jueves, 28 de febrero de 2008

Thaksin es arrestado y puesto en libertad bajo fianza tras su llegada a Bangkok

El ex-primer ministro de Tailandia Thaksin Shinawatra ha vuelto hoy a su país tras casi un año y medio de exilio después de ser expulsado del poder por un golpe de estado militar incruento en septiembre de 2006. Una multitud de 4.000 seguidores y un enorme dispositivo de seguridad le esperaban a su llegada al aeropuerto internacional de Suvarnabhumi, en Bangkok. Thaksin fue arrestado casi inmediatamente, no sin antes arrodillarse y besar el suelo ante los medios de comunicación de su país. Apenas una hora después de aterrizar compareció ante el Tribunal Supremo, donde se presentaron formalmente los cargos que pesan sobre él desde hace meses, tras lo cual se le dejó en libertad bajo fianza.


THAKSIN SALUDA A SUS PARTIDARIOS A LA SALIDA DEL TRIBUNAL SUPEMO EN BANGKOK.


Thaksin ha regresado a Tailandia cuando sus partidarios están en el poder después de la victoria del Partido del Poder del Pueblo en diciembre, formación política surgida de las cenizas del Thai Rak Thai ("Los tailandeses aman lo tailandés"), al frente de la cual Thaksin ganó las elecciones en 2001 y 2005 y que fue ilegalizada en mayo de 2007. Thaksin ha asegurado que su carrera política ha terminado y que se dedicará a gestionar sus negocios, especialmente el equipo de fútbol Manchester City, pero el ministro de Finanzas, Surapong Suebwonglee, ha anunciado que pedirá consejo a Thaksin en materia económica, a pesar de que no ocupará ningún cargo oficial


La gestión del Gobierno del PPP sigue prácticamente punto por punto la del Thai Rak Thai en diversos aspectos: tanto en cuestiones económicas, continuando las políticas populistas por las que se ganó el apoyo de la población rural de las provincias del norte, como en su tratamiento de la insurgencia en las provincias de mayoría malayo-musulmana del sur, un conflicto en el que ya han muerto más de 2.700 personas desde el año 2004 y en el que tanto las medidas de Thaksin como las del actual primer ministro Samak Sundaravej se caracterizan por la violencia extrema e indiscriminada, lo que no ha hecho sino agravar una situación cada vez más tensa. Las posiciones de ambos bandos se hacen cada día más irreconciliable: Sundaravej hizo recientemente unas declaraciones en las que disculpaba a las fuerzas del orden por el asesinato de 78 malayos durante la represión de una protesta pacífica en 2004, a lo que un líder de la insurgencia, el dirigente de la Organización para la Liberación del Pattani Unido, contestó que se podría producir una escalada de la violencia si se le niega la soberanía a las provincias del sur.


Otro frente de la política del nuevo Gabinete que se asemeja a la del Gobierno de Thaksin es la lucha contra el tráfico de drogas: Samak Sundaravej aseguró el pasado 22 de febrero que va a poner en marcha una nueva guerra contra la droga, similar a la que lanzó Thaksin entre los años 2003 y 2004 y en la que murieron al menos 2.500 personas, muchas de ellas inocentes, en asesinatos extrajudiciales (sobre aquella campaña veáse el informe de Human Rights Watch, publicado en julio de 2004, Watch Not Enough Graves: The war on Drugs, HIV/AIDS, and Violations of Human Rights, en .pdf). Sundaravej ya ha anunciado que la nueva campaña tendrá "consecuencias" y el ministro del Interior, Chalerm Yubamrung, declaró recientemente en el Parlamento que se implantarán las políticas inspiradas en las de Thaksin incluso "si miles de personas tienen que morir".

miércoles, 27 de febrero de 2008

Thaksin Shinawatra regresa mañana a Tailandia

Todo está preparado para la vuelta a Tailandia mañana del ex-primer ministro Thaksin Shinawatra tras diecisiete meses de exilio en Londres, tal y como anunció el martes el ministro de Asuntos Exteriores, su antiguo abogado Noppadol Pattama. El avión proveniente de Hong Kong en el que va a viajar Shinawatra aterrizará en el aeropuerto Suvarnabhumi de Bangkok a las 9:40 de la mañana (hora local). Se espera que le reciban altos cargos del Gobierno del Partido de Poder del Pueblo, el partido formado por sus partidarios que ganó las elecciones el pasado 23 de diciembre.

