miércoles, 31 de octubre de 2007

Los monjes birmanos vuelven a salir a las calles

Más de 100 monjes salieron hoy a las calles de la ciudad de Pakokku para protestar en contra del régimen militar del Consejo para la Paz y Desarrollo del Estado. Los monjes cantaron y rezaron durante la marcha que, según dijo uno de ellos a Democratic Voice of Burma, piden "el descenso del precio de los productos de consumo, la reconciliación nacional y la inmediata liberación de Daw Aung San Suu Kyi y todos los prisioneros políticos".

Pakokku es un importante centro de enseñanza budista situado a unos 630 kilómetros al noroeste de Rangún. El pasado 5 de septiembre, más de 600 monjes salieron a protestar allí, en apoyo a las protestas en contra de la subida de precios del combustible que la Junta anunció el 19 de agosto. Los monjes fueron duramente reprimidos por el ejército, que les golpeó con palos de bambú. Estos fueron los acontecimientos que causaron la indignación de la comunidad budista en Birmania, que un par de semanas después se echó de manera masiva a las calles de varias ciudades del país, liderando las multitudinarias protestas en contra de la Junta.


ESTOS DÍAS HAY UNA FUERTE PRESENCIA POLICIAL EN LUGARES COMO LA PAGODA DE SHWEDAGON, EN RANGÚN.


Estas son las primeras protestas que se producen en Birmania desde que los militares cargaran brutalmente contra los manifestantes en los últimos días del mes de septiembre. El pasado viernes, justo un mes después del violento fin de las protestas (y coincidiendo con las festividades que marcan el fin del retiro anual de los monjes budistas), el ejército volvió a desplegarse en varios puntos de Rangún, entre ellos las pagodas de Shwedagon y Sule.


Ayer la Junta liberó a 7 políticos de la prisión de Insein en Rangún, entre ellos el portavoz oficial de la Liga Nacional para la Democracia, Myint Thein. Estas liberaciones se producen cuando se ha sabido que el enviado especial de la ONU a Birmania, Ibrahim Gambari, volverá al país el próximo sábado para tratar de convencer a los generales de la Junta de que inicien un proceso de reforma. Un diplomático asiático en rangún dijo a reuters que "el Gobierno de Myanmar ha dado luz verde para venir el dia 3 de noviembre".


La organización norteamericana Human Rights Watch hizo público ayer un informe (Sold To Be Soldiers: The Recruitment and Use of Soldiers in Burma, ver en .pdf) en el que detalla como el ejército birmano está reclutando a la fuerza a niños, algunos de hasta 10 años de edad, para cumplir con las cuotas de reclutamiento. Según el informe, muchos adultos están rechazando unirse al ejército y desertando desde hace tiempo debido a las malas condiciones y los maltratos; además, después de la violencia ejercida contra los monjes, el Gobierno puede encontrar más dificultades para reclutar soldados.


Es imposible saber con certeza cuántos menores hay en el ejército birmano (que cuenta con más de 400.000 soldados), pero el informe muestra entrevistas con 20 antiguos soldados, en las que todos menos uno afirman que alrededor el 30 por ciento de sus compañeros eran menores de 18 años. Según un informe anterior de Human Rights Watch, publicado en 2002 ("My Gun Was as Tall as Me": Child Soldiers in Burma, ver en .pdf), formarían parte del ejército birmano unos 70.000 menores de edad. Debido a la presión internacional, la Junta estableció en enero de 2004 el Comité para la Prevención del Reclutamiento Militar de Niños Menores de Edad (sic). Según el informe publicado ayer, en total 282 niños soldados fueron desmobilizados entre 2002 y 2006; una media de 80 al año antes de la creación del comité y una media de 40 al año después.


KHUN SA.

Por otro lado, el viernes murió a los 74 años de edad en Rangún el famoso rey del tráfico de narcóticos y antiguo líder de la guerrilla Shan, Khun Sa, presumiblemente víctima de la grave diabetes que padecía desde hace años. Khun Sa controló durante cuatro décadas gran parte de la producción y tráfico de drogas de la zona de Birmania, Laos y Tailandia conocida como el "triángulo de oro", la segunda productora de opio tras Afganistán. Durante la cumbre de su poder en los 80, Khun Sa llegó a controlar el 70 por ciento del negocio de la heroina en Birmania, con el que financiaba el Ejercito del Estado Shan. En 1996 firmó la rendición con el SPDC, que le permitió vivir en Rangún, dónde vivía y controlaba sus negocios desde entonces.

lunes, 29 de octubre de 2007

Huelga en Dubai de los obreros de la construcción

Miles de obreros de la construcción se pusieron en huelga ayer, día 28 de octubre, en Dubai en protesta por las duras condiciones de trabajo en las que se encuentran. Entre sus demandas, figuran la subida de los salarios, la mejora de los alojamientos y mejores transportes a los lugares de trabajo. La huelga supone una nueva amenaza al boom de la construcción del emirato, ya en peligro debido a la devaluación del Dirham y la falta de mano de obra.

INTERIOR DE UNO LOS BARRACONES DEL CAMPO DE TRABAJO DE SONAPUR, EN DUBAI.


Los obreros, en su mayoría procedentes de India, Pakistán, Nepal, Bangladesh y Sri Lanka, fueron a la huelga a pesar de las amenazas de deportación. El sábado hubo enfrentamientos entre ellos y la policía anti-disturbios; el ministro de trabajo de los Emiratos Árabes Unidos, Ali bin Abdullah al-Kaabi, describió el comportamiento de los trabajadores como "incivilizado" y afirmó que están interfiriendo en la seguridad nacional y poniendo en peligro la seguridad de los residentes.


Se calcula que unos diez millones de trabajadores procedentes del subcontinente Indio trabajan en las prósperas economías del Golfo Pérsico, alrededor de 700.000 en los Emiratos Árabes Unidos, la mayor parte de ellos en Dubai, cuya fuerza de trabajo privada se compone en un 90% de estos trabajadores inmigrantes. A su llegada, les son retenidos los pasaportes por las autoridades (que también les niegan el derecho de asociación) y son confinados en barracones insalubres en medio del desierto, sin derecho a circular libremente y hacen jornadas de trabajo maratonianas a temperaturas que llegan a alcanzar los 50 grados; con una seguridad más que deficiente: según un informe de Human Rights Watch de 2006, el Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos emplea 80 inspectores para supervisar las 200.000 negocios que contratan a estos trabajadores. El año 2004 murieron 880 personas durante el trabajo, según investigaciones independientes; esta cifra contrasta enormemente con la que da el Gobierno, tan sólo 34 durante el mismo período.


Los obreros, que son analfabetos en su gran mayoría, firman en sus lugares de origen contratos que en muchos casos no entienden, sin ser conscientes de la desventaja económica de esos contratos. En suspaíses de origen, pagan al menos 1200 dólares a las agencias que les tramitan los visados, organizan sus viajes y consiguen los contratos para luego recibir un sueldo de entre 5 y 7 dólares al día (que a veces ni siquiera les es pagado), lo que les endeuda durante al menos dos años. En estas circunstancias, son frecuentes los suicidios: sólo en 2006, se quitaron la vida en los Emiratos Árabes Unidos 109 trabajadores indios.

EL RASCACIELOS BURJ DUBAI.


Esta es la fuerza de trabajo que está levantando el paraiso del turismo de lujo del siglo XXI, con obras faraónicas como el rascacielos Burj Dubai (del que ya se han construido 141 pisos, y que alcanzará los 693 metros de altura cuando sea terminado el año que viene) el mastodóntico proyecto de las islas artificiales, entre las que destaca el archipiélago reproduciendo el mundo, cuyos terrenos ya se han puesto a la venta: se rumorea que Rod Stewart ha pagado 30 millones de dólares por Gran Bretaña.


NOTA: Sobre el boom económico y el desarrollo urbanístico en Dubai recomiendo vivamente el artículo "Fear and Money in Dubai", de Mike Davis, publicado en New Left Review en septiembre de 2006. Hay disponible también, en .pdf, una versión traducida al español.


VIDEO: Blood, Sweat and Tears, reportaje de Al Jazeera sobre los trabajadores inmigrantes en los países ricos del Golfo Pérsico.



jueves, 25 de octubre de 2007

Aung San Suu Kyi se reúne con un miembro de la Junta militar

Aung San Suu Kyi se ha reunido hoy con un miembro de la Junta militar birmana. La líder demócrata birmana ha tenido un encuentro de algo más de una hora en una casa de Rangún con Aung Kyi, quien fue nombrado mediador entre ella y la Junta el 8 de octubre. El contenido de la conversación no ha trascendido, pero la televisión estatal informó de la reunión y emitió imágenes de la misma.

AUNG SAN SUU KYI EN LA REUNIÓN MANTENIDA HOY EN RANGÚN CON EL MEDIADOR DE LA JUNTA, AUNG KYI.


La líder de la Liga Nacional para la Democracia cumplió ayer 12 años de arresto domiciliario en su casa de University Avenue en Rangún, por lo que se llevaron a cabo manifestaciones de protesta en ciudades de todo el mundo, se ha reunido con Aung Kyi un día después de que éste fuera nombrado ministro de Trabajo. La Junta liderada por el general Than Shwe ofreció a Suu Kyi negociar el pasado 4 de octubre, poniéndole una serie de condiciones que incluian que "abandonara su actitud de enfrentamiento" y dejaba de pedir sanciones económicas a los países extranjeros. La LND rechazó el ofrecimiento días después por considerar que se les ponían condiciones inaceptables para hablar que suponían una rendición previa.


La reunión se produce después de que el día 19 Estados Unidos endureciera las sanciones contra el régimen, bloqueando las cuentas bancarias de más miembros de la Junta y asociados, entre otras medidas. Uno de los nuevos objetivos de las sanciones es el empresario Tay Za, uno de los principales apoyos económicos de la Junta y buen amigo de Than Shwe; es Tay Za quién pagó la boda del general, cuyo video mostrando el despilfarro causó una gran indignación entre la población de un país sumido en la pobreza.


El bloqueo de las cuentas del magnate y otros, y la prohibición de hacer negocios con ellos a ciudadanos o entidades norteamericanos, pueden ser potencialmente muy dañinos para el régimen; dada la fuerte presencia de Estados Unidos en el mundo financiero asiático, es muy dificil para los negocios birmanos evitar relaciones económicas con bancos o entidades asociadas de algún modo con Estados Unidos. De hecho, los efectos podrían estar empezando a notarse ya: la cmpañía aérea de Tay Za, Air Bagan, ha anunciado que suspenderá los vuelos a Singapur el próximo 4 de noviembre debido a las sanciones económicas impuestas sobre su dueño.


Un comité del Congreso de los Estados Unidos aprobó el martes otro paquete de medidas en contra de la Junta, que incluye el endurecimiento de sanciones, la negación de visados a miembros de la junta y la prohibición de la compra en Estados Unidos de piedras preciosas con procedencia de Birmania (de donde proviene el 90 por ciento de los suministros mundiales de rubíes).


Australia también ha anunciado nuevas sanciones en contra de la Junta. Ayer, el ministro de Asuntos Exteriores, Alexander Downer, que se ha impuesto la prohibición de tratos financieros con 418 individuos, miembros de la Junta o socios. Entre las personas que aparecen en la lista, se encuentra el general Khin Yi, director general de la policía birmana. La Policía Federal Australiana es uno de los organismos que se ocuparán de hacer que se cumplan las sanciones,también se ha ocupado recientemente de entrenar a 77 miembros de la policia birmana en técnicas de inteligencia militar para luchar contra el tráfico de drogas.


GAMBARI Y EL ASISTENTE DEL MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES CHINO, AYER EN PEKIN.


Hoy, el Gobierno de China, el principal aliado de Birmania en la zona, ha dicho que no sancionará a la Junta. "El problema de Myanmar ha de ser resuelto por su propia gente y Gobierno a través de sus esfuerzos de diálogo y consultas", dijo Tang Jiaxuan, consejero del estado, al enviado de la ONU, Ibrahim Gambari, cuya próxima escala en su ronda de países de la zona para pedir que tomen medidas en contra del SPDC, es Japón.


Ayer, el experto en derechos humanos de la ONU, Paolo Sergio Pinheiro, dio una rueda de prensa en la que anunció que viajará a Birmania el 17 de noviembre. Durante el encuentro con la prensa, Pinheiro afirmó que su investigación en el país asiático se limitaría a los últimos acontecimientos, de cauredo con el mandato recibido por el Consejo de los Derechos Humanos en Myanmar de la ONU. Añadió que creía que la represión continúa en estos momentos y que espera moverse libremente en Birmania.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Ibrahim Gambari visitará Birmania antes de lo previsto

El enviado especial de la ONU a Myanmar, Ibrahim Gambari, visitará el país antes de lo previsto, probablemente durante la primera semana de noviembre. Gambari se encuentra ahora en una gira por países de la zona que aumenten las medidas de presión sobre la Junta. Su visita podría coincidir con la del experto en derechos humanos de la ONU en Myanmar, Paulo Sérgio Pinheiro, a quien la Junta permitirá también la entrada en el país a principios del mes que viene.

IBRAHIM GAMBARI DURANTE UNA CONFERENCIA DE PRENSA EN NUEVA DELHI EL 23 DE OCTUBRE.


El diplomático nigeriano tenía previsto volver a Birmania a mediados de noviembre, pero la Junta militar ha accedido a que lo haga antes de la reunión de la Asociación de Países del Sureste Asiático (ASEAN), a la que pertenece Birmania, que tendrá lugar el próximo 17 de noviembre en Singapur. El primer ministro de este país, Lee Hsien Loong (también ministro de finanzas), dijo ayer que los países del Sureste asiático no deben imponer sanciones económicas a Birmania, ya que, según él, "la evidencia muestra que las sanciones económicas no han funcionado hasta el momento en Myanmar".


Ahora de camino a China, la última parada de la gira de Gambari ha sido India. El Gobierno de este país ha descrito a Myanmar como su "cercano y amistoso vecino", asegurando que ayudaría a fomentar la reconciliación nacional allí. Gambari aseguró a la prensa estar muy satisfecho con los compromisos de India, que mantiene buenas relaciones con Myanmar e importantes lazos comerciales; además, India está enormemente interesada en las vastas reservas de gas natural que se encuentran en el subsuelo birmano, por las que compite con China.


Mientras tanto, cientos de personas pertenecientes a la etnia chin, en el noroeste de Birmania, están abandonando Birmania huyendo de la represión de la Junta y buscando asilo en la región india de Mizoram. Muchos de ellos han abandonado sus casas por temor a las represalias ante su negativa a participar en las manifestaciones de apoyo al Gobierno del SPDC. Los chin, que son cristianos y pertenecen a una etnia diferente a la birmana mayoritaria en el país, llevan años siendo reprimidos por la Junta; miles de ellos se han visto obligados a huir a la India, desde dónde a menudo han sido devueltos a Birmania.

martes, 23 de octubre de 2007

Zapatero sufre dos años en silencio

Ya puestos, algo así se podría deducir de la noticia principal de la portada de hoy en El País:


Se hace público ahora que los servicios secretos españoles descubrieron hace dos años un micrófono oculto en una sala de un hotel de Caracas antes de que Zapatero se reuniera allí con miembros de partidos opositores a Hugo Chavez. Por un momento pensé que estábamos en agosto, cuando un micro encontrado hace dos años en una mesa de reuniones puede llegar a ser primera plana del periódico más importante de España.


El titular se las traía: "Zapatero sufrió un intento de espionaje en su visita a Venezuela" (ese es al menos el titular que, en primera plana y a cuatro columnas, aparece impreso en El País, Edición Europa), digno de la sección "El arte de titular" de Guerra y Paz. Es verdad que está muy feo eso de andar poniéndole micrófonos ocultos a la gente, pero ¿cómo se puede "sufrir un intento de espionaje", pregunto yo? Sin duda, la indignación entre los redactores del periódico ante tamaño atentado contra la integridad de nuestro presidente fue tan grande que les cegó y les impidió darse cuenta de la chorrada.


(Otro buen titular hoy en El País: Los cubanos echan la quiniela).

lunes, 22 de octubre de 2007

La Junta militar birmana levanta el toque de queda

El Consejo para la Paz y el Desarrollo del Estado que gobierna Birmania levantó antes de ayer, sábado 20 de octubre, el toque de queda que mantenía en las principales ciudades del país desde el pasado 25 de septiembre. La Junta anunció la decisión a través de camiones con altavoces recorriendo las calles de la anterior capital del país, Rangún. además, se retiró la prohibición de las reuniones de más de cinco personas. En Mandalay, la segunda ciudad más grande del país, también se levantó el toque de queda.


Una apariencia de normalidad ha vuelto a Rangún, cuenta The New York Times. Los devotos han vuelto a rezar a la pagoda de Shwedagon, la principal de la ciudad y uno de los focos principales de las protestas. Es una calma tensa, amenazante: en las cuatro puertas del templo hay paneles que muestran fotografías de los detenidos y hay soldados armados en muchos rincones del recinto así como en la calle.


La Junta se ha propuesto además desacreditar a los monjes, su periódico oficial, The New Light of Myanmar, ha publicado varias noticias en las que dice que se han encontrado pornografía, símbolos nazis e incluso explosivos en registros realizados en varios monasterios. En el periódico oficial del régimen abundan también las fotografías y artículos de miembros de la Junta haciendo donaciones a monasterios. A pesar de las detenciones y asesinatos, los monjes rebeldes pueden no haberse dado por vencidos: un monje U Obhasa que se encuentra escondido de la Junta dijo ayer a The Irrawaddy que es posible que los bonzos vuelvan a movilizarse a final de mes.


FOTOGRAFÍAS DE DETENIDOS GOLPEADOS EN LA ENTRADA DE LA PAGODA DE SHWEDAGON.

