domingo, 25 de noviembre de 2007

Dura represión de una manifestación de la minoría india en Kuala Lumpur

Este domingo ha tenido lugar en Kuala Lumpur la manifestación más grande hasta el momento de la minoría india en el país. Unos 10.000 indios salieron a las calles de la principal ciudad del país para protestar en contra de la discriminación que sufre su comunidad y los privilegios de los que disfruta la mayoría malaya. Los manifestantes fueron duramente reprimidos por las fuerzas del orden, que usaron gases lacrimógenos y cañones de agua (aderazada con irritantes químicos) para dispersarlos; según los organizadores de las protestas, fueron arrestados 400 manifestantes y 19 resultaron heridos. Las autoridades han dicho que todavía no pueden ofrecer cifras.


La protesta se ha producido a pesar de que la policía malaya detuvo el viernes a algunos de sus principales organizadores. Los detenidos eran tres líderes del grupo de Fuerza de Acción por los Derechos de los Hindues (HINDRAF, en sus siglas en inglés), que fueron arrestados al amparo de la Ley de Sedición (una ley de la era colonial) por hacer discursos sediciosos en una manifestación recientemente celebrada en las afueras de la capital. La manifestación de hoy no recibió autorización oficial, con el argumento de de que interrumpiría el tráfico y la vida normal de la ciudad. Según la ley malaya, están prohibidas las reuniones de más de 5 personas en la calle.


El objetivo "oficial" de la protesta, que tuvo lugar junto a las famosas Torres Petronas, era pedir al Gobierno británico el pago de 4 billones de dólares a los dos millones de indios que viven en Malasia cuyos ancestros fueron llevados a trabajar al país en el siglo XIX; pero según el corresponsal de la BBC en Kuala Lumpur, el verdadero objetivo era poner de manifiesto el tratamiento injusto que los indios reciben en Malasia. Para llamar la atención sobre esa situación, un abogado malayo de origen indio ha demandado a Gran Bretaña, a la que pide una compensación de un millón de libras esterlinas a cada uno de los indios que actualmente se encuentran en Malasia.


A principios de este mes, se produjeron las protestas más grandes en el país desde 1998, pidiendo reformas electorales ante las próximas elecciones, que está previsto que se celebren el año que viene. Según los organizadores, 40.000 malayos salieron a la calle el pasado 10 de noviembre, 245 de los cuales fueron detenidos por la policia (18 de ellos menores de edad), lo que ha provocado protestas de diversos grupos de defensa de los derechos humanos, entre ellos Human Rights Watch. Las protestas se dirigian contra el Gobierno del primer ministro Abdullah Badawi, que subió al poder en 2003 prometiendo transparencia y acabar con los sobornos, uno de los males endémicos del país. Pero su gobierno ha ido perdiendo progresivamente apoyos a consecuencia de la corrupción y sospechas generalizadas de fraude electoral para mantenerse en el poder a toda costa.


Las desigualdades y tensiones raciales y étnicas son un problema que viene de antiguo en el país del Sureste Asiático, de unos 27 millones de habitantes, y estallaron de una manera especialmente virulenta en 1969, cuando unos enfrentamientos entre chinos y malayos, cuya causa es aún motivo de controversia, dejaron 200 muertos. El poder está intimamente relacionado con la raza; los malayos originarios (llamados bumiputras o "hijos de la tierra") componen la etnia mayoritaria, que controla la política y ocupa el 90% de los puestos públicos. La minoría más numerosa es la china, que detenta el poder económico en gran medida. Los indios conforman un 8% de la población y ocupan la posición más baja de la escala social.


En 1971, el Gobierno implantó la Nueva Política Económica, para contrarrestar la marginación que entonces se percibía que sufrían los malayos. Esta política impuso un sistema de cuotas de empleo y en las universidades, así como subsidios especiales para los miembros de la etnia malaya, con el objetivo, cumplido, de reestructurar la organización social en favor de la mayoría bumiputra.


Los más perjudicados en estas tensiones raciales son los indios. En su mayoria tamiles provenientes del sur de la India, llegaron al país como trabajadores no-cualificados durante el periodo colonial. Cuando Malasia se independizó en 1957, muchos de ellos, analfabetos y pobres, no obtuvieron la ciudadanía, lo que excluyó a muchos de conseguir trabajos legales; a pesar de que componen alredeor del 8% de la población, tan sólo son propietarios de menos del 2% de la riqueza.


VIDEO 1: Ethnic Indians Protests in Malaysia. Noticia de Al-Jazeera sobre las protestas en Kuala Lumpur.

VIDEO 2: People and Power: Race and Rights. Reportaje de Al-Jazeera sobre las tensiones interraciales y la situación de los indios en Malasia.