THAKSIN SHINAWATRA, CON LA CAMISETA DEL MANCHESTER CITY, EQUIPO DE FÚTBOL QUE COMPRÓ EN JUNIO DEL AÑO PASADO.


El secretario general del Tribunal Supremo, Rakkiat Wattapong, ha dicho que Thaksin será detenido en cuanto llegue a Bangkok para que responda ante los tribunales de las acusaciones por corrupción que pesan sobre él. Los abogados de Thaksin han anunciado que su defendido no opondrá ninguna resistencia a la policia y pedirá la libertad bajo fianza, como hizo su mujer en enero. Ambos están acusados de conflicto de intereses en relación a la compra de terrenos mientras él estaba en el poder; él está acusado ademas de defraudar a hacienda mediante la ocultación de activos.


Thaksin ha prometido mantenerse al margen de la política, lo que en todo caso el Tribunal Constitucional le prohibió el pasado mes de mayo por un periodo de cinco años. Para poder garantizar su seguridad y la de su familia, el polémico ex-primer ministro ya ha reservado la planta entera de un hotel de lujo en Bangkok, el Hotel Peninsula, del que son accionistas mayoritarios miembros de la familia del actual ministro de Finanzas. La policia desplegará alrededor de 150 efectivos de las fuerzas antidisturbios en previsión de los posibles enfrentamientos violentos entre partidarios y detractores de Thaksin, cuya vuelta probablemente divida aún más a una sociedad enormemente polarizada.


Mientras tanto, el presidente del Parlamento Yongyuth Tiyapai-rat ha dimitido de su cargo después de que la Comisión Electoral haya decidido iniciar un proceso en su contra por irregularidades en su campaña electoral. La Comisión Electoral llevará el caso ante el Tribunal Supremo dentro de dos semanas, lo que podría poner en peligro el Gobierno del Partido Popular del Pueblo. Yongyuth, miembro de la ejecutiva del PPP, está acusado de comprar votos en Chiang Rai, la provincia del norte por la que se presentaba.

La Junta birmana establece las reglas del referéndum constitucional de mayo

La Junta militar birmana ha hecho pública hoy en sus periódicos oficiales la ley que contiene las reglas del reférendum que tiene previsto celebrar el próximo mes de mayo para elegir una nueva Constitución, que servirá como guía para la transición del régimen militar a un sistema de Gobierno civil que la propia Junta ha bautizado como "democracia disciplinada". Según la ley, son delitos los dicursos públicos y la distribución de panfletos acerca de la Constitución, con penas de hasta tres años de prisión. Una comisión de 45 miembros anunciará la fecha exacta de la votación 21 días antes de la misma e informará con sólo una semana de antelación sobre qué ciudadanos tendrán derecho al voto.


GENERAL THAN SHWE.


El reférendum es uno de los pasos de la "hoja de ruta" hacia la democracia en siete etapas que culminará el año 2010 con unas elecciones multipartidistas, en las que no podrá participar la líder de la oposición democrática, Aung San Suu Kyi, por haber estado casada con un extranjero, el ciudadano británico Michael Aris, que murió de cáncer en 1999. Además, hoy se ha sabido que el pasado 20 de febrero alrededor de una veintena de miembros de grupos opositores a la Junta fueron declarados culpables del delito de oponerse a la Convención Nacional, por lo que podrían enfrentarse a penas de hasta veinte años de prisión; entre ellos se encuentran Min Ko Naing y Ko Ko Gyi, líderes del grupo de la Generación de Estudiantes del 88.


El inesperado anuncio de revitalizar la "hoja de ruta" hecho pasado nueve de febrero fue una sorpresa incluso para altos miembros de la Junta militar: el general Maung Aye, segundo en la jerarquía, se enteró ese mismo día al oir la radio. Según algunos analistas, el proceso de reforma no es más que una maniobra iniciada sin consultar a nadie por el general Than Shwe, máximo líder de la Junta, para mantener su posición y asegurar el poder para su familia; a sus 75 años, su estado de salud es bastante delicado y podría estar afianzándo el poder de los suyos ante una muerte que podría no estar demasiado lejana.


