes (ACAV). En dicho post, el agente se muestra encantado del servicio y el trato que ha recibido de los birmanos y hace una encendida defensa de convertir Birmania en un destino turístico. Las únicas referencias a la catástrofe causada por el ciclón Nargis se encuentran en los dos primeros párafos, que reproduzco a continuación:

"Acabo de regresar de un viaje organizado por la asociación Catalana de agencias de viajes (ACAV) a Myanmar (Birmania) escapando por los pelos del tremendo ciclón que ha asolado el sur del país, y que esta abriendo portadas y titulares en la prensa estos días.
Haber compartido estos días con compañeros de profesión, hace mucho mas agradable el viaje, los reencuentros, las tertulias, los cafés, tienen un aroma especial, la organización fue perfecta y la elección del receptivo Birmano un acierto, de no haber sido por el trágico final para la población."

El agente de viajes recomienda encarecidamente Birmania como destino turístico, no sólo por la calidad del servicio sino por los beneficios que el turismo puede reportar a los birmanos:

"El mayor homenaje que podríamos hacer desde esta comunidad, es recomendar este destino, es seguro, bello, con cultura ancestral, y una capacidad de servicio fuera de lo habitual o a lo que estamos acostumbrados,
Os hago un llamamiento para que demos soporte a estas gentes que tanto nos necesitan, no piden dinero, ni comida, solo quieren atendernos como visitantes y así ayudarles a mejorar su economía, y su fuerza moral hacia un cambio de régimen, solo tenemos que recordar, este, nuestro país, que en plena dictadura, los que por suerte trabajábamos en turismo disfrutábamos de la democracia de los turistas a pesar del encorsetamiento oficial."

Así que, si no entiendo mal, los turistas españoles que vayan a Birmania no se van a limitar a hacer fotos y enseñarle a los birmanos a imitar a Chiquito de la Calzada (práctica habitual de nuestras huestes allende los mares), sino que también van a hacerles partícipes de nuestra democracia.


Supongo que eso es lo que hicieron los miembros de la ACAV con el personal de los hotel y los guías que se fueron encontrando en su camino. Probablemente hicieron disfrutar de nuestra democracia al personal de la agencia de viajes local con la que la ACAV organizó el tour a Birmania, y que nuestro agente no se cansa de alabar: Adventure Myanmar. El presidente de esa agencia es un tal Aung Myo Min Din, alguien que por lo que se ve tiene cierta experiencia trabajando con turistas españoles: según The New Light of Myanmar, el periódico oficial de la Junta militar, Aung Myo y un grupo de funcionarios del Ministerio de Hoteles y Turismo de Myanmar recibieron en noviembre de 2000 a un grupo de turistas españoles entre los que se encontraban el embajador español en Tailandia y su esposa. Por cierto, Aung Myo Min Din era entonces el director ejecutivo de Adventure Myanmar; desde aquí, le felicito por el ascenso obtenido desde entonces.


El agente de viajes y bloguero español también es miembro de Turismo 2.0, una red social del sector turístico que ha puesto en marcha el "proyecto solidario" Por Birmania, cuyo objetivo es "menguar la triste realidad de los ciudadanos de Birmania" (sic). Mientras decenas de miles de personas se mueren de hambre y enfermedades en una situación de vida o muerte, mientras la comunidad internacional presiona a la Junta para que acepte una ayuda cada vez más necesaria, un grupo de empresarios del sector turístico español propone el turismo para "devolver la sonrisa" a los birmanos.


En la página web podemos leer, además de una muestra de literatura solidaria en forma de oda a la hermandad universal, las siguientes palabras: "El Turismo es una fuente de ingresos y ayuda, que en momentos puntuales como este, pueden devolver el optimismo a una sociedad que ahora lo necesita más que nunca." En ninguna parte de su página web encontramos ni una sola propuesta ni proyecto humanitario propios en Birmania; lo que más se acerca a ello está en la sección Como Colaborar, en la que lo único que hay son unos banners que dirigen a la propia página.