Por otro lado, The New Light of Myanmar publicó el sábado un artículo, que tratándose de un medio oficial como ese, expresaría la postura de la Junta, en el que conminaba a Aung San Suu Kyi a aceptar la oferta de negociaciones lanzada por el Gobierno a principios de mes. Según el artículo, ha llegado la hora de que la líder de la Liga Nacional para la Democracia responda positivamente a dicha oferta "con la postura de servir el interés de todos".

sábado, 20 de octubre de 2007

Bush anuncia nuevas sanciones contra la Junta birmana

Bush anunció ayer que el Gobierno de los Estados Unidos endurecerá las sanciones impuestas sobre la Junta militar que gobierna Birmania. En primer lugar, el gobierno bloqueará todas las cuentas de 11 altos cargos del SPDC controladas por los Estados Unidos, además impondrá sanciones a 12 personas y entidades relacionadas con la Junta, entre ellos algunos prominentes empresarios. Además, se endurecerán los controles de exportación para evitar que computadoras y otros bienes con posible uso militar sean vendidos a la Junta.

Bush anunció las nuevas medidas, que se añaden a las ya tomadas a principios de mes y en las que se bloqueaban las cuentas de los 14 miembros más importantes de la Junta, en una declaración televisada, en la que apareció junto a su mujer Laura Bush. La primera dama ha tomado Birmania como su lucha personal desde hace semanas, haciendo campaña por el endurecimiento de sanciones, hablando con diversos líderes, dando conferencias o escribiendo columnas sobre el tema.


Las sanciones se producen después de que la Unión Europea acordara el martes bloquear las exportaciones e importaciones a Birmania de ciertos productos. Ese mismo día, Japón también anunció que iba a tomar medidas de presión económica en contra de la Junta: el Gobierno nipón va a cancelar la donación de 4,7 millones de dólares a un centro de la Universidad de Rangún, en el que se hubieran impartido cursos de economía, dirección de empresa y japonés. Japón mantiene constantes relaciones con Myanmar y es uno de sus principales socios comerciales.


El jueves, Ibrahim Gambari, el enviado especial de la ONU a Birmania, sugirió en Yakarta una estrategia para tratar con la Junta consistente en que la comunidad internacional ofrezca incentivos a los militares a cambio de reformas democráticas; enfoque muy parecido al sugerido por los ministros de exterior francés, Bernard Kouchner, y británico, David Miliband, en un artículo conjunto publicado el pasado domingo en International Herald Tribune. Gambari se encuentra en un viaje por seís países de Asia para convencerles de que presionen a la Junta. Es muy poco probable que tras esta gira visite Birmania, como quería el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, con toda seguridad regresará a Nueva York, para volver a Birmania a mediados de noviembre.


Mientras tanto, la Junta continúa deteniendo a disidentes, como ha admitido en su medio oficial The New Light of Myanmar, en el que afirma que ha liberado a 2.550 participantes "involuntarios" en los "disturbios", tras hacerles firmar una juramento de que no volverían a tomar parte en ninguna protesta. Según el propio Gobierno, quedan detenidas 500 personas, pero diplomáticos en Rangún afirman que la cifra es en realidad mucho mayor. Entre los liberados se encuentran el actor Zaganar, célebre cómico en el país por sus sátiras en contra de los militares que fue arrestado hace tres semanas, el famoso actor Kyaw Thu y su mujer.


Por otro lado, el SPDC anunció ayer el nombramiento de un comité que redactará el borrador de una nueva constitución, el segundo paso de los 7 que tiene previsto dar la Junta para implantarla: el primer paso (el acuerdo de los principios de esa constitución que posibilitará el establecimento de una "democracia disciplinada" en Myanmar) se dio por completado a principios de septiembre, tras 14 años de reuniones de la Convención Nacional.

viernes, 19 de octubre de 2007

Aung San Suu Kyi habla sobre la no-violencia

"Cuando un hombre o una mujer no tiene un arma en sus manos hace un esfuerzo mayor para usar su mente, su sentido de la compasión y su inteligencia para encontrar una solución. Pero si pones un arma en sus manos, ese arma está siempre ahí, lista para ser usada; así que la necesidad de depender de consideraciones intelectuales, la necesidad de ejercer la inteligencia y la compasión disminuyen enormemente"

jueves, 18 de octubre de 2007

Musulmanes en Birmania II: antecedentes históricos de la represión

Cuando Birmania se independizó de Gran Bretaña en 1948 gozaba de la que era la organización política más democrática del sureste asiático. De hecho, su avanzada Constitución y la bonanza económica que entonces disfrutaba el país hicieron que muchos progresistas en Europa albergaran grandes esperanzas con respecto a su éxito, e incluso se creía que este podría servir como modelo que contribuiría decisivamente a la propagación del socialismo en los países vecinos.


La única Carta Magna democrática que ha disfrutado Birmania se aprobó en septiembre de 1947. En las discusiones que la precedieron, algunos monjes budistas presionaron a los líderes de la independencia para que incluyeran en su redacción provisiones que hicieran del budismo la religión oficial del estado. Pero estas demandas fueron rechazadas; no en vano, algunos de los más importantes arquitectos de la independencia birmana eran musulmanes, como es el caso de U Razak, ministro de educación y planificación nacional durante el gobierno de Aung San anterior a la independencia. Ambos serían asesinados el 19 de julio de 1947 en una matanza en la que murieron otros 5 líderes y que se conmemora cada año como el “día de los mártires”.

U RAZAK, UNO DE LOS PRINCIPALES LÍDERES DE LA INDEPENDENCIA BIRMANA.


Así, el artículo 21 de la Constitución decía: “El estado reconoce la posición del budismo como la fe profesada por la gran mayoría de los ciudadanos de la Unión”, pero matizaba esto a continuación afirmando que “el Estado también reconoce el Islam, el Cristianismo, el Hinduismo y el Animismo como algunas de las religiones existentes en la Unión en la fecha en que está Constitución empieza a funcionar”, a lo que añadía que “el Estado no impondrá ninguna incapacidad o hará ningún tipo de discriminación tomando como base la creencia o fe religiosa”. (Ver en .pdf, el artículo “Religious Freedom in Burma”, publicado en octubre de 1999 en la revista Legal Issues of Burma, editada en el exilio por el Consejo de Abogados Birmanos; en el que se basa gran parte de lo que sigue).


Durante esos años, Birmania disfrutó de una completa libertad religiosa. El budismo era enseñado en las escuelas, pero otras religiones también, a pesar de las protestas de algunos monjes que no veían con buenos ojos que se enseñara la Biblia o el Corán; a lo que el Gobierno contestó que si se excluían otras religiones del sistema educativo público birmano, junto a ellas se excluiría el budismo.


En 1961, el Parlamento declaró el budismo la religión oficial del Estado aprobando una ley propuesta por el primer ministro U Nu. Esta ley fue criticada por algunos líderes pertenecientes a otras religiones, entre ellos el entonces ministro de Comercio e Industria, el musulmán U Raschid, que en un discurso en el parlamento expresó su temor de que “la adopción de una religión por parte del estado tendrá un profundo efecto psicológico en los budistas del país”, que podría “abrir la puerta para que los extremistas hagan más y más demandas basadas en la religión” (ver en .pdf, Ethnic and Religious Diversity: Myanmar’s Unfolding Nemesis, disertación presentada por Bruce Matthews en marzo de 2001 en el Instituto de Estudios del Sureste Asiático de Singapur).


En 1962 el general Ne Win dio el golpe de estado que situaría a los militares en el poder. El dictador cerró el país a las inversiones extranjeras y al turismo. Además creó una nueva ideología, en la que basó su política, y que llamó “la vía birmana al socialismo”: una extraña mezcla entre socialismo y budismo. En 1974 se promulgó una nueva Constitución (derogada en 1988) que declaraba el Partido del Programa Socialista Birmano como único partido legal. En ella no se hace mención expresa al budismo en ningún momento, pero se limita el ejercicio de la libertad religiosa pero se prohíben las acciones “socaven la unión y solidaridad de la razas nacionales, la seguridad nacional o el orden socialista”.

NE WIN, JUNTO A DENG XIAOPING, EN MAYO DE 1985.


Desde entonces, el ejército hace todo lo posible por fomentar un nacionalismo birmano asociado a la religión budista y se presenta a sí mismo como defensor de ambos, lo que ha marginado enormemente al resto de religiones, especialmente a los musulmanes. Así, por ejemplo, en la televisión estatal abundan las ceremonias religiosas budistas organizadas por los generales en el poder. Además (según el artículo del Consejo de Abogados Birmanos antes mencionado) se han dado numerosos casos de órdenes internas en el ejército para que los soldados se casen con mujeres de otras etnias diferentes a la birmana y otras religiones diferentes a la budista.


Una estrategia frecuentemente usada por la Junta durante años para distraer la atención pública cuando se enfrenta a crisis políticas ha sido provocar disturbios entre la población. La violencia está especialmente dirigida contra las comunidades musulmanas. De hecho, está extendida la percepción, y es fomentada por el gobierno, de que los pertenecientes a esta religión no son auténticos birmanos. Muchos de ellos provienen del subcontinente indio y llegaron a Birmania durante el periodo colonial, por lo que se les asocia con el mismo.


