domingo, 10 de febrero de 2008

La Junta militar birmana convoca un referéndum para aprobar su Constitución

La Junta militar birmana anunció ayer a través de los medios de comunicación estatales que el próximo mes de mayo someterá a referéndum una nueva Constitución por la que se instaurará una administración civil y un sistema político que la misma Junta ha bautizado como “democracia disciplinada”. La Junta ha anunciado también que, tras la aprobación de la Carta Magna, convocará unas elecciones multipartidistas que tendrán lugar el año 2010.

“Es conveniente cambiar la administración militar a un sistema administrativo civil, puesto que se han construido unos buenos cimientos: se ha construido la infraestructura básica para el país a pesar de que aún quedan cosas por hacer en la lucha por el bienestar de la nación”, decía el anuncio televisado. Es la primera vez que la Junta pone fecha a alguna de las fases de su “hoja de ruta hacia la democracia en siete pasos” puesta en marcha en 1993. Ese año se creó la Convención Nacional para establecer los fundamentos en que habría de estar basada la nueva Constitución, tarea que tardó 14 años en completar.

UN CIUDADANO BIRMANO CAMINA ANTE UN CARTEL PROPAGANDÍSTICO DE LA CONVENCIÓN NACIONAL EN RANGÚN.


El anuncio del próximo referéndum ha sido recibido con escepticismo por la oposición democrática birmana. El portavoz de la Liga Nacional para la Democracia (NLD), Nyan Win, expresó su sorpresa ante el hecho de que se haya puesto fecha a las elecciones antes de conocerse los resultados del referéndum. Nyan Win añadió que la fecha elegida para la celebración del referéndum es demasiado temprana, sobre todo teniendo en cuenta que el pueblo birmano aún no conoce el texto que va a votar.

No obstante, se han filtrado algunos artículos de la Carta Magna, fragmentos que cuanto menos permiten albergar serias dudas sobre su carácter democrático: un 25 por ciento del Parlamento, así como tres puestos en la vicepresidencia, estará compuesto por militares elegidos por el comandante en jefe del ejército. No se sabe si la Liga Nacional para la Democracia, que no formó parte de la Convención Nacional, podrá concurrir a las elecciones de 2010. Todo indica que no se permitirá participar a la líder del partido, Aung San Suu Kyi, que en 1990 ganó las últimas elecciones celebradas en el país llevándose el 82 por ciento de los votos. Entre las disposiciones filtradas figura una que prohíbe presentarse como candidato a cualquier birmano que esté, o haya estado, casado con un extranjero (Suu Kyi es viuda de un ciudadano británico, un profesor de Oxford llamado Michael Aris que murió en Londres en 1999, mientras ella se encontraba bajo arresto domiciliario en Rangún).

Tras las protestas que en septiembre llevaron a decenas de miles de birmanos a la calle y tras la represión de las mismas a cargo de la Junta, muchos analistas han mostrado su extrañeza porque los generales hayan elegido celebrar el referéndum tan pronto, teniendo en cuenta además la ruinosa situación económica del país y la indignación que la mayor parte del pueblo siente ante los malos tratos infringidos por el Gobierno a los monjes budistas que participaron en las protestas.

Se especula con que los generales pueden haber cedido a presiones de China, gran aliado de la Junta y el segundo socio comercial más importante de Birmania después de Tailandia. China podría estar ejerciendo dicha presión como consecuencia de la creciente campaña de boicot a los Juegos Olímpicos de Beijing debido a su historial de violaciones de los derechos humanos. Mientras tanto, el Congreso de Estados Unidos ha endurecido las sanciones a la Junta y a hombres de negocios próximos a los militares, especialmente al magnate Tay Za. Otras sanciones podrían forzar a la petrolera Chevron a renunciar su participación en la propiedad del gaseoducto de Birmania.

En todo caso, los movimientos hacia la democracia de la Junta tienen todo el aspecto de ser en realidad una maniobra para afianzarse en el poder con cierta legitimidad de cara a la opinión pública internacional, después de que la “revolución de azafrán” situara al país del Sureste Asiático en primera plana de los periódicos de todo el mundo. Los avances hacia la democracia o hacia cualquier tipo de diálogo con la oposición han sido desde entonces más bien inexistentes. Aung San Suu Kyi expresó recientemente su frustración ante la falta de progreso en las conversaciones con el Gobierno militar iniciadas en noviembre. Según el portavoz de su partido, Suu Kyi declaró a finales del mes pasado que la postura del Gobierno está completamente equivocada y que el pueblo birmano debe “tener esperanzas de que sucederá lo mejor pero prepararse para lo peor”.

Mientras la Junta sigue su hoja de ruta hacia la “democracia disciplinada”, continúan la persecución y los arrestos de opositores. Recientemente fue detenido uno de los más famosos bloggers disidentes de Birmania, Nay Myo Latt. La Junta ha aumentado la vigilancia en la red obligando a los dueños de los cibercafés a anotar los datos personales de sus clientes y a llevar un registro de las páginas que visiten.

VIDEO de Al Jazeera (en inglés) sobre la situación de los monjes activistas en Sittwe, una de las ciudades en las que el pasado mes de septiembre los monjes tomaron el relevo de las protestas contra la Junta . Algunos de ellos afirman que se están reorganizando y próximamente habrá más protestas: