martes, 29 de enero de 2008

Samak Sundaravej es nombrado primer ministro de Tailandia

El Parlamento de Tailandia nombró ayer al nuevo primer ministro del país, Samak Sundaravej, líder del Partido Popular del Pueblo, la formación que se llevó más votos en las elecciones celebradas el pasado 23 de diciembre, dieciseis meses después del golpe de Estado no violento en el que los militares depusieron al polémico plutócrata Thaksin Shinawatra, y cuatro después de que se aprobará en un referéndum la nueva Constitución, auspiciada por la Junta militar golpista.


Puesto que el Partido del Poder del Pueblo no ganó por mayoría absoluta en las elecciones de diciembre, se ha visto obligado a formar una coalición parlamentaria de la que forman parte otras cinco formaciones políticas, todas las que tienen representación parlamentaria excepto el Partido Demócrata, el más antiguo de Tailandia, que cuenta con el respaldo de la Junta militar e, implícitamente, con el de la Casa Real, que apoyó el golpe en su día. Sundaravej ha sido elegido con 310 votos; su oponente, Abhisit Vejjajiva obtuvo 163 votos.


EL NUEVO PRIMER MINISTRO TAILANDÉS, SAMAK SUNDARAVEJ.

El nuevo primer ministro tailandés es un defensor a ultranza de Thaksin Shinawatra y ha llegado a decir que es un mero sustituto del ministro depuesto por los militares en 2006. De hecho, el PPP no es más que una formación creada por los partidarios de Thaksin después de que su partido fuera ilegalizado.


Sundaravej, de 72 años, es un político de extrema derecha que ha manifestado en repetidas ocasiones su oposición al golpe de estado de 2006, a pesar de que él mismo fue ministro del interior de uno de los regímenes militares más violentos que ha sufrido el país en su historia, el que fue instaurado por la Junta militar responsable en 1976 de una matanza en la universidad de Thammasat en Bangkok en la que 3000 estudiantes fueron apaleados y decenas de ellos asesinados. Como ministro del interior de ese régimen, Sundaravej organizó una brutal represión política que obligó a miles de comunistas y opositores a huir a las junglas del norte del país. El nuevo primer ministro formó también parte del gabinete del régimen militar impuesto tras otro golpe de estado violento de 1992. Confrontado con estos antecedentes, el nuevo primer ministro anti-golpista responde que ha cambiado su perspectiva de las cosas.


Muchos analistas consideran que Sundaravej no está capacitado para estabilizar un país enormemente polarizado. Conocido como un hombre campechano y algo bocazas, y también por su programa de cocina en la televisión, Sundaravej cultiva una imagen populachera de hombre que habla claro y dice lo que piensa, incluso de una manera brusca si es necesario. Quizá sea esa franqueza, y la popularidad de Thaksin Shinawatra, la que ha llevado a su partido a ganar las elecciones; pero muchos creen que durante los próximos meses su partido encontrará la manera de sustituirle por alguien más diplomático. También juega en su contra el que haya cargos por corrupción pendientes en los tribunales contra él, debido a presuntas irregularidades durante la compra de camiones de bomberos durante su mandato como gobernador de Bangkok entre 2000 y 2004.


A pesar de su personaje de “hombre del pueblo”, los orígenes Sundaravej están lejos de ser humildes: pertenece a una familia de sangre azul con lazos con la Casa Real que vienen de antiguo; por ejemplo, uno de sus tíos fue médico en la Corte del rey Vajiravudh, que reinó entre 1910 y 1925. Licenciado en leyes por una de las universidades más prestigiosas del país, estuvo empleado en diversos trabajos antes de entrar en política a mediados de los 70: guía turístico, vendedor de tractores John Deere o, durante dos años, director de relaciones públicas de la embajada israelí en Bangkok. Además de ministro de Interior y gobernador de la capital, durante sus tres décadas en la política, Samak ha sido vice-primer ministro en tres ocasiones y ministro de transporte en dos.


Si el conflicto político tailandés puede verse como una confrontación más o menos explícita entre los poderes tradicionales, con la Casa Real en la cúspide de la pirámide, y el nuevo poder del partido del multimillonario Thaksin, Sundaravej puede considerarse como el puente entre ambos mundos, ya que es enormemente leal a la Casa Real.


Mientras tanto, Thaksin Shinawatra se encuentra exiliado en el Reino Unido, dónde es dueño del club de fútbol Manchester City, pero es más que probable que la victoria de un partido afín facilite su vuelta al país, dónde pesan cargos por corrupción contra él que ya ha anunciado que próximamente volverá a Tailandia a enfrentarse a dichos cargos en los tribunales. Shinawatra, que es enormemente popular en las regiones empobrecidas del norte gracias a sus políticas de subsidios agrarios y al abaratamiento de la sanidad, ha iniciado una campaña para defender su imagen bajo el lema “la verdad te hará libre”. Su mujer, Pomajarn Shinawatra, volvió a Tailandia el 8 de enero; acusada también de corrupción, recibió una orden de arresto nada más llegar a Bangkok, tras lo que fue puesta en libertad bajo fianza.


VIDEO: Samak Sundaravej y su nombramiento como primer ministro en Tailandia, de Al Jazeera (en inglés):