domingo, 27 de abril de 2008

Piratería en el estrecho de Malaca: mitos y realidades

Los secuestros por parte de piratas somalíes del yate francés Ponant y el atunero vasco Playa de Bakio han puesto de actualidad el problema de la piratería marítima. De momento, la atención se centra en Somalia y, por cierto, casi siempre se examina la cuestión sólo desde "nuestro" punto de vista, con muy poca gente preguntándose acerca de la legitimidad de los barcos pesqueros europeos para faenar en aguas somalíes. Lo que interesa es presentar la piratería como un problema estrictamente militar, sin hacerse demasiadas preguntas por sus causas. Parece haber cierto empeño en sobredimensionar el problema, quizá con el fin de legitimar unas más que evidentes ansias de injerencia en aguas ajenas.



Tal vez debido a las novelas de Emilio Salgari, cada vez que se habla de piratería marítima moderna resulta casi inevitable mencionar el estrecho de Malaca, que a menudo se presenta como uno de los puntos calientes de la piratería mundial, lo que es más que discutible puesto que la piratería en esa zona no es ni muchísimo menos lo que era.


El estrecho de Malaca es un corredor marítimo de 805 kilómetros de largo entre las costas de Malasia e Indonesia que, en su punto más estrecho, tiene una anchura de sólo 1,7 millas. El estrecho es uno de los lugares con mayor tráfico marítimo del mundo: alrededor de 50.000 barcos comerciales lo atraviesan cada año, lo que supone casi la mitad de la circulación marítima mundial.


La piratería marítima mundial aumentó espectacularmente a finales de los años noventa y principios de este siglo: según la Oficina Marítima Internacional se paso de 106 ataques en 1998 a 445 en el año 2003. Gran parte de esos asaltos tenían lugar en el estrecho de Malaca, sobre todo en aguas de Indonesia, donde se producían más de una cuarta parte de los ataques de todo el mundo.


En el año 2004 Estados Unidos, que consideraba que estaban "aumentando las sinergias entre la piratería y el terrorismo", quiso hacerse cargo de la situación y propuso coordinar y liderar una fuerza conjunta que patrullara las aguas del estrecho para eliminar la piratería; supuestamente, los tres países afectados carecían de medios suficientes para hacer frente al problema. La proposición incluía la presencia de tropas y barcos del ejército estadounidense en la zona. Malasia e Indonesia rechazaron la propuesta, no así Singapur, que apoya la presencia militar de Estados Unidos en la zona y alberga una base militar estadounidense. Sin embargo, ese mismo año los tres países firmaron un acuerdo para coordinar la vigilancia y el combate de la piratería en la zona. A Malasia, Indonesia y Singapur se uniría más tarde Tailandia en un esfuerzo común que se desarrolla en tres frentes: patrullas conjuntas de las aguas del estrecho, vigilancia aérea e intercambio de información con un sistema informático común.


LANCHAS INDONESIAS REALIZANDO MANIOBRAS DE ENTRENAMIENTO PARA COMBATIR LA PIRATERÍA.


Por el momento, las Patrullas del Estrecho de Malaca están cumpliendo con su objetivo: el año 2oo5 hubo 18 ataques piratas, 20 menos que el año anterior, y en agosto de 2006 la aseguradora Lloyd's dejó de incluir a la región en la categoría de zona de guerra, en la que la había incluido un año antes. Según el gobierno malayo, el año pasado no hubo ningún acto de piratería en el estrecho, aunque quizá esta información no sea demasiado objetiva. En todo caso, la Oficina Marítima Internacional afirma que los asaltos piratas en el estrecho disminuyeron sensiblemente el año pasado con respecto a 2006, en un año en el que aumentaron un 10 por ciento en todo el mundo, y en lo que va de año no se ha producido ninguno.


A medida que ha ido mejorando la situación en el estrecho de Malaca ha empeorado en los mares de Sulu y Celebes, una zona con aguas malayas, indonesias y filipinas, lo que en parte puede deberse a que Malasia e Indonesia han descuidado esa zona, pero también a la escasez de medios navales del ejército filipino. En todo caso, aunque quizá sea pronto para relegar a los libros de historia la piratería en el estrecho de Malaca, el éxito de la misión conjunta en aquellas aguas es innegable. Y ello sin necesidad de presencia militar extranjera.

5 comentarios:

M. Atitar de la Fuente dijo...

Pues para no tener una solución estrictamente militar, en Malaca (o Malacca) no se ha mandado precisamente a ONG... ;-)

Carlos Sardiña Galache dijo...

Yo no he dicho que la piratería no sea una cuestión militar, lo que yo digo es que en casos como el de Somalia sólo se tiene en cuenta ese aspecto, sin tomar en consideración otros.
En todo caso, en este post lo que yo quería era mostrar que prácticamente se ha acabado con la piratería en el estrecho de Malaca, y que para ello los países de la zona no han necesitado que ningún país extranjero mande fragatas a sus aguas.
Un saludo

M. Atitar de la Fuente dijo...

Estarás de acuerdo conmigo en que la situación de Somalia, Kenia, Yemen, Tanzania y Magadascar no es la misma...

No creo además que se vaya a mandar muchas fragatas, a no ser que sea por acuerdo de mucho países, y en tal caso no sería malo....

Carlos Sardiña Galache dijo...

En primer lugar, he de decir que mi post se ciñe al estrecho de Malaca y que carezco de la información necesaria como para discutir acerca de otros casos.

En todo caso, mi postura es que en principio, envíar fragatas a las aguas de un país extranjero es algo que debe tratar de evitarse, entre otras cosas porque puede crear precedentes potencialmente peligrosos. Si se puede asesorar a dichos países a que lo hagan ellos mismos, mucho mejor. La intervención sólo debería producirse si la comunidad internacional y, sobre todo, el país que ha de ser patrullado dieran su permiso expreso, claro está. Va de suyo que ese permiso ha de ser fruto de una decisión realmente libre, lo que a menudo es extremadamente difícil dada la debilidad de dichos países ante las presiones de potencias muchísimo más fuertes en todos los sentidos (eterno dilema de las relaciones internacionales).

Anónimo dijo...

Como marino que soy, lamento contradecirle, y le comunico que sus datos, no son para nada objetivos, o por lo menos, no está vd. bien informado. Cuando uno navega por las aguas de Malaca, se activan los procedimientos de emergencia siempre, ya que la piratería está presente. Otra cosa es que, las compañías navieras, no informen de los ataques recibidos para evitar problemas buricráticos y de ahí pueden sacarse conclusiones erróneas. Le diré que sólo se circula con tranquilidad cuando una de esas fragatas "de potencias extranjeras" está a la vista, ya que en ocasiones son las propias patrulleras Indonesias (no así las Malayas)las que le atacan a uno en la obscuridad.
Un afectuoso saludo.