miércoles, 24 de octubre de 2007

Ibrahim Gambari visitará Birmania antes de lo previsto

El enviado especial de la ONU a Myanmar, Ibrahim Gambari, visitará el país antes de lo previsto, probablemente durante la primera semana de noviembre. Gambari se encuentra ahora en una gira por países de la zona que aumenten las medidas de presión sobre la Junta. Su visita podría coincidir con la del experto en derechos humanos de la ONU en Myanmar, Paulo Sérgio Pinheiro, a quien la Junta permitirá también la entrada en el país a principios del mes que viene.

IBRAHIM GAMBARI DURANTE UNA CONFERENCIA DE PRENSA EN NUEVA DELHI EL 23 DE OCTUBRE.


El diplomático nigeriano tenía previsto volver a Birmania a mediados de noviembre, pero la Junta militar ha accedido a que lo haga antes de la reunión de la Asociación de Países del Sureste Asiático (ASEAN), a la que pertenece Birmania, que tendrá lugar el próximo 17 de noviembre en Singapur. El primer ministro de este país, Lee Hsien Loong (también ministro de finanzas), dijo ayer que los países del Sureste asiático no deben imponer sanciones económicas a Birmania, ya que, según él, "la evidencia muestra que las sanciones económicas no han funcionado hasta el momento en Myanmar".


Ahora de camino a China, la última parada de la gira de Gambari ha sido India. El Gobierno de este país ha descrito a Myanmar como su "cercano y amistoso vecino", asegurando que ayudaría a fomentar la reconciliación nacional allí. Gambari aseguró a la prensa estar muy satisfecho con los compromisos de India, que mantiene buenas relaciones con Myanmar e importantes lazos comerciales; además, India está enormemente interesada en las vastas reservas de gas natural que se encuentran en el subsuelo birmano, por las que compite con China.


Mientras tanto, cientos de personas pertenecientes a la etnia chin, en el noroeste de Birmania, están abandonando Birmania huyendo de la represión de la Junta y buscando asilo en la región india de Mizoram. Muchos de ellos han abandonado sus casas por temor a las represalias ante su negativa a participar en las manifestaciones de apoyo al Gobierno del SPDC. Los chin, que son cristianos y pertenecen a una etnia diferente a la birmana mayoritaria en el país, llevan años siendo reprimidos por la Junta; miles de ellos se han visto obligados a huir a la India, desde dónde a menudo han sido devueltos a Birmania.