viernes, 9 de mayo de 2008

La ONU suspende los envíos de ayuda a Birmania

Naciones Unidas ha anunciado hoy la suspensión temporal de todos los envíos de ayuda humanitaria a Birmania. Los funcionarios del Programa Mundial de Alimentos han declarado que no tienen más elección que suspenderlos debido a que los militares se están apoderando de los suministros. La Junta birmana ha dicho hoy en su periódico, The New Light of Myanmar que está dispuesta a recibir alimentos y materiales pero no a personal extranjero en el país.


KYAW ZIN LAW, DE DOS MESES, AGONIZA EN UN MONASTERIO DEL SUR DE BIRMANIA SIN MEDICAMENTOS SUFICIENTES PARA SALVARLE LA VIDA.


A pesar de que los militares han asegurado que serán ellos quienes se ocupen de distribuir la ayuda extranjera, lo están haciendo de una manera totalmente ineficiente; según Andrew Bucombe (el corresponsal de The Independent en Asia, que se encuentra en la zona), el periódico mostraba ayer al primer ministro, Thein Sein, distribuyendo equipos de televisión y DVD a la población como parte de esa ayuda.


Mientras tanto, muchos birmanos se han movilizado y han empezado a ayudar a sus compatriotas repartiendo alimentos. En algunos pueblos de zonas menos castigadas están llegando refugiados huyendo de la zona del desastre, pero a menudo las autoridades locales están más preocupadas preparando el referéndum constitucional, que a pesar de todo sigue previsto para mañana, que en ayudar a las víctimas.


Todo parece indicar que la Junta finalmente no concederá el permiso a las autoridades estadounidenses para entrar en su territorio. Ayer, Estados Unidos dijo que estaba dispuesto a sobrevolar las zonas afectadas para lanzar la ayuda desde el cielo pero que no lo haría sin permiso. También anunciaron que tres barcos estacionados en el golfo de Tailandia van de camino a Birmania para estar disponibles si han de enviar ayuda. Hoy, en Asia Times ya se está especulando con la posibilidad de que Estados Unidos invada Birmania para suministrar la ayuda y, quizá, de paso, derrocar al régimen y legitimar así sus política intervencionistas.