Las divisiones internas dentro de la Junta son cada vez mayores y se cree que Maung Aye, que fue relevado recientemente de su cargo al mando del influyente Consejo de comercio, ha iniciado una campaña de desobediencia civil dentro del ejército. Las disensiones entre los dos hombres fuertes de la Junta vienen de antiguo y probablemente se agravaron el pasado mes de septiembre, cuando Maung Aye se mostró contrario a la brutal represión de los monjes budistas por parte del ejército ordenada por Than Shwe.


Por otro lado, el Gobierno de Estados Unidos ha decidido incrementar las presiones económicas al Gobierno birmano: el Departamento del Tesoro ha prohibido a ciudadanos y empresas norteamericanas hacer negocios con Asia World Co Ltd., compañía con sede en Singapur dirigida por Steven Law y su padre Lo Hsing Han, a los que el Tesoro considera "agentes financieros" del régimen de Naypyidaw.

jueves, 21 de febrero de 2008

Sundaravej reinventa la historia de Tailandia

Samak Sundaravej, el recientemente nombrado primer ministro de Tailandia, es el protagonista de una gran polémica después de que en dos entrevistas concedidas a principios de este mes, una a la CNN y la otra a Al Jazeera, hiciera una serie de declaraciones en las que exponía su versión personal de dos de los episodios más traumáticos de la historia reciente de Tailandia: la masacre de estudiantes de izquierdas del 6 de octubre en 1976 en la Universidad de Thammasat de Bangkok perpetrada por fuerzas del orden y grupos paramilitares de extrema derecha y la muerte de 80 musulmanes asfixiados en camiones tras ser detenidos durante una manifestación en la provincia de Narathiwat el 25 de octubre de 2005.

SAMAK SUNDARAVEJ, PRESENTANDO LA POLÍTICA ECONÓMICA DE SU GOBIERNO EL PASADO LUNES.


En 1976, cientos de estudiantes organizaron una campaña para protestar por la vuelta del general Thanom Kittikachorn, dictador que había sido expulsado del poder tres años atrás, después de la violenta represión de otra oleada de protestas estudiantiles. En un clima de enorme tensión, los medios de comunicación de la extrema derecha acusaron a los estudiantes de burlarse de la monarquía y de querer desestabilizar el país. Un programa de radio presentado por el entonces viceministro del Interior Samak Sundaravej, hizo repetidos llamamientos al pueblo para que matara a los estudiantes de la Universidad de Thammasat, centro neurálgico de la izquierda tailandesa.


Unidades de la policía fronteriza se desplazaron a Bangkok y se les unieron miembros de diversos grupos paramilitares de extrema derecha. El 6 de octubre atacaron la Universidad de Thammasat con cohetes; miles de los estudiantes que se encontraban dentro intentaron escapar pero fueron brutalmente linchados y quemados vivos en los alrededores del recinto. Según las cifras oficiales murieron 48 de ellos, pero muchos observadores y organizaciones de defensa de los derechos humanos coinciden en que la cifra es con toda seguridad mucho mayor y que probablemente se pueda contabilizar a los muertos por centenares. Tras la matanza, un golpe de Estado instauró el efímero Gobierno militar del ultraderechista Thanin Kraiwichian, que contaba con el apoyo de la Casa Real y en el que desempeñó el cargo de ministro del Interior Samak Sundaravej. (Sobre este periodo de la historia de Tailandia veáse, en el libro de Benedict Anderson The Spectre of Comparisons, los capítulos: "Withdrawal Symptoms", "Murder and Progress in Modern Siam" y "Radicalism after Communism".)


Según el actual primer ministro, que ha expresado en repetidas ocasiones su repulsa al golpe de Estado que depuso a Thaksin Shinawatra en septiembre de 2006, el 6 de octubre de 1976 sólo murió una persona. Cuando la entrevistadora de Al Jazeera insiste en que los libros de historia dicen otra cosa, él responde que es una "historia sucia" completamente fabricada. Cuando la entrevistadora insiste en que la matanza de Thammasat es un hecho documentado, Sundaravej pierde poco a poco la paciencia y se muestra indignado de que "una chica extranjera venga" a hacerle preguntas sobre ese tema y afirma que nadie en Tailandia se atreve a interrogarle sobre esos hechos.