En 1982, el Gobierno promulgó una nueva ley de ciudadanía (que aún sigue en vigor), en virtud de la cual se establecían tres categorías de ciudadanos: ciudadanos plenos, ciudadanos asociados y ciudadanos naturalizados. Según esta ley, el Consejo del Estado puede decidir en cualquier momento los grupos étnicos que pueden ser ciudadanos. Además, según la ley, sólo pueden ser ciudadanos los pertenecientes a aquellos grupos étnicos que estuvieran establecidos en Birmania antes de 1824, es decir, antes del comienzo del periodo colonial. Esta ley está especialmente diseñada para no conceder la ciudadanía a los musulmanes de origen indio y, sobre todo, a los Rohingya, etnia que proviene de Bangladesh y cuya llegada al estado de Arakan es objeto de encendidos debates, incluso en el ámbito académico: mientras unos trazan los orígenes de los Rohingya en Arakan en el siglo VIII, otros argumentan que la llegada se produjo en el siglo XIX (sobre esto, ver en .pdf, el artículo “The development of a Muslim enclave in Arakan State of Burma”, publicado en otoño de 2005 en el Bulletin of Burma Research, de la SOAS londinense).

Musulmanes en Birmania I: cabezas de turco del Régimen

Entre los muchos aspectos de esa inmensa tragedia colectiva llamada Birmania que están pasando desapercibidos ahora que la “revolución de azafrán” ha puesto en el centro de atención mediática al país asiático, se hace necesario destacar uno que es particularmente elocuente de la brutalidad de un régimen militar que si ya es cruel con los que considera “suyos”, tiene aun menos miramientos a la hora de reprimir a quienes considera los “otros”, en este caso, los musulmanes: quizá la minoría religiosa más grande del país y, sin duda, la más perseguida.

MEZQUITA DE JAMEH EN RANGÚN.


No se sabe con seguridad cuantos musulmanes viven en un país cuyo último censo oficial se realizó en 1983. Según ese censo, el porcentaje de población musulmana es del 3,9 por ciento, pero en realidad es más que probable que ese porcentaje sea mucho mayor: la Junta tiene a reducir las cifras de la población no budista y ni siquiera considera ciudadanos a los Rohingya, uno de los grupos musulmanes más numerosos. Según el Departamento de Estado norteamericano, entre un 6 y un 10 por ciento de los birmanos son musulmanes; es decir, entre 3 y 5 millones de personas.


La comunidad islámica en Birmania se encuentra repartida en cuatro grandes grupos, todos ellos suníes: los musulmanes de etnia birmana, cuyo origen se remonta al siglo XIII, cuando comerciantes árabes, persas e indios comenzaron a establecerse en la zona. Una pequeña comunidad de musulmanes chinos que proviene de la provincia de Yunnan y controla gran parte del comercio en la frontera del norte y Mandalay. Durante la anexión de Gran Bretaña entre 1824 y 1886, muchos musulmanes provenientes del subcontinente indio llegaron a Birmania, aunque su número se redujo con los años, muchos descendientes de este flujo migratorio se encuentran ahora en los centros urbanos, especialmente en Rangún. El grupo más numeroso, y el más oprimido, lo componen los rohingya, de procedencia bengalí, que se encuentran en el estado de Arakan, al oeste del país, junto a la frontera con Bangladesh.


Muchos birmanos pertenecientes a la mayoría budista miran con desconfianza a los musulmanes, a los que es frecuente aplicar el apelativo kala, insultante término para designar a los extranjeros. En un país en el que a menudo se asocia la identidad nacional con el budismo theravada, muchos consideran el Islam como una amenaza a la integridad nacional. Algunos birmanos budistas se quejan de que los musulmanes rechazan integrarse y desprecian sus prácticas religiosas. Además, el acceso a puestos de importancia en el gobierno y el ejército se encuentra totalmente fuera del alcance de los musulmanes, no sobre el papel aunque sí en la práctica.


La desconfianza hacia el Islam ha sido promovida por el Gobierno de la Junta como estrategia para legitimar su poder y, en muchos casos, desviar la atención de problemas políticos y económicos. El SPDC ha llevado a cabo esfuerzos para relacionar a la comunidad islámica birmana con el terrorismo internacional de Al-qaeda y de vez en cuando hace circular panfletos anónimos en que se acusa a los hombres musulmanes de violar a las mujeres budistas y de la mayor parte de las actividades criminales que se producen en el país.


Además, la Junta tiene muchos monjes budistas a su servicio haciendo tareas de espionaje y propaganda, algunos de ellos se ocupan también de propagar el mensaje de que los musulmanes constituyen una amenaza para la población; es el caso de Win Rathu, un importante abad de Mandalay famoso por sus incendiarios discursos en contra de la “amenaza islámica” y conocido como el “monje combativo”.


Se cree también que la Junta está detrás de la violencia que se ha producido en tiempos recientes en contra de la comunidad musulmana por parte de la budista. Un caso paradigmático son los disturbios acaecidos en diversas ciudades durante el año 2001. Tras la destrucción en marzo de las estatuas de Bamiyan a manos del régimen talibán afgano, y coincidiendo con una de las peores crisis económicas en Birmania, se produjo una oleada de violencia en diversas ciudades birmanas que comenzó con la quema y saqueo de tiendas y mezquitas a cargo de la comunidad budista. La violencia se recrudeció aun más tras los atentados del 11 S hasta desembocar en al menos 9 muertes. En muchos casos, los monjes lideraban las violentas multitudes; pero no pocos detalles indican que gran parte de ellos no eran verdaderos monjes(por ejemplo, diferentes testigos afirman que vieron a muchos de ellos usar teléfonos móviles, lo que era entonces muy infrecuente), sino agentes infiltrados de la Junta (sobre estos disturbios ver, en pdf, el informe Crackdown on Burmese Muslims, publicado en julio de 2002 por Human Rights Watch).

martes, 16 de octubre de 2007

La Unión Europea anuncia el endurecimiento de las sanciones a la Junta militar birmana

La Unión Europea anunció ayer, 15 de octubre, que que endurecerecerá las sanciones contra la Junta militar birmana como respuesta a la brutal represión de las protestas ejecutada en anteriores semanas por las fuerzas del orden. El Consejo de la Unión Europea decidió ampliar las sanciones ya existentes, no demasiado efectivas en algunos casos y en otros meramente simbólicas, y añadir otras, incluyendo la prohibición de exportar e importar maderas, piedras preciosas y otros minerales.

RETRATO DE AUNG SAN SUU KYI JUNTO A UNA DE LAS ENTRADAS AL PARLAMENTO EUROPEO.


Según la declaración del Consejo hecha pública ayer (ver, en .pdf), estas sanciones no dañarán "a la mayoría de la población, sino que están dirigidas en contra de los responsables de la violenta represíón y el estancamiento político" en el país. El Consejo no ha llegado a bloquear las importaciones, exportaciones e inversiones en el importante sector del gas birmano. Segú n la declaración, el Consejo prohibirá en el futuro nuevas inversiones en Birmania si la Junta no inicia un procesod e diálogo con la oposición. La Unión Europea continuará con sus programas de ayuda humanitaria a la población birmana.


Benita Ferrero-Waldner, comisaria de Relaciones Exteriores, dijo que se retrasa la implantación de las nuevas sanciones para dar tiempo y espacio para poder negociar con la Junta al enviado de ONU a Myanmar, Ibrahim Gambari. En este sentido, los ministros de exteriores francés e inglés, Bernard Kouchner y David Miliband, publicaron un artículo en International Herald Tribune en el que defendían que la Unión Europea debe usar tanto "zanahorias" como "palos" al negociar con el SPDC y ofrecer incentivos si "la Junta muestra su voluntad de trabajar realmente" por la reconciliación con los grupos opositores democráticos, empezando por Aung San Suu Kyi. De hecho, el primer ministro británico Gordon Brown ha dicho que el Reino Unido estaría dispuesto a ofrecer paquetes de ayuda económica a Birmania si "está preparada para moverse en dirección a la democracia y la reconciliación".


La organización Campaign for Burma UK, normalmente muy crítica con las políticas de la Unión Europea con respecto a Birmania, ha saludado las nuevas medidas como un significativo paso adelante. Según Zoya Phan, exiliada karen en Londres y coordinadora de campañas de la organización, "estas sanciones van a golpear al régimen donde más le duele, en el bolsillo". El año pasado, los 27 países de la Unión Europea importaron de Birmania piedras preciosas de diverso tipo por un valor de 8.119.600 euros (el valor de las exportaciones fue de 29.860 euros); en cuanto a la madera, las importaciones desde Birmania tuvieron un valor de 45.812.890 euros.

El presidente norteamericano George Bush amenazó ayer con endurecer también las sanciones que su país mantiene contra Birmania en una sesión de preguntas y respuestas en Rogers Arkansas. Bush dijo que esas sanciones no significan nada si somos los únicos sancionadores", a lo que añadió que "a veces, lo que hacen los organismos internacionales no tiene consecuencias. Es decir, son buenos hablando pero luego no hay consecuencias. En algún momento tiene que haber consecuencias".

