jueves, 13 de diciembre de 2007

El Gobierno malayo detiene a cinco prominentes activistas pro-indios

El Gobierno de Malasia ha detenido a 5 activistas de la organización Fuerza de Acción por los Derechos de los Hindúes (Hindraf), que organizó la protesta contra de la discriminación de la minoría hindú que tuvo lugar en Kuala Lumpur el pasado 25 de noviembre, en la que participaron al menos 10.ooo personas y que fueron duramente reprimidas por la policía. Uno de los detenidos es el consejero legal de la organización, P. Uthayakumar, el resto son cuatro líderes de la misma.

MANIFESTACIÓN DEL PASADO 25 DE NOVIEMBRE EN KUALA LUMPUR.


El Gobierno malayo a usado contra los activistas la Ley de Seguridad Interna, que permite la detención por un tiempo indefinido sin asistencia legal ni revisión judicial. Esta ley, que se cree que se usa por primera vez desde 2001, fue creada en 1960 durante un estado de emergencia declarado para combatir una rebelión comunista. La ley permite a la policía detener a cualquier persona por un periodo de 60 días si se tiene la sospecha de que "ha actuado, está a punto de actuar o es probable que actue de cualquier manera que sea perjudicial para la seguridad de Malasia". Después de los 60 días, el Ministerio del Interior puede extender el periodo de detención hasta dos años, sin tener que enviar pruebas a los tribunales, simplemente con una orden de detención que es renovable indefinidamente.


La Ley de Seguridad Internma ha sido usada por el Gobierno en repetidas ocasiones para combatir la disidencia política de todo tipo, tanto de minorías étnicas como de organizaciones feministas, organizaciones de defensa de los derechos humanos o partidos políticos de la oposición. En 2001, la ley fue aplicada a algunos miembros del Partido por la Justicia Nacional y, tras los atentados del 11 de septiembre fue usada tomando como excusa la guerra contra el terrorismo.


Las autoridades malayas han dicho recientemente que están investigando las posibles relaciones del Hindraf con redes terroristas internacionales. El fiscal general malayo, Abdul Gani Patail declaró recientemente que el Hindraf está tratando de establecer relaciones con organizaciones como los Tigres Tamiles de Liberación de Eelam (LTTE) de Sri Lanka, grupo que está clasificado como terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea. El Hindraf ha negado que dichos vínculos existan y ha acusado al Gobierno de tratar de intentar quitar apoyos al grupo tras la publicidad internacional que la recientes protestas han dado a la situación de la minoría india en Malasia.

Mientras tanto, continúan estando acusados de intento de asesinato 31 participantes en las protestas, cuyo juicio comenará el próximo 14 de enero. La fiscalia acusó en un principio a 26 manifestantes de intentar asesinar a un policia que resultó herido durante los enfrentamientos que se produjeron en la protesta, días después acusó a otros cinco. Los acusados, de edades comprendidas entre los 18 y los 54 años, se enfrentan a penas de hasta 20 años de cárcel.