jueves, 11 de octubre de 2007

Muerte de un activista birmano durante un interrogatorio

Ayer, 10 de octubre, se hizo público que un miembro de la Liga Nacional para la Democracia ha muerto estando detenido a causa de las torturas a las que fue sometido por parte de miembros del SPDC. Ko Win Shwe fue detenido el 26 de septiembre en Mandalay durante una protesta; según la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos, con sede en la localidad tailandesa de Mae Sot, las fuerzas de seguridad han dicho a la familia del detenido que éste murió durante un interrogatorio. No se ha especificado a la familia ni cómo ni cuando murió, pero se le informó de que el cadáver ya ha sido incinerado.

CONTROL DE ACCESO A LA PAGODA DE SHWEDAGON, UNO DE LOS FOCOS DE LAS PROTESTAS EN RANGÚN.


Estos días, la junta ha continuado con la persecución de los disidentes: al menos cinco personas han sido detenidas durante los dos últimos días en las calles de Rangún; entre ellas se encuentra Hla Myo Naung, uno de los líderes del Grupo de Estudiantes de la Generación del 88, arrestado el miércoles por la mañana cuando fue a una clínica a tratarse un problema en el ojo trashaber estado escondido desde hace varios días.


Las detenciones se producen a pesar de la oferta de negociación de la Junta con Aung San Suu Kyi en la que se ponía como como condición previa a las conversaciones que la líder democrática abandone su "actitud de enfrentamiento". La oferta ha sido rechazada por la líder de la Liga Nacional para la Democracia arrestada en su casa; en una declaración hecha pública el martes por miembros de su partido, dijo que "el éxito de un diálogo se basa en la sinceridad y el espíritu de estar dispuesto a dar y tomar. La voluntad de alcanzar el éxito es también crucial y no debe haber ningún tipo de condición previa".


Por otro lado, Estados Unidos ha dicho que la Junta militar debe prepararse para una transición de poder en la que estén presentes los partidos de la oposición y los mediadores internacionales. Zalmay Khalilzad, representante de Estados Unidos en la ONU y anterior embajador en Iraq, hizo un llamamiento ayer en las Naciones Unidas al SPDC para que iniciara un diálogo con Aung San Suu Kyi. Khalilzad dijo que Ibrahim Gambari debería volver pronto a Birmania para mediar en ese hipotético diálogo.


El representante americano hizo estas declaraciones durante una sesión de las Naciones Unidas en la que se negociaba una declaración que "deplorara con fuerza" la represión de las protestas en Birmania. Este tipo de declaración, no tiene fuerza legal, como es el caso de una resolución del Consejo de Seguridad. Con respecto a esta última posibilidad han chocado Estados Unidos y China, que vetó una resolución en el Consejo en enero y otra de condena hace un par de semanas. El martes, el portavoz de Asuntos Exteriores de China, Liu Jianchao dijo que cualquier acción de las Naciones Unidas en Birmania debe ser "prudente y responsable" y no ir acompañada de sanciones. A la pregunta de si china se opondría a una declaración sobre Myanmar, Liu dijo que sus comentarios no se debían entender de esa manera.

SURINDER KARKAR, LÍDER SIKH DEL ACTIVISMO BIRMANO.


La incapacidad de la comunidad internacional para tomar cualquier tipo de medida significativa con respecto a Birmania, está decepcionando a mucha fente tanto fuera como dentro del país. Un líder de las protestas en Rangún ha criticado fuertemente al enviado especial, Ibrahim Gambari, en una entrevista concedida al Sydney Morning Herald en la localidad tailandesa de Mae Sot. Surinder Karkar, un sikh de 43 años que estaba entre los que ayudaron a organizar los anillos de civiles que protegían a los monjes durante las marchas, ha dicho que Gambari "ha fallado a los birmanos" y que tras su visita "no se consiguió nada, él hizo lo que le dijo el Gobierno. Mientras él estaba allí, se disparaba contra nosotros y se nos detenía".

Ayer el primer ministro británico Gordon Brown fue acusado en la Casa de los Comunes de hipocresía a la hora de tratar el tema de los refugiados birmanos en Reino Unido. El parlamentario Damian Green sacó el tema de los solicitantes de asilo birmanos después de que The Independent denunciara como el Home Office está rechazando peticiones de asilo de personas perseguidas en países como Zimbawue, Sudán o Birmania. En la sesión de ayer en la Casa de los Comunes se encontraba Lay Naing, un activista por la democracia de Rangún que está luchando por permanecer en Gran Bretaña tras serle denegada dos veces la solicitud de asilo. Lay Niang fue encarcelado en su país en 2003 por distribuir literatura sobre el asesinato de civiles a manos de la Junta y se vio obligado a abandonar su país hace dos años. Brown respondió a las acusaciones diciendo que miraría todos los casos "con simpatía" pero, añadió, "hay un sistema de apelación con el que hay que tratar".