Eso sí, no faltan enlaces para reservar habitaciones en hoteles de tres y cuatro estrellas en Rangún, a través de una central de reservas española. Hoteles como el Kandawgyi Palace, que evidentemente no están exentos de vínculos con la Junta, a juzgar por el número de veces que aparecen en las páginas de The New Light of Myanmar y The Myanmar Times y que han albergado desde cursos de hosteleria organizados por el Ministerio de Hoteles y Turismo hasta seminarios de formación del personal diplomático birmano organizados por el Ministerio de Asuntos Exteriores.


Como sabe cualquiera que haya investigado mínimamente la situación de Birmania, hacer negocios allí es prácticamente imposible sin beneficiar significativamente a la Junta militar (sobre esto, vease el informe de la CIOSL Doing Business in Burma, en pdf). Asociaciones como Burma Campaign UK, el Gobierno birmano en el exilio (elegido democráticamente por el pueblo birmano en 1990), además de la propia Aung San Suu Kyi, han pedido a los turistas que no vayan a Birmania mientras el régimen militar continúe detentando el poder: el turismo no sólo sirve para legitimar el régimen, también le reporta ingresos que el pueblo no disfruta (el turismo está ferreamente controlado por el SPDC y la USDA) y utiliza infraestructuras que ha construido y mantiene una población sometida a trabajos forzados por el ejército.


NOTA: Es justo decir que los agentes de viaje mencionados en este artículo no son los únicos touroperadores españoles que ofertan viajes organizados a Birmania, el tipo de viajes de los que se puede beneficiar económicamente la Junta. Otros touroperadores como Catai, Traveloteca o Myanmar Gold también tienen Birmania como destino; pero al menos ninguna de ellas pretende hacer pasar sus negocios como "proyectos solidarios".

12 comentarios:

algarabia dijo...

Cuando una cree haberlo visto todo y estar curada de espanto, la realidad vuelve a superar las peores predicciones. Resulta que un agente de viajes español vende en la red su empresa como si se tratara de un proyecto solidario a favor de los derechos humanos enBirmania. A través de su web publicita una campaña de solidaridad inexistente, sin proyectos, ni ideario ni propuestas: lo único que encontramos son ofertas de viajes en connivencia con operadores birmanos al servicio, por supuesto, de la junta militar.
Y todo ello, supuestamente, para denunciar "desinteradamente" la penosa situación de los derechos humanos en dicho país.
De aquí a nada veremos cómo los fabricantes de bombas de racimo promueven campañas solidarias para donar prótesis a los amputados.
Vergonzoso e indignante.

Carlos Sardiña Galache dijo...

A eso lo llaman "turismo solidario". Ultimamente, cada vez que oigo esta última palabra me echo a temblar...

Un abrazo

Anián dijo...

¿Que no vio gente pidiendo dinero ni comida? Me parece que a éste le llevaron a ver lo que quisieron... por supuesto, alejado de la realidad de Birmania. Está claro que le llevó una agencia que pertenece a la Junta Genocida Militar que "gobierna" ese país.

Carlos Sardiña Galache dijo...

No sé anián si estos agentes de viejes vieron o no gente pidiendo dinero o comida ni si el problema con todo esto no es más que pura ignorancia, pero lo que está claro es que hay ignorancias que no tienen nada de inocente...

Por cierto, otro miembro de la mentada comunidad de agentes de viajes se hace eco en su blog de la "campaña"; en la última frase del primer párrafo ha tenido un lapsus que sería digno de entrar en una antología del humor negro sino fuera por lo trágica que es la situación en Birmania:

"A raíz de un artículo publicado por Joan Gou, la comunidad de Turismo 2.0 (gracias a Albert Barra) y la ACAV, ha lanzado un proyecto solidario con el objetivo de promover la situación en la que se encuentran sus habitantes."

Un saludo cordial

CHucky dijo...

Carlos;
Ya sabes que me encantan tus textos, que me parecen muy interesante, muy reflexivos y que, al menos a mí, me dan que pensar; por eso los publico en nuestro blog, Birmania Libre.