Ante estas declaraciones, se han sucedido las reacciones en diversos ámbitos académicos y políticos: el 19 de diciembre, un grupo de historiadores de la Universidad de Thammasat organizó un debate en tailandés e inglés que, con el subtítulo de "las lecciones no aprendidas de nuestra historia", pretendía contrarrestar las falsedades del primer ministro. Un grupo de antiguos activistas de los años setenta envió una carta abierta a Sundaravej condenando sus afirmaciones. También se le ha acusado de tener parte de responsabilidad en los hechos, lo que él ha negado y jurado solemnemente en el Parlamento.


PLAZA DE SANAM LUANG, JUNTO A LA UNIVERSIDAD DE THAMMASAT, EN BANGKOK, 6 DE OCTUBRE DE 1976.


Las otras declaraciones polémicas del primer ministro tailandés hacen referencia a uno de los sucesos más estremecedores del conflicto que desde hace cuatro años enfrenta al Estado central tailandés con grupos separatistas musulmanes de las provincias de mayoría malaya del sur del del país: la matanza de Tak Bai el 25 de octubre de 2004, en la que 78 manifestantes musulmanes mueieron asfixiados mientras eran transportados en camiones de la policía en la provincia de Narathiwat.


Ese día, miles de campesinos de la provincia se congregaron ante la comisaria de Tak Bai para pedir la liberación de seís hombres detenidos. Las fuerzas de seguridad acudieron a disolver la protesta usando gas lacrimógeno, cañones de agua e incluso armas de fuego. Siete manifestantes cayeron abatidos por las balas. Después se metió a 1.300 en camiones y se les obligó a permanecer tumbados, amontonados unos sobre otros. De ellos, 78 murieron durante el trayecto de no menos de tres horas a centros de detención en la provincia de Pattani; muchos de ellos llegaron allí heridos y no recibieron ningún tipo de atención médica, lo que tuvo como resultado la amputación de miembros en muchos casos.


Ningún miembro de las fuerzas de seguridad tailandesas ha sido acusado formalmente nunca de esos hechos y un abogado musulmán que trataba de llevarlos ante los tribunales fue asesinado en octubre de 2006. Una investigación oficial realizada en 2005 concluye afirmando que "la tragedia que tuvo como consecuencia 78 muertes no pudo ser prevista y no fue intencionada" y que los oficiales que se encontraban al cargo actuaron "bajo limitaciones que provocaron fallos y errores".


El caso de Tak Bai es muy representativo de la brutal política llevada a cabo por Thaksin para reprimir la insurgencia separatista de las provincias de etnia malaya del sur y ha sido usado por los violentos grupos insurgentes para legitimar sus atentados. Uno de los cambios que pretendía introducir el gabinete nombrado por los militares que dieron el golpe en 2006 consistía precisamente en un replanteamiento de la política con respecto a la insurgencia y a los musulmanes, históricamente discriminados por el Gobierno de Bangkok. De este modo, en noviembre de 2006, el primer ministro pidió perdón públicamente a los musulmanes del sur por sucesos como los de Tak Bai, pero los cambios no fueron mucho más allá de las palabras y los gestos de contricción pública: El Gobierno se limitó a retirar las acusaciones contra 92 de los manifestantes.

CUERPOS DE LAS VÍCTIMAS DE LA MASACRE DE TAK BAI.


La versión de Samak Sundaravej de esos hechos es tan desconcertante como la de la matanza de Thammasat: no niega que se produjeran las muertes, pero casi resta importancia a su número al comopararlo con los 1.300 detenidos que viajaban en los camiones. Según el primer ministro, las muertes son un desgraciado accidente que se produjo porque los detenidos estaban débiles debido a que "no habían comido, ni bebido, ni tragado nada" por "esa cosa" (sic), refiriendose al Ramadán.


En su tratamiento de la crisis de las provincias del sur, el nuevo primer ministro tailandés sigue los pasos de Thaksin, del que no pocos le acusan de ser una mera marioneta. Además, ha nombrado un gabinete de ministros dictado prácticamente en su totalidad por Thaksin y en su populista política económica, presentada el lunes, en la que reflotará los planes de Thaksin de una sanidad barata para los pobres y la cancelación de la deuda de los campesinos. Este tipo de políticas ha sido criticado por la oposición, que considera que no son sostenibles económicamente, pero probablemente le servirán para asegurarse la lealtad de los partidarios de Thaksin, que se encuentran mayoritariamente entre la población rural pobre de las provincias del norte.


