martes, 8 de enero de 2008

La mujer de Thaksin vuelve a Tailandia

Pojamarn Shinawatra, la mujer del depuesto y exiliado ex-primer ministro tailandés Thaksin Shinawatra, ha regresado a su país tras un año y medio en el exilio. La antigua primera dama tailandesa recibió una orden de arresto al llegar a Bangkok para enfrentarse a cargos por corrupción; más tarde fue puesta en libertad tras pagar una fianza de 168.000 dólares. Pojamarn, que tiene prohibido abandonar el país, comparecerá ante el tribunal el próximo 23 de enero, para hacer frente a las acusación de comprar en 2003 una propiedad inmobiliaria al Fondo Financiero de Desarrollo de Instituciones; si fuera declarada culpable, se enfrentaría a una pena de hasta 20 años de cárcel.

POJAMARN SHINAWATRA.


El polémico ex-primer ministro ha anunciado sus planes de volver a Tailandia a mediados de abril para defenderse en los tribunales de los cargos por corrupción y evasión de impuestos que pesan contra él. El abogado y portavoz de Thaksin, Noppadol Pattama, ha declarado que Thaksin no volverá a Tailandia hasta que no esté en el poder un Gobierno electo, tras los comicios del 23 de diciembre, en los que ganó el PPP, partido formado por los partidarios de Thaksin. La formación de un Gobierno de coalición encabezado por el PPP se encuentra pendiente de un hilo, debido a las investigaciones que la Comisión Electoral está llevando a cabo a 65 de sus parlamentarios por presuntas irregularidades en el proceso electoral, especialmente compra de votos.


Thaksin ha hecho pública hoy, a través de la página web Truethaksin.com (cuyo lema es "La verdad te hará libre"), una declaración pública en la que explica los motivos de la vuelta de su mujer a Tailandia: en primer lugar, mostrar la lealtad de la familia Shinawatra a la familia real y pagar los últimos respetos a la recientemente fallecida hermana mayor del Rey, la princesa Galyani Vadhana. En segundo lugar, hacer frente en los tribunales a los cargos que pesan contra ella. Y en tercer lugar, estar con sus hijos en su propio país, pues "no hay tierra que de una felicidad comparable a un tailandés como la que dispensa su tierra natal, bajo la benevolencia de Su Majestad el Rey".