lunes, 1 de octubre de 2007

La Junta pretende alejar de Rangún a los monjes detenidos

Miles de monjes detenidos en Rangún durante las últimas protestas serán enviados a prisiones aisladas en el norte del país, informa la BBC. Alrededor de 4.000 monjes arrestados durante la semana pasada se encuentran detenidos en un hipódromo y una escuela politécnica a las afueras de la anterior capital del país. Según fuentes de una milicia partidaria del Gobierno serán alejados pronto de Rangún.

SOLDADOS VIGILANDO UNA CALLE DE RANGÚN, HOY.


Hoy no ha habido protestas en Rangún, dónde los opositores a la Junta tratan de reorganizarse en la sombra. En Kyaukpadaung, un pueblo de la provincia de Mandalay, los monjes llevaron a cabo el boicot de limosnas (llamado patam nikkujjana kamma) en contra de miembros del SPDC; las fuerzas de seguridad rodearon el monasterio, pero despúes se retiraron cuando los habitantes del pueblo se enfrentaron a ellos, informa The Irrawaddy, que también dice que han sido liberados 70 detenidos la semana psada en Rangún.


No es la única vez que los ciudadanos defienden monasterios budistas estos últimos días; según el enviado especial de The Sydney Morning Herald en Rangún, han tenido lugar tres incidentes de este tipo, en los que grupos de personas han evitado que los militares entren en monasterios, a veces sacrificando la vida, como es el caso de la redada en el monasterio de Ngwe Kya Yan, en el que un chaval de 16 años fue abatido a tiros y una niña fue atropellada por un camión.

CADÁVER DE UN MONJE BUDISTA FLOTANDO EN UN RÍO DE RANGÚN.


El mismo enviado especial dice que periodistas birmanos estiman entre 40 y 50 las personas asesinadas desde el miércoles. En algunos casos, el ejército está pagando 20.000 kyats (poco más de 14 dólares) a las familias de hombres asesinados a tiros en días anteriores antes de llevarse los cadáveres.


Finalmente, un portavoz de la ONU en Nueva York ha confirmado que Ibrahim Gambari se reunirá mañana con el general Than Shwe en la capital Naypyidaw. El enviado del Ministerio de Asuntos Exteriores japonés, que se encuentra en Rangún, tiene previsto reunirse también con miembros de la Junta para tratar de aclarar las circunstancias de la muerte del fotógrafo Kenji Nagai durante la represión de una protestas.