Declaraciones como las realizadas a CNN y Al Jazeera sólo servirán para dividir aún más una Tailandia ya de por sí enormemente polarizada entre el norte rural y la cosmopolita Bangkok y, sobre todo, para empeorar la grave crisis en el violento sur.


VÍDEO con la entrevista a Sundaravej en Al Jazeera:



martes, 19 de febrero de 2008

La Junta militar birmana anuncia que ha terminado el borrador de su nueva Constitución

La Junta militar que gobierna Birmania ha anunciado hoy que ha terminado de elaborar el borrador de la nueva Constitución. Aung Toe, el presidente de la comisión encargada de dicha tarea por la Junta, ha declarado en la televisión estatal que dicho borrador había sido aceptado tras dos meses de trabajo, después de que la Convención Nacional estableciera los principios rectores de la misma el pasado mes de septiembre catorce años después de empezar a reunirse, en la que no participó la Liga Nacional para la Democracia.

EDIFICIO DEL FUTURO PARLAMENTO BIRMANO EN LA CAPITAL, NAYPYIDAW.


La futura Carta Magna, que será sometida a referéndum el próximo mes de mayo, ha sido concebida para otorrgar al estamento militar el principal papel en la administración civil democrática que pretende instaurar y servir de guía: todo parece indicar que el comandante en jefe será la figura más poderosa de la nación, con capacidad para nombrar a algunos de los ministros más importantes y asumir plenos poderes "durante periodos de emergencia"; además, otorga a los militares una cuarta parte de los escaños del Parlamento y confiere poder de veto sobre cualquier decisión tomada por el cuerpo legislativo.


La decisión de la Junta militar es tan inesperada como polémica y ha sido recibida con escepticismo tanto por la oposición como por muchos analistas que consideran que tiene como objetivo legitimar la permanencia de los militares en el poder. Portavoces de la Liga Nacional para la Democracia han declarado que la Constitución "agravará la crisis económica, social y política que sufre el país"; el partido de Aung San Suu Kyi ha anunciado que hará campaña por el "no", pero se enfrenta a enormes dificultades teniendo en cuenta que es delito criticar la Constitución. La Alianza de Todos los Monjes Budistas y la Generación de Estudiantes del 88, los grupos que organizaron las protestas contra la Junta los pasados meses de agosto y septiembre, han anunciado que la "hoja de ruta" hacia la democracia diseñada por los militares es una "declaración de guerra" y que el próximo referéndum "será el campo de batalla".


Sin embargo, el enviado especial de la ONU a Birmania, Ibrahim Gambari, que se encuentra en China para convencer a su Gobierno de que presione a la Junta para que introduzca reformas democráticas, ha declarado que el plan de los militares es un "importante paso" adelante en ese sentido.


Por otro lado, cuatro bombas han explotado hoy en un hotel-casino en el este del país, según los medios estatales. Las explosiones tuvieron lugar en una región disputada por separatistas de la etnia shan y no causaron víctimas. La Junta había anunciado recientemente que se iban a producir ataques de este tipo.


Ayer un equipo de la policia japonesa llegó al país del Sureste asiático para investigar la muerte del cámara de vídeo Kenji Nagai durante la represión de las protestas de septiembre. El Gobierno ha asegurado en repetidas ocasiones que dicha muerte fue un accidente, pero también ha tratado de exculparse haciendo circular desde sus medios la historia de que el periodista se hizo pasar por turista para entrar en el país, poniéndose de este modo a sí mismo en grave peligro. Japón, que es el mayor donante de Birmania, anunció el pasado mes de octubre que retiraría unas ayudas de 4,7 millones de dólares a la Universidad de Rangún. El lunes anunció que va a acoger a un pequeño número de los 140.000 refugiados birmanos que actualmente se encuentran en Tailandia. Con respecto a este tema, Japón tiene una de las políticas más duras del mundo: el año pasado unicamente concedió 41 peticiones de entre las 816 peticiones de asilo recibidas y permitió a 88 exiliados permanecer en el país por razones humanitarias, pero sin reconocerles oficialmente como refugiados.

lunes, 18 de febrero de 2008

Protestas en Malasia de la minoría india tres semanas antes de las elecciones

El Gobierno malayo reprimió con dureza el pasado sábado una manifestación por la igualdad de derechos de la minoria india en Kuala Lumpur. Unas 300 personas participaron en la protesta, que fue dispersada por una fuerza de cien agentes anti-disturbios que usaron gases lacrimógenos y cañones de agua tratada con agentes químicos irritantes. El Ministerio del Interior había denegado el permiso para manifestarse a la HINDRAF argumentando que no se disponía de suficientes efectivos policiales para garantizar la seguridad de los manifestantes.