El mismo texto del que hablas lo hemos puesto en Birmania Libre; he visto tu comentario al respecto y te he intentado dar mi visión sobre el tema, que voy a intentar plasmar aquí también.

Mi opinión está dividida; por un lado te entiendo a ti perfectamente, por otro lado también entiendo a Joan.
Yendo directamente al tema del turismo, comparto con Joan la idea de que los turistas, tal como nos ocurrió en España cuando teníamos nuestro dictador, son la mejor (si no única) forma de saber que hay otras formas de vida, otras formas de gobierno más democráticas, que hay un camino que se puede y se debe recorrer.
Del mismo modo, comparto contigo que cualquier persona que "legalmente" trabaje con extrajeros en Birmania tiene que tener permiso de la Junta, lo que implica necesariamente comadreo, sobornos y apoyo directo a los dictadores.

Creo que los dos tenéis razón al menos en una parte de vuestros postulados.

Hablas de la democracia que los turistas llevan a Birmania. Dices "Así que, si no entiendo mal, los turistas españoles que vayan a Birmania [..] también van a hacerles partícipes de nuestra democracia". Pues, aunque te parezca increíble: sí. Te cuento.
Desde que empezamos con el blog hemos tenido la suerte de contactar con gente que ha estado en Birmania; de primera mano te puedo hablar de una familia que estuvieron allí y su experiencia respecto a la "política". Al aterrizar tenían muy claro que no podían hablar nada de política, que llegaban a una dictadura que por chasquear la lengua te envía a la cárcel (literalmente; leí la noticia ayer). Nada más llegar les recogió su guía turístico; sus primeras palabras fueron "Hola, me llamo Fulano. Bienvenidos a un país gobernado por unos cerdos dictadores genocidas". Obviamente, se sorprendieron y se hicieron "los suecos" pensando si no sería un espía del Gobierno que quería ponerles a prueba. No tardaron en comprobar que no era así, que el guía no era más que otro birmano oprimido que estaba encantado de poder hablar de política abiertametne con gentes de otros países. Hablaron de política, de formas de Gobierno, de la democracia española, de la ejemplar transición española; hasta de fútbol.
Mi pregunta es: ¿de qué otro modo puede un pueblo aislado conocer otras formas políticas, otras realidades? Dicen, y con razón, que la información es poder. Sí: hablar de democracia, hablar de política puede ayudar al pueblo birmano.

Entre la España franquista y Birmania "shweista" hay similitudes; pero también diferencias.
La similitud es en ambos casos la dictadura.
La (gran) diferencia es la economía. En la España franquista si ponías un puesto de helados y una sueca venía a comprarte un helado, tú te quedabas el dinero y pagabas tus impuestos que iban a sostener al estado (dictador incluído). Del mismo modo que si hoy en día, en (relativa) democracia pones un puesto de helados y una sueca te compra un helado, tú te quedas tu dinero y pagas tus impuestos que van a sostener al estado (Rey incluído).
En cambio en Birmania intuyo que la cosa no funciona así. Aunque algunos dicen que allí hay comunismo, lo que hay es una Timocracia corrupta disfrazada de comunismo. Si tú quieres poner un puesto de helados tienes que sobornar al alcalde de turno que está en ese puesto por corromperse y servir fielmente a los intereses del dictador. Si una sueca te compra un helado, tú te quedas con el dinero, pero los dictadores te quitan casi todo por las buenas, en forma de impuestos (la muestra: la subida del petróleo en septiembre pasado), o por las malas, para así ellos poder vivir aún más pomposamente y tú apenas tienes para mentenerte en pie.

En la España franquista había una economía relativamente abierta; en Birmania, no. Esta es la gran diferencia que hace que no termine de convencerme la idea de Joan de que el turismo va a ayudar económicamente a los birmanos. Pero sí que comparto la idea de que el turismo lleva "aire fresco" (llámalo como quieras).

