jueves, 20 de marzo de 2008

Los gobiernos tailandés y birmano estrechan lazos

El primer ministro de Tailandia Samak Sundaravej hizo el pasado viernes una visita "de buena voluntad" a Birmania para reforzar los lazos comerciales y económicos entre ambos países. Sundaravej se reunió en Naypyidaw con el máximo líder de la Junta militar birmana, el general Than Shwe, y el primer ministro Thein Sein. Tailandia es desde hace años uno de los mayores inversores en el país vecino, de cuyo gas depende en gran medida para el suministro eléctrico. Las inversiones totales de Tailandia en Birmania suman 7,3 mil millones de dólares, lo que supone el 53 por ciento de la inversión extranjera total.

SAMAK SUNDARAVEJ (IZQUIERDA) Y THAN SHWE (DERECHA), EL PASADO VIERNES EN NAYPYIDAW.


Durante la visita del viernes, los primeros ministros de ambos países firmaron un acuerdo por el que Tailandia se compromete a estimular la economía birmana, promoviendo la inversión de sus empresas allí, y a ayudar al régimen militar. A cambio, Birmania protegerá las inversiones tailandesas en el país. Los acuerdos también incluyen una posible colaboración en la construcción de un puerto de alta mar en la costa de Birmania y la entrada en su mercado de la principal compañía de tecnología y servicios tailandesa, Loxley Plc, de la mano de uno de los hombres de negocios vinculados a la Junta, "Dagon" Win Aung.


Sundaravej también defendió a la Junta militar birmana en unas polémicas declaraciones hechas el domingo en su programa de televisión, en las que acusó a Occidente de ser excesivamente crítico con Myanmar y afirmó que tras su visita su respeto por los dirigentes birmanos se ha visto reforzado al darse cuenta de que son buenos budistas que practican la meditación todos los días. Sundaravej añadió que "los asesinatos y la represión son normales allí, pero es necesario que comprendamos los hechos: con respecto a ese país, siempre se toma en consideración una cara de la moneda, pero siempre existen dos caras."


Tras estas declaraciones, el secretario general de la ASEAN, Surin Pitsuwan, que fue ministro de Asuntos Exteriores de Tailandia de 1997 a 2001, ha aconsejado a Sundaravej cautela al hablar de asuntos concernientes a Birmania, para lo que se necesita, afirmó, "un conocimiento profundo de la situación política y el respeto por las diferentes sensibilidades."


El ministro de Asuntos Exteriores tailandés (y antiguo abogado de Thaksin Shinawatra), Noppadon Pattama , criticó el viernes las sanciones impuestas a Birmania por la Unión Europea y Estados Unidos y salió en defensa de su "hoja de ruta" hacia la democracia, cuyo próximo paso será someter a referéndum en mayo una Constitución a la que nadie fuera de la Junta ha tenido acceso hasta ahora. Pattama declaró que su Gobierno está dispuesto a ayudar a la Junta a celebrar dicho referéndum, e incluso se ofreció a explicar la "hoja de ruta" a la comunidad internacional, aunque el sábado matizó su postura al negar que el Gobierno tailandés sea un portavoz de la Junta y aclarar que su ofrecimiento es el gesto de un "buen vecino."


La defensa a la Junta birmana por parte de un Gobierno tailandés no es nueva. Tras las protestas de 1988 y la subsiguiente represión a cargo del ejército (en la que murieron 3.000 manifestantes), el Gobierno tailandés apoyó públicamente a la Junta militar birmana, entonces liderada por el general Saw Maung, y repatrió a cientos de refugiados a cambio de sustanciosos contratos en diversas áreas económicas.

AUNG SAN SUU KYI E IBRAHIM GAMBARI, DURANTE LA ÚLTIMA VISITA DE ÉSTE A BIRMANIA.


Por otro lado, el enviado de la ONU a Birmania, Ibrahim Gambari, que visitó recientemente el país por tercera vez desde las protestas de septiembre, ha dicho en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que su viaje ha sido el más frustrante hasta el momento, ya que no ha producido ningún resultado concreto. Gambari, que se reunión con Aung San Suu Kyi pero no con Than Shwe, aseguró que continuará negociando con la Junta, pero que las relaciones entre la ONU y Birmania no mejorarán hasta que no se libere a Suu Kyi.


ACTUALIZACIÓN (23 de marzo): Samak Sundaravej ha aprobado la concesión de un préstamo del Banco de Importaciones y Exportaciones de Tailandia a Birmania por valor de 120 millones de dólares. Estos préstamos se remontan al Gobierno de Thaksin Shinawatra y fueron suspendidos por la Junta militar que le depuso en septiembre de 2006; de hecho, los préstamos a Birmania forman parte de los cargos por corrupción que pesan contra Thaksin, ya que presuntamente sus empresas privadas se estaban beneficiando económicamente con ellos. El ministro de Asuntos Exteriores tailandés, Noppadon Pattama ha defendido la renovación del préstamo argumentando que "los problemas internos de Tailandia no deben tener efecto alguno sobre el derecho de Birmania a recibir el dinero."


Noppadon Pattama ha visitado Estados Unidos para celebrar los 175 años de relaciones bilaterales entre ambos países. En Washington se mostró contrario a las sanciones que Estados Unidos mantiene contra Birmania, que considera completamente infructuosas. El ministro tailandés se manifestó a favor del diálogo para persuadir a la Junta militar birmana de que introduzca reformas democráticas en el Gobierno y propuso mantener conversaciones multilaterales con Birmania, en las que participen otros países de la zona como China e India.