La del sábado es la primera protesta que celebra la comunidad hindú tras la que tuvo lugar el pasado 25 de noviembre en la capital malaya, manifestación en la que participaron alrededor de 10.000 personas y que también fue reprimida brutalmente por la policía. Durante los últimos meses han aflorado las tensiones étnicas latentes en Malasia y especialmente la precaria situación de la minoría india, principal víctima de las leyes y políticas que protegen a la mayoría de etnia malaya.


La manifestación se produce menos de un mes antes de las elecciones legislativas. El primer ministro Abdullah Badawi disolvió el Parlamento el pasado 13 de febrero y anunció las elecciones para el próximo día 8 de marzo. Se espera que las urnas reflejen el creciente descontento de los malayos ante la gestión de Badawi, que según las encuestas era apoyado por el 90% del pueblo cuando llegó al poder en 2004, pero cuya popularidad ha descendido a un 60%. Entre las causas se encuentran su incapacidad para combatir la corrupción, la subida de los precios y la delincuencia y la creciente tensión étnica. Sin embargo, es poco probable que deje de gobernar el Frente Nacional, coalición formada por catorce partidos y liderada por la Organización Nacional de Malayos Unidos a la que pertenece Badawi.


VIDEO de Al Jazeera sobre las protestas del pasado sábado:


jueves, 14 de febrero de 2008

Asesinado en Tailandia un líder de los karen

El secretario general de la Unión Nacional Karen (KNU, siglas en inglés), Mahn Sha Lar Phan, ha sido asesinado a tiros el jueves en su domicilio de la ciudad fronteriza de Mae Sot (Tailandia) por dos hombres aún sin identificar. Según la mujer de Mahn Sha, uno de los hombres se dirigió a éste en el idioma karen mientras el otro aparcaba su camioneta, tras lo cual ambos acribillaron a tiros al líder del KNU.


EL SECRETARIO GENERAL DEL KNU ASESINADO, MAHN SHAH (DERECHA).


Aún no se sabe quién está detrás del asesinato. Muchos han acusado a la Junta militar birmana: los karen, una de las minorías étnicas más numerosas de Birmania, mantienen una guerra contra el Gobierno central birmano por un Estado independiente cuyos orígenes se remontan a antes de la independencia de Gran Bretaña en 1948. En los últimos 20 años la Junta militar ha firmado acuerdos de alto el fuego con todas las minorías étnicas excepto con los karen. El propio Mahn Sha había dicho en una entrevista concedida el pasado lunes que esperaba un aumento de la violencia por parte de la Junta a medida que se aproxime la fecha del referéndum para aprobar una nueva constitución.


El hijo del líder karen asesinado, Hse Hse, también un alto cargo del KNU, ha declarado que detrás del asesinato de su padre se encuentra el Ejército de los Budistas Karen Democráticos (DKBA), una escisión de la mayoría karen cristiana del KNU que firmó un alto el fuego con la Junta birmana a mediados de los noventa. Según Hse Hse, el asesinato de Mahn Sha ha sido una acción conjunta del Tatmadaw (el ejército birmano) y el DKBA. Mientras tanto, la policía tailandesa ha dicho que ha desplegado numerosos agentes en las carreteras de los alrededores de Mae Sot para detener a los asesinos, de cuya camioneta afirman tener la matrícula.


Por otro lado, la Junta militar birmana ha prolongado un año más el arresto domiciliario de Tin Oo, miembro fundador y segundo de la Liga Nacional para la Democracia tras Aung San Suu Kyi, que se encuentra detenido desde mayo de 2003.


Tin Oo, nacido en 1927, era uno de los generales más respetados durante el Gobierno del general golpista Ne Win. En 1976 fue acusado de tener conocimiento de un golpe fallido contra Ne Win y no hacer nada para evitarlo. En 1983, entonces un alto cargo de la inteligencia militar, sufrió una purga a cargo del general Ne Win, se cree que porque su popularidad entre el ejército estaba aumentando, así como el poder de sus partidarios, que también fueron purgados.


