miércoles, 26 de septiembre de 2007

Reacciones internacionales ante la represión de la Junta militar birmana

La Junta militar birmana continúa reprimiendo a los ciudadanos y monjes que hoy han vuelto a salir en masa a las calles del país para protestar pacíficamente contra la tiranía y la opresión de uno de los régimenes más brutales del mundo. En Rangún y Mandalay, la segunda ciudad del país, las fuerzas de seguridad han usado gases lacrimógenos para dispersar los manifestantes y han disparado al aire y en algunos casos directamente a la gente; según The Irrawady, testimonios no confirmados afirman que cinco monjes y una mujer han sido asesinados en dos manifestaciones diferentes en la antigua capital del país. Cientos de manifestantes han sido detenidos.


ENFRENTAMIENTOS EN RANGÚN.

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá de urgencia hoy para discutir sobre Birmania. Rusia y China, que ya vetaron una resolución del consejo en enero de este año, han dicho que la situación en Birmania es un asunto puramente interno. Ibrahim Gambari, subsecretario general de la ONU para asuntos políticos y asesor especial sobre Myanmar, viajará después de la reunión a Birmania con el propósito de calmar a los miembros de la Junta.


Mintras tanto, se han sucedido las declaraciones de condena a la actuación del SPDC por parte de la comunidad internacional. El primer ministro británico, Gordon Brown, ha pedido a la Unión Europea que prohiba cualquier tipo de inversión en Birmania e imponer restricciones comerciales más severas que las actualmente en vigor. Brown ha escrito al presidente de turno de la UE y ha recibido una "respuesta inicial positiva" a sus protestas.


El presidente francés Nicolas Sarkozy ha expresado su preocupación sobre los últimos acontecimientos y ha pedido que las compañías francesas se abstengan de invertir en Birmania, incluyendo la petrolera TOTAL, que según la misma Aung San Suu Kyi es uno de los principales soportes económicos del régimen. Se calcula que la planta extractora de gas de TOTAL de Yandana proporciona unos 450 millones de dólares anuales a la Junta (sobre las implicaciones de las inversiones de TOTAL en Birmania ver, en .pdf, el informe TOTALitarian Oil: Fuelling the Oppresion in Burma).

MONJES REZANDO ANTE FUERZAS ANTI-DISTURBIO EN RANGÚN.


China, principal socio comercial y el aliado más importante de la Junta birmana, se está preparando para la posible caida del régimen, cuenta el International Herald Tribune. Se cree que China ha ejercido presión diplomática para que el SPDC sea prudente en su tratamiento de las protestas. China es el mayor proveedor de armas de los militares birmanos y el principal explotador de sus ricas reservas de gas, pero quiere evitar que una represión violenta de la Junta dañe su imagen de cara al exterior, especialmente ahora que se acercan los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008.