Ibrahim Gambari pidió ayer en Bangkok a la Junta del SPDC que pare los arrestos de activistas, que según él "van en contra del espíritu de compromiso entre la ONU y Myanmar". Según Amnistia Internacional, fueron seis los opositores detenidos durante las primeras horas del 13 de octubre. No se sabe dónde se encuentran en estos momentos, aunque se teme que están siendo torturados.

domingo, 14 de octubre de 2007

La Junta detiene a cuatro activistas en Birmania

La Junta militar birmana detuvo durante la madrugada del viernes a cuatro activistas pro-democráticos que habían ayudado a organizar las protestas en contra del SPDC a finales de agosto que luego desembocarían en lo que se ha dado en llamar la "revolución de azafrán". Entre los activistas, que llevaban varias semanas escondiéndose de la policía, se encuentra Htay Kywe, prominente miembro del grupo de estudiantes de la generación del 88 que ese año lideró un movimiento de protesta que hizo tambalearse al régimen militar antes de una brutal represión que dejó tras de sí unos 3.000 muertos. Otros detenidos, tambén moiembros del mismo grupo, son Aung Htoo, Thin Thin Aye y Ko Ko; según Amnistía Internacional, es más que probable que estos prisioneros estén siendo torturados.

HTAY KYWE (IZQUIERDA), JUNTO A LOS ACTIVISTAS KO KO GYI Y MIN KO NIANG, DETENIDOS A FINALES DE AGOSTO, DURANTE EL COMIENZO DE LAS PROTESTAS.


Mientras tanto, la Junta se esfuerza en pretender que todo a vuelto a la normalidad: tras dos semanas, ha reestablecido la conexión a Internet y ha reducido el toque de queda a cuatro horas durante la noche. Sin embargo Birmania vive en un estado de terror; continúan las detenciones y, ciudades como Mandalay, la segunda más grande del país, están llenas de controles de la policía y miembros de la inteligencia militar, la Asociación para la Unión, la Solidaridad y el Desarrollo (USDA, la omnipresente organización civil de la Junta) se encuentran a la caza de disidentes y periodistas.


El viernes la Junta respondió a la declaración de repulsa del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En una declaración emitida por los medios del estado, los líderes militares afirmaron que Myanmar está dispuesta a colaborar con la ONU, pero seguirá su propio camino hacia la democracia. La declaración también dice que las peticiones de la ONU de que la Junta libere a los prisioneros políticos y mantenga conversaciones con Aung San Suu Kyi no reflejan los deseos del pueblo birmano.


Para mostrar los deseos del pueblo birmano, la Junta organizó ayer en Rangún una manifestación de apoyo al Gobierno, en la que los asistentes gritaron consignas tales como "¡Fuera los elementos destructivos internos y externos!". Según la Junta acudieron a la manifestación 120.000 personas, pero no hay otras estimaciones y el acceso estaba prohibido a medios extranjeros, que tuvieron que usar las imágenes tomadas por los medios del propio Gobierno. Algunos miembros de las juntas locales han dicho que el gobierno central ordenó a las delegaciones de los distritos reunir al mayor número de gente posible, y en muchos casos se pagaron pequeñas sumas de dinero a la gente por acudir.


El viernes murió el primer ministro, Soe Win, en un hospital de Rangún. Según los analistas, su muerte no tendrá demasiada importancia en el gobierno de la Junta, pues el poder efectivo está en manos de la cúpula militar de la Junta, de los generales Than Shwe y Maung Aye, que son quienes se ocupan de tomar las decisiones importantes. Soe Win muere a los 59 años de una leucemia, de la que se estaba tratando en Singapur durante los últimos meses: desde mayo, su tarea las llevaba a cabo el primer ministro en funciones Thein Sein. Se cree que Soe Win fue el hombre que organizó el ataque en mayo 2003 a un convoy en el que viajaba Aung san Suu Kyi, en el que murieron 70 personas, según la oposición.


MIEMBROS DE LA ASOCIACIÓN DE ASUNTOS DE LA MUJER DE MYANMAR BAJAN LA CABZA ANTE LA BANDERA DEL ESTADO EN UNA MANIFESTACIÓN DEL GOBIERNO, AYER EN RANGÚN.

Ayer sábado, el primer ministro de Tailandia Surayud Chunalot, dijo que no tomaría medidas en contra de la Junta birmana. Surayod, que fue nombrado por la junta militar que tomó el poder el año pasado en Tailandia, dijo que "como país budista", Tailandia está "en desacuerdo con la violencia empleada por el gobierno de Myanmar, especielmente la dirigida contra los monjes", pero no hará nada que pueda causar "malos sentimientos en su país vecino", lo que podría cuasar problemas al próximo Gobierno, que será elegido en las elecciones de diciembre. Surayod afirmó que su gobierno carece de autoridad moral para tomar ningún tipo de medida y que uno electo puede ejercer más presión, y añadió que Tailandia continuará siguiendo el principio de la ASEAN de "compromiso constructivo" con los generales de la Junta birmana.


Tailandia, cuyo rey se encuentra estos días hospitalizado a causa de un coágulo en la pierna, depende en gran medida de los suministros de gas de Birmania: estos generan el 20 % de la electricidad que consume. Los políticos tailandeses han manifestado estar en contra de la represión en Birmania y la mayor parte del exilio birmano se encuentra en el país vecino, especialmente en los campos de refugiados de la frontera. Pero el año pasado Myanmar vendió gas natural al país vecino por un valor de 2.000 millones de dólares, lo que supone más del 40 % de sus exportaciones totales durante ese año.

Se ha sabido recientemente que Australia está entrenando a la policía birmana. En un mitin en la ciudad de Sydney, el senador Kerry Nettle denunció que una rama de la Policía Federal Australiana se está cocupando de entrenar a miembros de la policía birmana. Durante dicho mitin, el senador de los Verdes Australianos pidió el fin inmediato de esos entrenamientos.

Como anécdota, cabe mencionar que el general Than Shwe, presidente del Consejo para la Paz y el Desarrollo del Estado de Myanmar, envió el día 12 de octubre un mensaje de felicitación a Juan Carlos I, Rey de España, con motivo del Día de la Hispanidad.

jueves, 11 de octubre de 2007

El Consejo de Seguridad de la ONU reprueba a la Junta militar birmana

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha acordado una declaración en la que deplora la violenta represión llevada a cabo por la Junta militar que gobierna Birmania durante las recientes protestas, informa la BBC. Esta es la primera vez que las 15 naciones que forman parte del Consejo toman algún tipo de medida formal en contra de la Junta.


El acuerdo ha llegado cuando China ha retirado sus objeciones a una declaración que parte de un borrador elaborado por los Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña y cuyos términos se han ido suavizando paulatinamente tras unos días de intensas negociaciones. En la declaración se urge a la Junta a liberar a los opositores apresados durante las protestas y a iniciar un proceso de reconciliación nacional y diálogo con la oposición y la líder de la oposición Aung san Suu Kyi.


Mientras tanto, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha decidido volver a mandar a la zona al enviado especial en Myanmar, Ibrahim Gambari. En un comunicado hecho público hoy por el portavoz de Ban Ki-moon, se anuncia que Gambari viajará este fin de semana a hablar con los socios de Birmania. Gambari viajará primero a Tailandia, después a Malasia, Indonesia, India, China y Japón, antes de volver a visitar Birmania.

Muerte de un activista birmano durante un interrogatorio

Ayer, 10 de octubre, se hizo público que un miembro de la Liga Nacional para la Democracia ha muerto estando detenido a causa de las torturas a las que fue sometido por parte de miembros del SPDC. Ko Win Shwe fue detenido el 26 de septiembre en Mandalay durante una protesta; según la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos, con sede en la localidad tailandesa de Mae Sot, las fuerzas de seguridad han dicho a la familia del detenido que éste murió durante un interrogatorio. No se ha especificado a la familia ni cómo ni cuando murió, pero se le informó de que el cadáver ya ha sido incinerado.

CONTROL DE ACCESO A LA PAGODA DE SHWEDAGON, UNO DE LOS FOCOS DE LAS PROTESTAS EN RANGÚN.


Estos días, la junta ha continuado con la persecución de los disidentes: al menos cinco personas han sido detenidas durante los dos últimos días en las calles de Rangún; entre ellas se encuentra Hla Myo Naung, uno de los líderes del Grupo de Estudiantes de la Generación del 88, arrestado el miércoles por la mañana cuando fue a una clínica a tratarse un problema en el ojo trashaber estado escondido desde hace varios días.


Las detenciones se producen a pesar de la oferta de negociación de la Junta con Aung San Suu Kyi en la que se ponía como como condición previa a las conversaciones que la líder democrática abandone su "actitud de enfrentamiento". La oferta ha sido rechazada por la líder de la Liga Nacional para la Democracia arrestada en su casa; en una declaración hecha pública el martes por miembros de su partido, dijo que "el éxito de un diálogo se basa en la sinceridad y el espíritu de estar dispuesto a dar y tomar. La voluntad de alcanzar el éxito es también crucial y no debe haber ningún tipo de condición previa".


