martes, 11 de diciembre de 2007

Ban Ki-moon advierte a la Junta birmana: "Nuestra paciencia se está acabando"

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, advirtió el lunes en Bangkok al Gobierno birmano de que a la comunidad internacional se le está acabando la paciencia y dijo que la Junta debe implantar un régimen democrático y dejar de castigar a su propio pueblo. "El pueblo de Myanmar ha sufrido el aislamiento por demasiado tiempo, ahora es el momento propicio para que el país disfrute de democracia y libertad." Sin embargo, el secretario general no propuso ninguna medida de presión concreta.

BAN KI-MOON CON EL REY Y LA REINA DE TAILANDIA, AYER, EN EL PALACIO DE CHITRALADA EN BANGKOK.


Ban Ki-moon calificó de "buen comienzo" el nombramiento de un ministro de Relaciones para mantener conversaciones con Aung San Suu Kyi y pidió que se hagan esfuerzos adicionales para que la líder pueda entablar un diálogo profundo con los dirigentes del país. Ki-moon también resaltó el especial papel que pueden jugar los países de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN) en la promoción de la democracia en uno de sus países miembros.


Las declaraciones se produjeron durante una rueda de prensa conjunta entre el secretario general de la ONU y el primer ministro de Tailandia, Surayudh Chulanont, y coincidieron con el Día de los Derechos Humanos. Ki-moon agradeció la aportación de tropas a diversas operaciones de paz de la ONU que ha hecho Tailandia, que tiene previsto enviar 800 soldados a Sudán para que formen parte de la misión híbrida de la Unión Africana y las Naciones Unidas, UNAMID.

Ban Ki-moon también pronunció un discurso dirigido a la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico, cuya sede se encuentra en Bangkok, sobre el cambio climático, en el que abogó por un desarrollo sostenible ambientalmente. Hoy, Ki-moon ha viajado a Bali para dar un discurso en la Convención sobre el Cambio Climático.

Mientras tanto, el relator para los derechos humanos de la ONU, Paulo Sergio Pinheiro, informará hoy en Ginebra al Consejo de Derechos Humanos de la ONU acerca de su reciente visita a Birmania. Pinheiro hizo público un informe (ver avance en .pdf) el pasado viernes sobre la situación humanitaria en Birmania en el que afirma que murieron al menos 31 personas durante la represión de las protestas de septiembre y más de 600 personas continúan detenidas, unas cifras más elevadas que las que reconoce la Junta.


Por otro lado, la Asamblea General de la ONU aprobó la semana pasada el presupuesto del que dispondrá el enviado especial a Birmania, Ibrahim Gambari, el año que viene para continuar con su trabajo de mediación: Gambari contará con 865.000 dólares.