En 1988, durante las protestas que acabarían con el liderazgo del general Ne Win, unió su voz a la de otro veterano militar, el general retirado Aung Gyi, para pedir cambios. A ellos se uniría Aung San Suu Kyi, hija de su antiguo compañero de armas en los tiempos de la lucha por la independencia,Aung San. Juntos fundarían la Liga Nacional para la Democracia que obtuvo el 82 por ciento de los votos en las elecciones de 1990, victoria nunca reconocida por la Junta militar.

domingo, 10 de febrero de 2008

La Junta militar birmana convoca un referéndum para aprobar su Constitución

La Junta militar birmana anunció ayer a través de los medios de comunicación estatales que el próximo mes de mayo someterá a referéndum una nueva Constitución por la que se instaurará una administración civil y un sistema político que la misma Junta ha bautizado como “democracia disciplinada”. La Junta ha anunciado también que, tras la aprobación de la Carta Magna, convocará unas elecciones multipartidistas que tendrán lugar el año 2010.

“Es conveniente cambiar la administración militar a un sistema administrativo civil, puesto que se han construido unos buenos cimientos: se ha construido la infraestructura básica para el país a pesar de que aún quedan cosas por hacer en la lucha por el bienestar de la nación”, decía el anuncio televisado. Es la primera vez que la Junta pone fecha a alguna de las fases de su “hoja de ruta hacia la democracia en siete pasos” puesta en marcha en 1993. Ese año se creó la Convención Nacional para establecer los fundamentos en que habría de estar basada la nueva Constitución, tarea que tardó 14 años en completar.

UN CIUDADANO BIRMANO CAMINA ANTE UN CARTEL PROPAGANDÍSTICO DE LA CONVENCIÓN NACIONAL EN RANGÚN.


El anuncio del próximo referéndum ha sido recibido con escepticismo por la oposición democrática birmana. El portavoz de la Liga Nacional para la Democracia (NLD), Nyan Win, expresó su sorpresa ante el hecho de que se haya puesto fecha a las elecciones antes de conocerse los resultados del referéndum. Nyan Win añadió que la fecha elegida para la celebración del referéndum es demasiado temprana, sobre todo teniendo en cuenta que el pueblo birmano aún no conoce el texto que va a votar.

No obstante, se han filtrado algunos artículos de la Carta Magna, fragmentos que cuanto menos permiten albergar serias dudas sobre su carácter democrático: un 25 por ciento del Parlamento, así como tres puestos en la vicepresidencia, estará compuesto por militares elegidos por el comandante en jefe del ejército. No se sabe si la Liga Nacional para la Democracia, que no formó parte de la Convención Nacional, podrá concurrir a las elecciones de 2010. Todo indica que no se permitirá participar a la líder del partido, Aung San Suu Kyi, que en 1990 ganó las últimas elecciones celebradas en el país llevándose el 82 por ciento de los votos. Entre las disposiciones filtradas figura una que prohíbe presentarse como candidato a cualquier birmano que esté, o haya estado, casado con un extranjero (Suu Kyi es viuda de un ciudadano británico, un profesor de Oxford llamado Michael Aris que murió en Londres en 1999, mientras ella se encontraba bajo arresto domiciliario en Rangún).

Tras las protestas que en septiembre llevaron a decenas de miles de birmanos a la calle y tras la represión de las mismas a cargo de la Junta, muchos analistas han mostrado su extrañeza porque los generales hayan elegido celebrar el referéndum tan pronto, teniendo en cuenta además la ruinosa situación económica del país y la indignación que la mayor parte del pueblo siente ante los malos tratos infringidos por el Gobierno a los monjes budistas que participaron en las protestas.

Se especula con que los generales pueden haber cedido a presiones de China, gran aliado de la Junta y el segundo socio comercial más importante de Birmania después de Tailandia. China podría estar ejerciendo dicha presión como consecuencia de la creciente campaña de boicot a los Juegos Olímpicos de Beijing debido a su historial de violaciones de los derechos humanos. Mientras tanto, el Congreso de Estados Unidos ha endurecido las sanciones a la Junta y a hombres de negocios próximos a los militares, especialmente al magnate Tay Za. Otras sanciones podrían forzar a la petrolera Chevron a renunciar su participación en la propiedad del gaseoducto de Birmania.

