viernes, 11 de abril de 2008

Los "ilegales" birmanos supervivientes, a la espera de ser deportados

La policía tailandesa mantiene detenidos a los supervivientes que salieron ilesos del camión en el que murieron 54 inmigrantes ilegales birmanos que estaban entrando en Tailandia para trabajar en Phuket como jornaleros. Están hospitalizados dos inmigrantes de los 121 que viajaban en el camión. Está previsto que los birmanos comparezcan hoy ante un tribunal en la provincia de Ranong para hacer frente a las acusaciones de entrada ilegal en el país; según la policía tailandesa, tras la vista muchos de ellos podrían ser deportados inmediatamente.


Entre los birmanos que se enfrentan a la deportación hay personas como Aye, cuya hija de ocho años murió en el camión, y asegura que no puede mantener a sus otros dos hijos, de seis y diez años, a no ser que pueda enviarles el dinero que gane trabajando en Tailandia.

UN GRUPO DE SUPERVIVIENTES EN UNA CELDA, EN EL DISTRITO DE SOOKSAMRAN, EN LA PROVINCIA DE RANONG.


Sunee Chairayose, de la Comisión Nacional para los Derechos Humanos de Tailandia, ha hecho un llamamiento a que se trate a los supervivientes como víctimas y que se cuide de ellos en lugar de encarcelarlos y repatriarlos. Chaiyarose añadió que los detenidos podrían ser útiles a las auroridades para descubrir y arrestar a los miembros de la red de tráfico humano que los llevó a Tailandia. De momento la policía está persiguiendo al conductor del camión, que se dio a la fuga al descubrir los cuerpos, y mantiene detenido al dueño del mismo.


La tragedia del jueves ha provocado indignación entre muchas organizaciones de defensa de los derechos humanos y ha puesto de relieve la magnitud del tráfico de personas en el país, cuya economía depende en gran medida del barato trabajo extranjero y en el que se calcula que hay más de dos millones de inmigrantes ilegales, aproximandamente la mitad de ellos procedentes de Birmania. También ha planteado serias dudas sobre la capacidad de las auoridades tailandesas para hacer frente al problema y vigilar sus fronteras. La Organización Mundial del Trabajo anunció que vigilará de cerca el tratamiento de los supervivientes por parte de las autoridades tailandesas y que realizará una investigación propia sobre la tragedia.


La Comisión Asiática para los Derechos Humanos ha hecho público un comunicado en el que exige a las autoridades tailandesas que traten a los inmigrantes detenidos con dignidad y de acuerdo a la ley, no a "su propia idea de la ley". Además han pedido al Gobierno tailandés que investigue en profundidad los hechos, que no deporte a los ilegales hasta que no hayan testificado ante un tribunal y hayan recibido una compensación económica y que no aproveche el incidente para iniciar una persecución de ilegales en otras partes del país.


Mientras tanto, el ministro de Asuntos Exteriores tailandés, Noppadon Pattama, ha enviado una carta al Gobierno de Birmania expresando sus condolencias por las 54 muertes y pidiendole que firme un acuerdo para combatir conjuntamente el tráfico de seres humanos. Hay que recordar que el actual Gobierno tailandés mantiene unas excelentes relaciones con la Junta militar birmana, y que Noppadon Pattama se ofreció a explicar ante las Naciones Unidas la incomprendida transición hacia la democracia del SPDC. ¿Lucharán los dos gobiernos contra el tráfico de seres humanos con una diligencia comparable al entusiasmo con el que firman acuerdos comerciales multimillonarios?


VIDEO de Al Jazeera sobre la situación de los inmigrantes detenidos: