jueves, 8 de mayo de 2008

La cifra de muertos aumenta en Birmania y la Junta acepta ayuda de Estados Unidos

Mientras aumenta cada vez más la cifra de víctimas mortales del ciclón Nargis, la embajada estadounidense en Birmania hablaba ayer de al menos 100.000 muertos y crece la presión internacional a la Junta para que permita el envío de ayuda humanitaria. El Gobierno birmano dio ayer permiso al ejército estadounidense para que mande en los próximos días aviones cargados de alimentos y materiales, anunció el Gobierno tailandés, que ha mediado entre ambos países. Hay que recordar que Tailandia es el mayor aliado de Estados Unidos en la zona y el principal socio de Birmania.

UNA CALLE DE RANGÚN DEVASTADA POR EL CICLÓN.


La Junta ha comenzado a facilitar visados de entrada a trabajadores de la ONU, pero muy lenta y selectivamente. En una reunión del Consejo de Seguridad, el ministro de Asuntos Exteriores francés, Bernard Kouchner, propuso entrar en Birmania sin esperar la aprobación de su Gobierno, para lo que propuso aplicar el principio de la "responsablidad de proteger" que tiene la comunidad internacional con respecto aa las poblaciones civiles de un país si su gobierno se niega a hacerlo (principio que recoge la Resolución 1674 del Consejo de Seguridad aprobada en 2006). Sin embargo, China, Rusia, Suráfrica y Vietnam bloquearon la iniciativa de Kouchner. Mientras tanto, continuan las dudas sobre el envío de ayuda humanitaria para que la distribuya la Junta.


Según las Naciones Unidas, la Junta militar birmana avisó a la población de que se acercaba el ciclón, pero carecía de información sobre la gigantesca ola que la acompañaría, oleada que fue más mortífera que el propio ciclón. Según la Organización Meteorológica Mundial, se proporcionó al Gobierno birmano información precisa sobre el ciclón con suficiente antelación, pero sólo desde el terreno podían haberse pronosticado la inundaciones. La OMM afirma que ha recibido informes de las autoridades birmanas según los cuales avisaron a tiempo a la población a través de la televisión, la radio y la prensa, pero los expertos de la ONU aún no han podido verificarlos.


La situación sobre el terreno empeora por momentos: casi toda la región del bajo delta del Irrawady está inundada, muchas localidades están aisladas, hay cadáveres flotando por todas partes y la falta de alimentos está empujando a los habitantes de la región a saquear las pocas tiendas que quedan en pie; con toda seguridad, la situación empeorará en los próximos días debido a las enfermedades. En Rangún, los hospitales se están viendo obligados a rechazar a enfermos y heridos debido a la escasez de agua y electricidad.


ACTUALIZACIÓN: El primer avión con ayuda de la ONU ha aterrizado en las últimos horas en Rangún procedente de Italia; se espera que lleguen hoy otros tres. Estados Unidos ha desmentido que el Gobierno birmano le haya concedido permiso para enviar sus aviones con ayuda; el embajador de Estados Unidos en Tailandia, Eric John, ha declarado que "no tenemos permiso de entrada para el C-130 [el avión con la ayuda], pero pongo el acento en la palabra todavía".