miércoles, 5 de diciembre de 2007

La Junta birmana libera a miles de presos comunes como maniobra de distracción

La Junta militar birmana ha liberado a más de 8.500 presos durante las dos últimas semanas para celebrar el inicio de las reuniones del comité que elaborará el borrador de una nueva constitución, según publicó el martes el periódico oficialista The New Light of Myanmar. El anuncio se produjo el mismo día en que el coordinador de la ONU en el país, Charles Petrie, abandonó el país después de que el Gobierno decidiera no renovarle el visado como represalia por las críticas que Petrie hizo a finales de octubre de la situación económica del país. Además, el anuncio ha sido hecho un día antes del Día Nacional de Birmania, en el que se conmemora una huelga estudiantil que tuvo lugar en 1920 para protestar contra del Gobierno colonial inglés.


Entre los 8.585 amnistiados se encuentran solamente 20 presos políticos. Según una lista "incompleta" de la Asociación para la Asistencia de Prisioneros Políticos (AAPP), con sede en Mae Sot (Tailandia), permanecen en prisión 706 detenidos por motivos políticos desde que comenzaron las manifestaciones el 22 de agosto, que se suman a los 1.158 presos políticos encarcelados antes de esa fecha.


Según Tate Naing, secretario de la AAPP, la liberación de prisioneros no es más que un espectáculo que la Junta lleva a cabo anualmente de cara a la comunidad internacional. La Junta además no tiene ningún reparo en liberar a presos comunes para que le hagan el trabajo sucio: en agosto, durante el inicio de las recientes protestas liberó a cientos de presos comunes para que formaran bandas que se ocuparan de acosar y detener a los opositores.


Considerando todo esto, sorprende la noticia publicada hoy en El País cuyo titular reza: "La Junta birmana amnistía a más de 8.500 presos". Posiblemente El País da una importancia desmesurada a la noticia (otros medios, como la BBC o Al Jazeera, que han realizado un seguimiento mucho más serio, continuado y riguroso de la crisis ni siquiera mencionan la amnistía), pero es que además sólo da la cifra de 80 personas detenidas actualmente, que se encuentran "pendientes de más investigaciones sobre su participación en las manifestaciones, informó el jefe policial". Esta cifra aparece a continuación de un párrafo en el que se dice que "El jefe de la policía nacional, Khin Yi, dijo ayer en una conferencia de prensa que 2.927 personas, entre ellas 596 monjes budistas, habían sido arrestados en septiembre, cuando los soldados aplastaron las mayores protestas contra la Junta Militar en casi 20 años."


De este modo, leyendo la noticia de El País se saca la conclusión de que sólo permanecen detenidas 80 personas de las arrestadas durante las pasadas manifestaciones, cifra que sólo la Junta (la única fuente al respecto que cita El País) defendería. La amnistía concedida por la Junta no es más que una maniobra vergonzosamente burda para hacer propaganda de su "Camino a la democracia"; leyendo la noticia de El País, cabe tener serías dudas sobre sí el periódico más importante de España no ha caido en la trampa.