Hace poco más de un mes, el mundo se estremeció con la muerte en Tailandia de cincuenta y cuatro inmigrantes ilegales birmanos, asfixiados en un camión en el que viajaban 121 de ellos, apiñados en una cámara frigorífica de doce metros cuadrados. A los supervivientes se les impuso una multa de cuarenta euros que no podían pagar, por lo que fueron encarcelados por cometer el delito de huir de la miseria de su país para intentar ganarse la vida. Las autoridades de Ranong, la provincia tailandesa donde estaban detenidos, han decidido repatriar mañana a Birmania a 56 de ellos. Las autoridades han decidido retener a otros diez para testificar en el juicio contra la red de tráfico de personas que intentó introducirles en el país, tras lo cual serán también deportados a su país.
Arm the Guerrillas
-
This was published at Foreign Policy. There are some, perhaps many, Syrians
who detest their government and are entirely aware of its treasonous nature
— y...
Hace 2 horas


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada