jueves, 29 de mayo de 2008

Estados Unidos pierde la paciencia con la Junta birmana

Cuatro días después de la reunión de donantes en Rangún auspiciada por la ONU y la ASEAN, en la que la Junta militar birmana aceptó la entrada de ayuda internacional "sin condiciones especiales", el acceso de los equipos de la ONU al delta del Irrawaddy es mayor que en días anteriores, aunque está por ver si será suficiente.

En todo caso, la Junta sigue negándose a dar su permiso a que los barcos que esperan desde hace días fuera de sus aguas territoriales se acerquen a la costa para descargar la ayuda. Ante esta negativa, Francia decidió hace cuatro días desistir de la idea de entregar la carga directamente en Birmania y lo hizó en la costa tailandesa.

Por su parte, el almirante Timothy J. Keating, comandante del Mando del Pacífico de los Estados Unidos, declaró ayer a un grupo de periodistas en Washington que los tripulantes del USS Essex y otros tres barcos de la marina, que esperan en la bahía de Bengala desde hace días, están "desesperados por entregar la ayuda". Después advirtió con tomar medidas si la Junta se empeñaba en rechazar su ayuda: si en unos días no se producen cambios en la situación, se verá obligado a retirar los barcos para usarlos en otra misión. Ante la escalada de la presión internacional, el miedo de los generales de la Junta debe ser ya insoportable.