Por otro lado, Estados Unidos ha dicho que la Junta militar debe prepararse para una transición de poder en la que estén presentes los partidos de la oposición y los mediadores internacionales. Zalmay Khalilzad, representante de Estados Unidos en la ONU y anterior embajador en Iraq, hizo un llamamiento ayer en las Naciones Unidas al SPDC para que iniciara un diálogo con Aung San Suu Kyi. Khalilzad dijo que Ibrahim Gambari debería volver pronto a Birmania para mediar en ese hipotético diálogo.


El representante americano hizo estas declaraciones durante una sesión de las Naciones Unidas en la que se negociaba una declaración que "deplorara con fuerza" la represión de las protestas en Birmania. Este tipo de declaración, no tiene fuerza legal, como es el caso de una resolución del Consejo de Seguridad. Con respecto a esta última posibilidad han chocado Estados Unidos y China, que vetó una resolución en el Consejo en enero y otra de condena hace un par de semanas. El martes, el portavoz de Asuntos Exteriores de China, Liu Jianchao dijo que cualquier acción de las Naciones Unidas en Birmania debe ser "prudente y responsable" y no ir acompañada de sanciones. A la pregunta de si china se opondría a una declaración sobre Myanmar, Liu dijo que sus comentarios no se debían entender de esa manera.

SURINDER KARKAR, LÍDER SIKH DEL ACTIVISMO BIRMANO.


La incapacidad de la comunidad internacional para tomar cualquier tipo de medida significativa con respecto a Birmania, está decepcionando a mucha fente tanto fuera como dentro del país. Un líder de las protestas en Rangún ha criticado fuertemente al enviado especial, Ibrahim Gambari, en una entrevista concedida al Sydney Morning Herald en la localidad tailandesa de Mae Sot. Surinder Karkar, un sikh de 43 años que estaba entre los que ayudaron a organizar los anillos de civiles que protegían a los monjes durante las marchas, ha dicho que Gambari "ha fallado a los birmanos" y que tras su visita "no se consiguió nada, él hizo lo que le dijo el Gobierno. Mientras él estaba allí, se disparaba contra nosotros y se nos detenía".

Ayer el primer ministro británico Gordon Brown fue acusado en la Casa de los Comunes de hipocresía a la hora de tratar el tema de los refugiados birmanos en Reino Unido. El parlamentario Damian Green sacó el tema de los solicitantes de asilo birmanos después de que The Independent denunciara como el Home Office está rechazando peticiones de asilo de personas perseguidas en países como Zimbawue, Sudán o Birmania. En la sesión de ayer en la Casa de los Comunes se encontraba Lay Naing, un activista por la democracia de Rangún que está luchando por permanecer en Gran Bretaña tras serle denegada dos veces la solicitud de asilo. Lay Niang fue encarcelado en su país en 2003 por distribuir literatura sobre el asesinato de civiles a manos de la Junta y se vio obligado a abandonar su país hace dos años. Brown respondió a las acusaciones diciendo que miraría todos los casos "con simpatía" pero, añadió, "hay un sistema de apelación con el que hay que tratar".

Reportaje de Al Jazeera sobre la represión de las protestas en Rangún

Primera parte:


Segunda parte:



Reportaje de Al Jazeera con imágenes, hasta ahora nunca vistas, de la brutal represión de las protestas en Rangún. 25 minutos. Para una versión más corta, de algo menos de 3 minutos, pinchar aquí.

lunes, 8 de octubre de 2007

La Junta militar birmana nombra a un mediador para hablar con Aung San Suu Kyi

La televisión estatal birmana ha anunciado hoy la designación de un mediador entre la Junta militar y la líder democrática Aung San Suu Kyi. El elegido es Aung Kyi, general retirado que ocupa el puesto de viceministro de trabajo y el hombre que se ocupó el año pasado de hablar con la Organización Internacional del Trabajo acerca de la extendida práctica de trabajos forzosos impuestos a la población birmana por parte del Tatmadaw (el ejército birmano). El nombramiento de un mediador fue sugerido la semana por el enviado especial de la ONU Ibrahim Gambari, según el anuncio de la televisión estatal.


AUNG KYI, VICEMINISTRO DE TRABAJO Y ENCARGADO DE MEDIAR ENTRE EL SPDC Y AUNG SAN SUU KYI.


Muchos analistas piensan que este anuncio es sólo una treta para acallar las voces de protesta entre la comunidad internacional tras la represión de las recientes manifestaciones. De hecho, en un editorial publicado hoy en The New Light of Myanmar, el periódico oficial del régimen, se dió a entender que la Junta no tiene ninguna intención de liberar a Aung San Suu Kyi. "Las tres demandas de los manifestantes (bajada de precios, la liberación de Aung San Suu Kyi y demás prisioneros y reconciliación nacional) no pueden ser satisfechas por las protestas", decía el texto, "por el momento, los responsables de ello están haciendo arreglos para redactar un borrador de la constitución del estado y elaborar una lista de votantes; la consecución de las tres demandas estará al alcance cuando la constitución sea aprobada".


Para elaborar la Constitución que sirva como guía para implantar una "democracia disciplinada" en Birmania, la Junta ha establecido una hoja de ruta con 7 pasos. El primero de ellos, establecer los principios básicos en los que se basará el borrador de dicha Carta Magna, fue completado en agosto tras 14 años de negociaciones de la Convención Nacional. Aung San Suu Kyi tiene ahora 62 años; si la elaboración de la constitución sigue este ritmo, la liberación de la líder de la Liga Nacional para la Democracia "estará al alcance" cuando cumpla 146 años.

Al Jazeera entrevista a Myo Thein


Entrevista a Myo Thien, miembro de la Liga Nacional para la Democracia, elegido parlamentario en las elecciones de 1990. Emitida por Al Jazeera el pasado 26 de septiembre.

Manifestación en Londres por Birmania

La Junta militar birmana hace desaparecer a sus víctimas

La Junta militar birmana ha estado quemando durante la última semana un número indeterminado de cadáveres en un crematorio en el noreste de Rangún, diversos habitantes de la zona han dicho a funcionarios, diplomáticos y trabajadores extranjeros. Según el enviado especial de The Times en Rangún, el gobierno estaría quemando los cadáveres para evitar que pueda saberse el número exacto de muertos durante la brutal represión de las protestas de la semana pasada.

Un funcionario extranjero ha dicho que "no ha habido ningún intento de identificar a las víctimas, devolver los cuerpos a sus familias o llevar a cabo los mínimos ritos budistas". En Rangún circula el rumor de que algunos manifestantes están siendo arrojados vivos a los crematorios. Se calcula que hay entre 100 y 200 muertos a causa de la represión, muchos de los cuales no murieron durante los enfrentamientos, sino días después, a causa de heridas provocadas durante la misma y que no pudieron ser curadas en los hospitales y clínicas vigilados por los militares.

NIÑOS EN UNA CALLE DE RANGÚN.


Otros mueren en las prisiones, a las que no se permite acceder a la Cruz Roja. Un joven monje puesto en libertad ha contado a The Sydney Morning Herald como el régimen maltrata a los prisioneros, encerrándoles en terribles condiciones. Según ese testimonio, los soldados irrumpieron en su monasterio el día 28 de septiembre a las 4 de la mañana, metieron a 99 monjes en camiones y los llevaron al Instituto Técnico del Gobierno.


Allí fueron y obligados a sentarse en el suelo y permanecer con la cabeza agachada durante horas: tanto si levantaban la vista como si se desplomaban eran golpeados brutalmente por los soldados. Al segundo día de su detención, los monjes fueron desposeídos de sus tunicas, lo que en el budismo significa renunciar a la fe. Golpeados constantemente por sus carceleros, a quienes los monjes acusaban de crueldad y advertían que irían al infierno, según ese testimonio, algunos soldados se echaron a llorar y dijeron que ellos sólo hacían lo que se les mandaba.


La Junta parece confiar en que no habrá más protestas y ha mandado a muchas tropas de vuelta a los cuarteles e incluso ha retirado las barricadas que rodeaban las pagodas de Shwedagon y Sule, los dos centros de las protestas en Rangún. No obstante, continúan las detenciones e internet sigue cortado. Durante todo el fin de semana, policias y diplomáticos birmanos irrumpieron en las oficinas de las Naciones Unidas y otros organismos internacionales pidiendo los discos duros de los ordenadores en busca de los nombres de disidentes. Los trabajadores de la ONU se negaron a entregar dicho material y borraron los discos duros como medida de precaución.

La Junta ha controlado la comunicación mejor de lo que se había pensado: permitió durante unos días que funcionara Internet, a pesar de que eso estaba dejando salir las imágenes de las protestas que dieron la vuelta al mundo, durante el tiempo suficiente para que la policía descargara las imágenes a imágenes para identificar a los manifestantes. Después corto la Red.


