viernes, 7 de diciembre de 2007

Informe de la ONU: al menos 31 muertos en la represión de las protestas en Birmania

Las autoridades militares birmanas mataron al menos a 31 personas durante la represión de las protestas pro-democráticas que tuvieron lugar hace dos meses, según el relator para los derechos humanos de la ONU, Paulo Sergio Pinheiro, que visitó el mes pasado el país del Sureste asiático para evaluar la situación humanitaria. Pinheiro ha dicho que más de 600 personas siguen detenidas por las autoridades (que sostienen que sólo son 80) y que al menos 74 más se encuentran desaparecidas.


Pinheiro afirma, en un informe (ver avance del mismo, en .pdf) que tiene previsto presentar la semana que viene ante el Consejo de los Derechos Humanos de la ONU, que los detenidos son víctimas de torturas y tratamiento cruel, inhumano y degradante. "Desde la represión, ha habido un creciente número de informes de muertes bajo custodia, así como palizas, maltratos, falta de alimentos, agua o tratamiento médico e instalaciones de detención en condiciones de hacinamiento y condiciones malsanas en todo el país". Pinheiro ha dicho que recibió "informes creibles" de un monje detenido entre el 27 de septiembre y el 5 de octubre de que al menos 14 personas, incluidos 8 monjes y un niño, han muerto estando bajo custodia debido a las pésimas condiciones.

Dos meses después de la brutal represión que puso fin a las protestas, la Junta militar del Consejo para la Seguridad y el Desarrollo del Estado (SPDC) ha recuperado totalmente el control del país y respira tranquila tras haber hecho frente al mayor desafío al que se ha enfrentado en dos decenios. Las calles de las principales ciudades están tranquilas, muchos monasterios budistas de Rangún están vacíos y continúan las detenciones prácticamente cada día.