viernes, 7 de diciembre de 2007

Nuevo informe sobre la represión de las recientes protestas en Birmania

La organización estadounidense de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch con sede en Nueva York ha hecho público hoy un informe sobre las protestas contra la Junta militar birmana, y la brutal represión de las mismas ejercida por las fuerzas de seguridad del Estado, que tuvieron lugar los pasado meses de agosto y septiembre. Según el informe, la represión fue mucho más dura de lo que la Junta viene admitiendo y aún no ha terminado, continúan las redadas nocturnas en busca de disidentes, así como el despojo de sus túnicas a muchos monjes.


Este informe, de 140 páginas, es probablemente el más completo realizado hasta la fecha acerca de la crisis birmana. Se ha basado en más de cien entrevistas a testigos realizadas en Birmania y Tailandia, algunas de ellas a monjes que tuvieron un papel crucial en la organización de las protestas. El informe afirma que el número de víctimas mortales es mucho mayor que los 15 reconocidos por el Gobierno hasta el momento (el informe da como confirmadas 20 muertes, pero también afirma que probablemente la cifra es mucho mayor) y hace un llamamiento a la comunidad internacional para que endurezca las sanciones contra la Junta.

INFORME: Crackdown, Repression of the 2007 Popular Protests in Burma, en .pdf.