El viernes, Ibrahim Gambari compareció ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas tras reunirse en Birmania con Aung San Suu Kyi y la cúpula del SPDC. Gambari dio la bienvenida a las declaraciones de Than Shwe ofreciendo a Suu Kyi sentarse hablar; "este es un desarrollo de la situación potencialmente esperanzador que exige felxibilidad a todas las partes". El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo en la misma reunión que el Gobiernode Myanmar tiene que tomar "medidas valientes en pos de la democracia".

MANIFESTACIÓN POR LA DEMOCRACIA EN BIRMANIA, EL PASADO 6 DE OCTUBRE EN LONDRES.


Miles de manifestantes salieron a las calles de Londres el sábado para protestar en contra de la Junta militar y pedir a la comunidad internacional que actúe, como hicieron miles de manifestantes en otras 29 ciudades de todo el globo. Un grupo de monjes birmanos encabezó a las 10.000 personas (según los organizadores, 3.000 según la policia metropolitana) que marcharon por las calles de Londres, con parada frente a Downing Street, hasta llegar a Trafalgar Square, donde se escucharon oraciones budistas y discursos; el más conmovedor fue el de Myo Thein, miembro de la Liga Nacional para la Democracia que fue elegido parlamentario en las elecciones de 1990 y después encerrado durante cutro años en la prisión de Insein.


Por otro lado, un portavoz del Departamento de Estado norteamericano declaró el viernes que la reunión en Naypyidaw entre la representante diplomática de los Estados Unidos y miembros de la Junta no fue productiva. El ministro de asuntos exteriores de Malasia, Syed Hamid Albar ha pedido al SPDC que retire las condiciones para negociar con Aung San Suu Kyi. Los paíes de la Asociación de Países del Sureste Asiático (ASEAN), a la que pertenecen tanto Myanmar como Malasia, se oponen a imponer sanciones en contra de Birmania, pero comienzan a preocuparse de que la crisis se complique en el futuro.

domingo, 7 de octubre de 2007

Imágenes de Rangún el 6 de octubre

Excelente reportaje elaborado por el enviado especial de Al Jazeera en Rangún, con imágenes tomadas dentro del país y una entrevista con la representante diplomática de los Estados Unidos, Shari Villarosa, en la ex-capital de Birmania. Emitido el 6 de octubre en la cadena árabe.

NOTA: Reportaje enviado por Algarabía. Muchísimas gracias otra vez (y van...)

viernes, 5 de octubre de 2007

Su Su Nway: una luchadora birmana por la libertad

Antes de que los monjes budistas comenzaran a manifestarse en Birmania, usando su tremenda influencia social para unir a gran parte del pueblo en contra de la tiranía, un valeroso grupo de estudiantes y activistas había iniciado un movimiento de protesta que empezó muy pequeño pero consiguió mantenerse durante el tiempo suficiente hasta explotar espectacularmente y convertirse en lo que se ha dado en llamar la "Revolución azafrán".


Entre los opositores que empezaron el pasado 19 de agosto una revuelta que acapara estos días la atención de medio mundo, destaca Su Su Nway, una mujer de 36 años, miembro de la Liga Nacional para la Democracia y perteneciente a una ilustre tradición de mujeres activistas que, con Aung San Suu Kyi a la cabeza, han hecho grandes sacrificios para luchar por la libertad y la dignidad ante la tiranía de la Junta militar.


Su Su Nway es de un pueblo llamado Htan Manaing, situado unos 80 kilómetros al norte de Rangún. En 2004, las autoridades locales intentaron obligarla a ella y a otros habitantes del pueblo a construir una carretera sin cobrar; es más, cada familia debía pagar 6.000 para construir la carretera. Los trabajos forzados son corrientes en Birmania desde hace tiempo (como denunció la Organización Mundial del Trabajo hace ya unos años); de hecho, la misma Cruz Roja, famosa por su neutralidad, condenó este verano dicha práctica.


La joven birmana no bajó la cabeza, en lugar de ponerse a trabajar tuvo el enorme atrevimiento de acogerse a una ley en contra de los trabajos forzados promulgada en 1999 por la misma Junta y, ayudada por abogados de la Liga Nacional para la Democracia, llevó ante los tribunales a cuatro miembros del Consejo local. El 31 de enero de 2005 un juez condenó al alcalde del pueblo a 16 meses de cárcel, y a 8 meses a los otros tres miembros acusados, en una sentencia histórica: era la primera vez que una birmana ganaba un juicio en contra de las autoridades.


Sin embargo, las mismas autoridades a las que denunció y ganó Su Su Nway la llevaron a juicio acusándola de difamación y amenazas. Fue esta vez la joven quién perdió un juicio cuyo resultado estaba determinado de antemano y fue condenada a 18 meses de prisión en octubre de 2005. Su Su Nway fue encerrada en la terrible prisión de Insein. Sus abogados apelaron la sentencia ante el Tribunal supremo de Rangún, pero la Junta rechazó dicha apelación. Varios grupos de derechos humanos y organizaciones como la ONU presionaron a la Junta, que liberó a Su Su Nway el 6 de junio de 2006. Ese mismo año se le concedió el premio John Humphrey por su lucha a favor de la libertad y los derechos humanos.

SU SU NWAY DURANTE UNA MANIFESTACIÓN EL PASADO 28 DE AGOSTO.


Su Su Nway comenzó a participar en las manifestaciones actuales desde el principio. El pasado 28 de agosto, hombres vestidos de paisano intentaron detenerla durante una de esas protestas, pero ella consiguió escapar in extremis gracias a la ayuda de sus compañeros, que formaron una barrera humana para protegerla. Su Su Nway, que tiene problemas de corazón, estuvo escondiéndose desde entonces de la Junta y, junto a otros opositores, informando de su situación con su teléfono móvil a los medios de la oposición en el exilio hasta que la Junta cortó las líneas de los activistas. A partir de ese momento, medios birmanos como The Irrawaddy o Democratic Voice of Burma dejaron de mencionar a Su Su Nway, por lo que es de suponer que se encuentra en paradero desconocido.

La jefa de la diplomacia norteamericana en Rangún se reúne con los miembros de la Junta

La representante de la diplomacia Estados Unidos en Rangún, Shari Villarosa, ha sido invitada a reunirse con altos representantes de la Junta militar birmana, informa la BBC. La diplomática norteamericana dejó esta mañana Rangún para reunirse con un grupo de generales en la capital administrativa del país, Naypyidaw. No se ha especificado la composición de sicho grupo, al que Villarosa mandará "un claro mensaje", según el portavoz del Departamento de Estado Sean McCormack, para que la Junta detenga la represión e inicie el diálogo con grupos de la oposición.

PROTESTAS FRENTE A LA EMBAJADA DE MYANMAR EN MANILA.


Mientras continúan los arrestos en las calles de la anterior capital del país, donde un ejército de barrenderos se dedica a limpiar los restos de las manifestaciones de la semana pasada, el enviado de la ONU a Birmania Ibrahim Gambari tiene previsto reunirse esta mañana con el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas tras informar ayer al secretario general Ban Ki-moon de su reciente visita al país del sureste asiático. Ban Ki-moon dijo después que "la preocupación de la comunidad internacional acerca de la situación actual ha sido transmitida clara y fuertemente a las autoridades de Myanmar", y añadió que Gambari intentará visitar el país de nuevo en noviembre.


China ha alabado los intentos de Gambari, pero se sigue oponiendo a que actúe el Consejo de Seguridad. El embajador chino en la ONU, Wang Guangya declaró que "hay problemas en Myanmar, pero esos problemas son básicamente internos", y concluyó que "una solución impuesta internacionalmente no puede arreglar la situación".

AUNG SAN SUU KYI E IBRAHIM GAMBARI EL PASADO 2 DE OCTUBRE EN RANGÚN.


Hoy, Nyan Win, portavoz de la Liga Nacional para la Democracia, ha rechazado la oferta que Than Shwe hizo ayer a Aung San Suu Kyi, ya que las condiciones que el general ponía para las conversaciones eran absurdas. Como dijo Nyan Win, la Junta pedía a Suu Kyi que confesara "delitos que no había cometido" y además pidió que se permitiera contestar a la líder democrática en público.


Para acabar con una pequeña nota de humor, y corriendo el riesgo de frivolizar, podemos equiparar las intenciones negociadoras de la Junta con el compromiso político de Sylvester Stallone, quien, tras ser aconsejado por una revista para mercenarios, ha estado rodando en la frontera birmano-tailandesa una nueva película de Rambo en la que los malos son los militares del Consejo para la Paz y el Desarrollo del Estado.

jueves, 4 de octubre de 2007

Than Shwe pone condiciones a Aung San Suu Kyi para hablar

Than Shwe, el general que encabeza el Consejo para la Paz y el Desarrollo del Estado (SPDC) que gobierna Birmania ha hecho público a través de los medios oficiales que está dispuesto a reunirse Aung San Suu Kyi, la líder de la Liga Nacional para la Democracia que ganó unas elecciones en 1990 por abrumadora mayoría y que ha pasado casi 12 de los últimos 18 años bajo arresto domiciliario.

MANIFESTANTES CON IMÁGENES DE AUNG SAN SUU KYI FRENTE A LA EMBAJADA DE MYANMAR, HOY EN KUALA LUMPUR.