Mi posición personal es que, aún a pesar de que creo que el beneficio de ir a Birmania y hablar con los birmanos de política es innegable, es mayor el perjuicio que se les hace pues, económicamente, y aunque no lo sepas, estás apoyando una de las peores y más cruentas dictaduras que aún quedan, si no la peor. Sí, les explicas que hay otros mundos; pero les condenas a seguir viviendo en el suyo.

Por eso mi opción personal es no ir a Birmania; de momento.

Aún así, y sin haber visto las web de la campaña que mencionas (¡24 horas no son suficientes!), respeto cualquier iniciativa que llame la atención sobre Birmania, sobre la situación del país, sobre su dictadura. Aunque sea una simple página con simples enlaces a sitios que recogen donativos, o un simple blog que se nutre de noticias de otras webs, blogs y periódicos (como el nuestro), sin proyectos, sin idearios y sin propuestas. No todo el mundo tiene la suerte / el valor de poder dejar todo de lado y dedicarse a una causa de manera altruísta.

Un saludo y mi más sincero agradecimiento, admiración y enhorabuena.

Carlos Sardiña Galache dijo...

Sobre lo de que los turistas van a llevar la idea de democracia a Birmania, me voy a limitar a citar unas palabras de Aung San Suu Kyi:

“Los birmanos conocen sus problemas mejor que nadie. También saben lo que quieren: quieren democracia, y muchos de ellos han muerto para conseguirla. Sugerir que hay algo nuevo que los turistas pueden enseñar al pueblo de Birmania acerca de su propia situación no sólo es condescendiente, también es racista”.

CHucky dijo...

Yo no he dicho que los turistas lleven la idea de democracia a ningún lado, pero sí que creo que pueden aportar ideas y apoyar al movimiento democrático; del mismo modo que he dicho que sólo los birmanos pueden conseguir su propia democracia.

La transición española a la democracia es muy interesante; es un ejemplo que debería ser tenido en cuenta (incluso a la actual España, que está olvidando lo que pasó y lo que supuso).

No conocía esa frase de Suu Kyi, no la he leído nunca. ¿Dónde la has visto?. Me gusta leer textos de ella.
La frase me sorprende, la verdad, pues pensaba que Suu Kyi era una persona más abierta y esa frase no me lo parece.

En todo caso sólo puedo decir que no estoy de acuerdo.
Hablar es bueno.

Joan Gou i Campamar dijo...

Chucki,permiteme que en tu espacio intente dar una respuesta a todos los comentarios.
En primer lugar aclarar que mi actividad de agente de viajes es de receptivo en a costa brava, ni vendo viajes ni apuesto para mejorar mi economia, mi actividad se centra en promocionar mi destino y hacer que nos visiten.
Dos: mi post no pretende tener calidad critica politica hacia la dictadura de Myanmar, otra cosa ien distinta podria ser mi opinion personal al respecto.
Cuando promuevo la accion de segir promocionando al pais, es porque se de buena mano que nuestro dinero es la manera mas directa de beneficiar a la poblacion, aunque sea poco "mas vale poco que nada".
Entrar en un debate de opinion que respeto no es mi objetivo, si creo en la propuesta efectuada y compañeros me siguen, no esperamos nada a cambio mas alla de mejoras sociales para los ciudadanos Birmanos.
denostar al regimen, o al presidente de la receptiva de Myanmar no es mi objetivo, no me cabe duda que todo lo que el receptivo hizo con nosotros no hubiera diso posible si no hay lgamenes con el poder, pero si nolo ostenta una compañia lo ostentara otra mientras el pais o evolucione, con lo cual siempre apuesto por lo que yo pueda hacer o aportar que no sean ideas para los demas.
Los hechos se demuestran trabajando, haciendo mitines pomposos llenos de contenidos filosoficos, estan muy bien para foros con calefaccion o aire acondicionado con champagne al final del acto, intentar ayudar a unas gentes nies racista, ni es intento de lucro (al menos por mi parte).
Dejemos que el mercado actue, y si opina del mismo modo que yo, seguramente seguira habiendo turismo en Myanmar a pesar de la dictadura.
saludos cordiales a todos.
Gracias amigo Chucky

Joan Gou i Campamar dijo...

