lunes, 5 de mayo de 2008

Miles de muertos en Birmania por el ciclón Nargis

Los muertos a causa del ciclón Nargis a su paso por Birmania el pasado sábado se cuentan ya por miles, según la televisión oficial, la cifra confirmada de víctimas mortales asciende a 3.934 sólo en las divisiones de Yangon e Irrawaddy, dos de las cinco regiones declaradas en estado de emergencia; además, más de 2.500 personas siguen desaparecidas. Según las agencias de ayuda, la catástrofe ha afectado a millones de personas que se han quedado sin techo, electricidad y agua potable.

UNA CALLE DE RANGÚN EL 3 DE MAYO, UN DÍA DESPUÉS DEL PASO DEL CICLÓN NARGIS.


En todo caso, Nargis no es el único culpable directo de todas las muertes: según The Irrawaddy, en la prisión de Insein fueron asesinados 36 presos durante enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Los presos habían pedido ser trasladados a un lugar más seguro después de que el ciclón arrancara el techo de su módulo, en el que se hacinan más de 800 prisioneros.


Las Naciones Unidas ya han ofrecido su ayuda al Gobierno birmano, el secretario general, Ban Ki-moon, ha anunciado que la organización están preparada para coordinar la ayuda internacional y que ya ha desplegado un equipo de evaluación y coordinación. El trabajo es especialmente complicado debido a que las ya de por sí escasas infraestructuras con las que contaba el país están completamente destrozadas y muchos pueblos han quedado aislados. En todo caso, hasta el momento, la Junta militar birmana no ha respondido a los ofrecimientos de ayuda internacional, aunque sí se ha apresurado a despejar las dudas sobre el próximo reférendum constitucional, que se celebrará el próximo sábado tal y como estaba planeado.



ACTUALIZACIÓN: El Gobierno birmano ha elevado a 10.000 la cifra provisional de muertos, tal y como ha informado el ministro de Asuntos Exteriores, Nyan Win.


ACTUALIZACIÓN II: Un portavoz del Programa Mundial de Alimentos ha declarado que el Gobierno de Myanmar ha dado permiso a las Naciones Unidas para envíar ayuda de emergencia para paliar los efectos de lo que ya ha sido calificado como la peor catástrofe de la hitoria de Asia desde el tsunami de diciembre de 2004. Se esperaba que un equipo de evaluación y coordinación entrara en Birmania a las cinco y media (hora española). Los expertos de la ONU han declarado que pueden pasar varios días hasta que se conozca la verdadera magnitud del desastre, debido al férreo control del Gobierno sobre las comunicaciones.