No obstante, el general ha puesto una serie de condiciones para dicho encuentro: la única Premio Nobel de la Paz que se encuentra prisionera debe abandonar su actitud de "enfrentamiento" y detener su llamada a las sanciones internacionales sobre el país. Según los medios estatales, Than Shwe dijo a Ibrahim Gambari, el representante de la ONU que ha visitado el país estos días, que Suu Kyi "ha fomentado el enfrentamiento, la completa devastación, además de las sanciones económicas y de otros tipos". El general añadió que estaría dispuesto a hablar con ella sí "anuncia públicamente que ha renunciado a esas cuatro cosas".


Esta es la primera vez, desde que tomó las riendas de la Junta militar en 1992, que Than Shwe hace alguna indicación de estar dispuesto a reunirse con "la Dama", como la llama el pueblo birmano con cariño y respeto. Los medios del Estado también dijeron que 2.093 personas han sido detenidas durante los protestas de la semana pasada, y que habían liberado a 692 tras hacerlas firmar un papel en el que se comprometían a no volver a participar en ninguna manifestación. Sin embargo, según la BBC, unas 10.000 personas han sido arrestadas durante los últimos días.


Un familiar de tres mujeres liberadas recientemente ha dicho a Reuters que los detenidos son divididos en cuatro categorías: los transeúntes que se encontraban cerca de las manifestaciones, los que se pararon a mirar, los que aplaudieron y los que se unieron a las mismas. Los militares están especialmente interesados en los líderes de las protestas, pero los que aplauden durante las manifestaciones pueden ser castigados a penas de entre 3 y 5 años de cárcel.

Free Burma!

Free Burma!

miércoles, 3 de octubre de 2007

Nuevas detenciones tras una noche de terror en Rangún

La Junta militar birmana ha realizado más detenciones hoy, miércoles día 3 de octubre, horas después de que el enviado especial de la ONU abandonara el país. Según Reuters, al menos 8 camiones llenos de prisioneros fueron vistos saliendo del centro de Rangún. Entre los detenidos se encuentran un trabajador de la ONU, Charles Petrie, y tres miembros de su familia, quienes fueron detenidos durante la noche.

EL ENVIADO ESPECIAL DE LA ONU, IBRAHIM GAMBARI, CON (DE IZQ. A DRCHA.) LOS GENERALES THAN SHWE, MAUNG AYE, THURA SHWE MANN Y THEIN SEIN, ANTES DE AYER EN LA CAPITAL NAYPYIDAW.


Helicópteros sobrevolaron la ciudad durante toda la noche de ayer y vehículos militares recorrieron las calles profiriendo mensajes intimidatorios través de sus altavoces. Shari Villarosa, embajadora en funciones de los Estados Unidos en Birmania dijo hoy a Associated Press que la población estaba aterrorizada al oír una y otra vez en medio de la noche mensajes como “¡Tenemos fotografías!, ¡vamos a hacer arrestos!”.


Villarosa dijo que miembros del personal de su embajada han ido a algunos monasterios y los han encontrado completamente vacíos, otros estaban cercados por los militares. El número de monjes detenidos supera los 4000, muchos de los cuales podrían ser enviados a campos de trabajos forzados, y otros están intentando huir en masa de Rangún desesperadamente por miedo a nuevas detenciones. Esta mañana han sido liberados 80 monjes y 149 monjas, además de 5 periodistas locales.


Por otro lado, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas volverá a reunirse esta semana para escuchar los informes del enviado especial a Birmania, Ibrahim Gambari. Se espera que Gambari informe en primer lugar de su viaje al secretario general Ban Ki-moon y se reúna con el Consejo el viernes.


El Senado de los Estados Unidos aprobó ayer una resolución, propuesta por John Kerry, pidiendo el diálogo tri-partito entre el Consejo para la Paz y el Desarrollo del Estado, la Liga Nacional para la democracia de Aung San Suu Kyi y representantes de las minorías étnicas. La resolución condena la represión del SPDC y exige a China que “retire sus objeciones” a los esfuerzos del Consejo de Seguridad de la ONU para condenar la represión de la Junta militar.

MONJE REZANDO EN UNA PAGODA DE RANGÚN EL PASADO DÍA 1 DE OCTUBRE.


Mientras tanto Japón, el mayor donante a Birmania, está considerando retirar sus ayudas al país del Sureste asiático como medida de castigo ante el asesinato del fotógrafo Kenji Nagai durante una manifestación el pasado 27 de septiembre. De momento, la policía metropolitana de Tokio ya ha anunciado que va a acusar ante los tribunales a los militares que asesinaron al fotógrafo. Según la ley japonesa, la policía puede acusar a sospechosos de crímenes cometidos contra ciudadanos japoneses en suelo extranjero.


El lunes, Phado Mahn Shah, secretario general de la Unión Nacional Karen (KNU) dijo a Democratic Voice of Burma que es bienvenido entre los karen cualquier soldado del ejército birmano que desee desertar y unirse a sus filas. Manh Shah, que afirmó que unos 70 soldados del ejército birmano se han unido a los karen desde marzo, dijo que el KNU cree los oficiales de baja graduación y los soldados del ejército birmano son tan víctimas del SPDC como los civiles. Democratic Voice of Burma también informó de protestas recientes en el estado de Arakan, dónde también existen importantes movimientos nacionalistas: 10.000 personas se manifestaron ayer en Man Aung y 5.000 antes de ayer, según la emisora de exiliados birmanos radicada en Oslo

martes, 2 de octubre de 2007

Ibrahim Gambari deja Birmania tras reunirse con Aung San Suu Kyi y Than Shwe

El enviado especial de las Naciones Unidas a Birmania, Ibrahim Gambari, se ha reunido hoy en Rangún con la líder de la Liga Nacional para la Democracia, el principal partido de oposición a la Junta, y Premio Nobel de la Paz en 1991 Aung San Suu Kyi durante unos 15 minutos en una casa puesta a disposición de los militares, muy cerca de University Avenue dónde ella cumple arresto domiciliario.


IBRAHIM GAMBARI Y AUNG SAN SUU KYI DURANTE SU REUNIÓN DE HOY EN RANGÚN.


Gambari se reunió con la líder democrática tras su regreso de la capital del país, Naypyidaw, donde se reunió con el máximo dirigente de la Junta militar, Than Shwe, tras esperar cuatro días. Después de ambas reuniones, cuyo contenido aún no ha trascendido, Gambari tomó un avión que le llevo a Singapur, donde hizo escala para dirigirse a Nueva York; allí informará al secretario general de la ONU Ban Ki-moon. El enviado de la ONU dejó Rangún sin dar una rueda de prensa que había anunciado el Gobierno de Myanmar.


Mientras tanto, no ha habido protestas hoy en las calles de Rangún, dónde hay una gran presencia militar. Continúan las detenciones en la anterior capital y otro puntos del país, según The Irrawaddy: 8 opositores a la Junta fueron detenidos ayer en pequeñas protestas y se están confiscando grabadoras, cámaras de fotos y reproductores de mp3, especialmente entre los jóvenes.


No obstante, parece que la Junta confía en haber aplastado la revuelta, como muestran ciertos signos de distensión: Hoy anunció que reducía en dos las horas del toque de queda en Rangún y ha permitido el restablecimiento la semana que viene del Programa de Alimentos de la ONU que lleva alimentos de Mandalay a algunas provincias del norte como el Estado Shan (que dependen de ese programa), y que había sido bloqueado por los militares en días anteriores.


Ayer el ministro de asuntos exteriores de la Unión de Myanmar U Nyan Win, intervino en la asamblea general de la Naciones Unidas. Allí ha dicho que la actual crisis es el producto del intento "neo-colonialista" de naciones poderosas de desestabilizar el país aprovechando las "manifestaciones pacíficas" de anteriores días, que "oportunistas políticos" aprovecharon para desestabilizar el país" y que las fuerzas del orden "que no habían intervenido durante casi un mes", pero cuando la "multitud se volvió indisciplinada y provocativa se vieron obligados a declarar un toque de queda. Después, cuando los manifestantes ignoraron sus advertencias, se vieron obligados a tomar medidas para reestablecer la situación. Ahora la normalidad ha vuelto a las calles de Rangún".

EL EMBAJADOR DE MYANMAR EN LAS NACIONES UNIDAS, NYUNT MAUNG SHEIN, DURANTE LA REUNIÓN DE LA COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS DE LA ONU MANTENIDA HOY EN GINEBRA.


U Nyan Win añadió que "el destino de cada país no puede imponerse desde el exterior" y que "el Gobierno es plenamente consciente de su obligación de liderar a la nación en su proceso de transformación en una democracia disciplinada".


Hoy se han reunido en Ginebra, a petición de la Unión Europea, los 47 miembros del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para debatir la situación en Birmania. Allí, la alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, Louise Arbour, ha exigido a la Junta birmana que de un informe completo de las personas muertas y heridas durante las protestas y que informe del paradero de los detenidos. Arbour ha declarado que el Gobierno de Birmania "no debe esperar más que su auto-impuesto aislamiento le libre de respondabilidad".