En todo caso, los movimientos hacia la democracia de la Junta tienen todo el aspecto de ser en realidad una maniobra para afianzarse en el poder con cierta legitimidad de cara a la opinión pública internacional, después de que la “revolución de azafrán” situara al país del Sureste Asiático en primera plana de los periódicos de todo el mundo. Los avances hacia la democracia o hacia cualquier tipo de diálogo con la oposición han sido desde entonces más bien inexistentes. Aung San Suu Kyi expresó recientemente su frustración ante la falta de progreso en las conversaciones con el Gobierno militar iniciadas en noviembre. Según el portavoz de su partido, Suu Kyi declaró a finales del mes pasado que la postura del Gobierno está completamente equivocada y que el pueblo birmano debe “tener esperanzas de que sucederá lo mejor pero prepararse para lo peor”.

Mientras la Junta sigue su hoja de ruta hacia la “democracia disciplinada”, continúan la persecución y los arrestos de opositores. Recientemente fue detenido uno de los más famosos bloggers disidentes de Birmania, Nay Myo Latt. La Junta ha aumentado la vigilancia en la red obligando a los dueños de los cibercafés a anotar los datos personales de sus clientes y a llevar un registro de las páginas que visiten.

VIDEO de Al Jazeera (en inglés) sobre la situación de los monjes activistas en Sittwe, una de las ciudades en las que el pasado mes de septiembre los monjes tomaron el relevo de las protestas contra la Junta . Algunos de ellos afirman que se están reorganizando y próximamente habrá más protestas:

miércoles, 6 de febrero de 2008

Sundaravej nombra su gabinete de ministros

El recientemente elegido primer ministro tailandés, Samak Sundaravej, ha nombrado hoy el nuevo gabinete de ministros tras la victoria electoral de su partido, el Partido Popular del Pueblo (PPP), el pasado 23 de diciembre. El rey Bhumibol Adulyadej ha tomado juramento a los ministros en una ceremonia celebrada en el Palacio Real de Bangkok. "No dejeis que el país se derrumbe", les dijo el monarca, "habeis jurado trabajar para el público y debeis cumplir con esos juramentos y llevarlos a buen término".


SAMAK SUNDARAVEJ HOY EN BANGKOK, TRAS EL JURAMENTO DEL NUEVO GABINETE.


El gabinete formado por Sundaravej está compuesto de hombres leales al ex-primer ministro Thaksin Shinawatra, que fue depuesto por un golpe militar no violento en septiembre de 2006 y actualmente se encuentra en el exilio. Entre esos leales, se encuentra el abogado de Thaksin edicado en Oxford, Noppadon Pattama, ocupando la cartera de Asuntos Exteriores.


El propio Sundaravej llegó a manifestar antes de las elecciones de diciembre que no era más que un sustituto de Thaksin. Sin embargo, esa lealtad ha sido puesta en entredicho durante los últimos días; fuentes del PPP han afirmado que hay discrepancias entre Thaksin y Sundaravej, quien ha hecho caso omiso a algunas recomendaciones de Thaksin sobre ciertos nombramientos y ha expresado su deseo de gobernar a su manera, lo que ha sido después desmentido por el mismo partido. Muchos analistas creen que Sundaravej, quien era en principio sólo un líder provisional cuya misión era preparar el camino para la vuelta de Thaksin, podría aprovechar los próximos meses para afianzar su poder personal.


El nuevo primer ministro se ha nombrado a sí mismo también ministro de defensa, lo que ha desconcertado a los generales que dieron el golpe en 2006, que ven dicho autonombramiento como una amenaza: el ministro saliente, el general Boonrawd Somtas, ha advertido a Sundaravej de que podría ser depuesto o incluso encarcelado si "interfiere" en los asuntos internos del ejército.


Sundaravej se convierte así en el tercer civil que asume esta cartera en la historia de Tailandia, en un intento de evitar que se produzca un nuevo golpe reforzando los lazos entre el Gobierno y el poderosísimo estamento militar tailandés. El nuevo primer ministro es conocido por tener una fuerte vinculación con ciertas facciones del ejército; de hecho ha formado parte de varios gobiernos militares (entre ellos, el instaurado en 1976 tras un sangriento golpe de estado, en el que se hizo cargo de la cartera de Interior).