Disculpad el lapsus, decia espacio de Chucky, y resulta que he llegado aqui a traves de su blog por un comentario, la intencion es honesta pido disculpas al propietario del blog si en algun momento ha visto usurpado su espacio para una interpelacion.
Gracias.

Ignasi Casellas dijo...

buenas noches a todos,

disculpame Carlos pero opino que has sido demasiado beligerante con el post de Joan Gou y la posterior iniciativa de la Turismo 2.0 y la ACAV y has pre juzgado la misma prematuramente. Te sugiero sigas la campaña en www.por-birmania.com y su evolución. Aunque pueda compartir tu punto de vista sobre el boicot a la junta militar, para mi prevalece que aquella gente tenga la esperanza de saber que existe otros modelos que fuera de Birmania funcionan y son democratas. Díme idealista pero así lo pienso. Otros casos de dictadura están sobreviviendo al boicot pero sus gentes conocen lo que ocurre alrededor de sus paises y estoy seguro fomentan una cortinilla de opositores para que cuando estos dictadores tengan apuros, estarán listos para derrocarlos si es necesario. Saludos y sigue la iniciativa Por-Birmania,

Carlos Sardiña Galache dijo...

Un saludo,

Parece que mi post no ha dejado indiferente al personal y ha provocado ciertas reacciones tanto en mi blog como en algún otro del sector turístico. Había pensado escribir otro post sobre el tema, pero estos días estoy hasta arriba de trabajo, en lugar de ello y hasta que tenga tiempo suficiente para elaborar un post, responderé aquí.

En el mejor de los casos, lo que están haciendo ustedes es, como dice el proverbio birmano "llevar fuego en un hombro y agua en el otro".

El fuego: trabajan con compañías locales fuertemente vinculadas a la Junta militar, beneficiándo económicamente a uno de los regímenes más criminales del mundo. No sólo lo digo yo, también lo dice alguno de ustedes: "Soy consciente de que el Turismo hacia un país totalitario, no hace mas que enriquecer al régimen. Fomentar el turismo, es fomentar el régimen".

El agua, cito el post mencionado en el anterior párrafo: "el turismo si bien deja la mayor parte de los ingresos al régimen, una parte nada despreciable llega a manos de aquellas personas que con su esfuerzo, y trabajo dan servicio a los turistas. Viven de ello", y después: "El hecho de que lleguen personas de otra cultura, de otra mentalidad y de otra forma de pensar despierta inquietudes en la sociedad sobre el hecho de que hay algo mejor, y algo que ellos también podrían tener si no fuera por el régimen que tienen"

Con respecto al "fuego", hay poco que añadir: el SPDC es muy opaco con respecto a sus actividades, pero en 2003, el ministro de Hoteles y Turismo, Saw Lwin, reconoció que el 12 % de los ingresos de las empresas privadas del turismo financian al régimen, no es una cifra desdeñable. Lo pueden ver en el informe de la CIOSL que menciono arriba, que también afirma que es más que probable que esa cifra sea mucho mayor, ya que la Junta es propietaria de forma encubierta de algunas de esas empresas y no tienen en cuenta algunos impuestos ni otros gastos "extraoficiales" debidos a la extrema corrupción que impera en Birmania.

Con respecto al "agua": es innegable que hay gente que vive, trabaja y se gana la vida con el turismo, pero también hay que tener en cuenta la otra cara de la moneda: las miles de personas que son obligadas a realizar trabajos forzados para construir las infraestructuras y las que son expulsadas de sus hogares (a veces con horas de antelación, recibiendo compensaciones mínimas o nulas) y se quedan en la calle para construir esos proyectos.

Sobre lo del que el turismo "despierta inquietudes en la sociedad sobre el hecho de que hay algo mejor". En primer lugar habría que decir que en un turismo de viajes organizados, son muy pocos birmanos los que van a poder ver a extranjeros y si ese turismo está controlado por la Junta, ésta pondrá mucho cuidado en qué cosas pueden ver los turistas y qué birmanos pueden tener acceso a ellos. En todo caso, los birmanos ya saben que hay algo mejor: entre 1947 y 1962 Birmania disfrutó de una democracia, inestable pero democracia al fin y al cabo y ya hay un movimiento demócratico en Birmania: su líder lleva 17 años bajo arresto domiciliario y es reprimido con una brutalidad que no conoce límites.

Ustedes pretenden que con el turismo se puede ayudar al pueblo birmano, pero no ofrecen ningún dato concreto sobre como esa ayuda puede materializarse en este caso específico. En su "proyecto solidario" Por Birmania afirman que su compromiso exortan a contribuir a " a menguar la triste realidad de los ciudadanos de Birmania" (por cierto, he de confesar que no entiendo que significa menguar una realidad, sea triste o alegre) y que su compromiso pasa por:

"Crear conciencia entre la sociedad de la situación en Birmania." Pero ustedes solo ofrecen unos cuantos links en la página con noticias y dos textos: uno de ellos copiado y pegado de la entrada de la Wikipedia sobre Birmania y el otro, extraido de un artículo publicado en El Mundo el año 206. Poco, muy poco, para crear conciencia en la sociedad sobre la complejísima realidad birmana.

"Hacer entender que el Turismo puede ser y en realidad es una fuente de ayuda". Repito: ustedes no ofrecen datos concretos sobre como esta ayuda podría producirse. No hay ningún informe, ninguna cifra, nada.

"Difundir las diversas propuestas hacia Birmania". Simplemente la suya y esta.

Creo que es evidente que estamos ante una campaña de marketing maquillada (en mi opinión bastante mal, por cierto) como una campaña solidaria. Si quieren hacer negocios en Birmania, ustedes están en su derecho de hacerlo, del mismo modo que otros estamos en nuestro derecho de tratar de informar a la gente acerca de lo que eso implica (el señor Gou i Campamar dice en su comentario: "dejemos que el mercado actue", de acuerdo hasta cierto punto, de cualquier modo, demosle toda la información posible). Pero considero que no es ético hacer pasar esa campaña como una campaña solidaria. En todo caso, seguramente ustedes no actuan de mala fe, en cuyo caso permitanme decirles humildemente que creo que se equivocan. Y mucho.

Muchas gracias

PD: Chucky, la cita la puedes leer aqui.

PD 2: Señor Gou y Campamar, no sé muy bien si me habla usted a mí, a Chucky o a quién. En todo caso le digo que puede dejar los comentarios que desee, este es un espacio abierto en el que solo se censuran los insultos y las amenazas. Pero creo que es justo que yo pueda insertar este mismo comentario en su blog.

Marcos Alonso dijo...

Pues parece que aquí se ha liado peor que en la propia Myanmar salvando las distancias.

Defiendo a Joan , porque le conozco personalmente , y está claro que esto es como "el pásalo" que cuando llega al final no tiene nada que ver con lo del principio.
Yo confieso que no sé que hacer para ayudar a esas gentes ¿una aportación económica? ¿remover las conciencias sociales con una minima aportación bloggera?

Creo que el deporte nacional es de entrada NOOOOOOO ,como la OTAN .

Muchos que criticamos , resulta que no colaboramos con nada , pasamos del pobre del metro , no dejamos la sal al vecino no vaya ser que nos violen , no damos los buenos dias por lo de guardar distancias, no puedo controlar que no me manden Spam , ni siquiera que no me moleste al comparar bombas de racimo con una minima aportación social a la causa.

Hablan de bombas de racimo y luego viven en el barrio con ellas y no hacemos nada .

Eso si que es una Algarabia.

Por Birmania, China,Coslada ,Lhospitalet, Palos de la Frontera, Argentina ,por Ghana , y por las tres empresas españolas cuanto menos que hacen bombas de racimo en España según Greenpeace y que lo mismo hasta están cerca de casa.

un saludo a todos y viva la pluralidad .