jueves, 20 de septiembre de 2007

Los monjes budistas "excomulgan" a la Junta militar birmana

Hoy, día 20 de septiembre, continúan las protestas de los monjes budistas birmanos en contra de la Junta militar. Casi mil monjes marcharon en Rangún, la ciudad más grande del país, acompañados de unos 5000 ciudadanos que formaron una cadena humana para proteger su marcha a la pagoda de Shwedagon, la más importante del país, allí rezaron antes de dirigirse a la embajada estadounidense, dónde dieron la marcha por terminada.

MONJES REZANDO HOY BAJO LA LLUVIA EN RANGÚN.


Las protestas de los monjes están acompañadas de un boicot a los miembros y familiares del Consejo para la Paz y el Desarrollo del Estado (SPDC) que gobierna el país, para no aceptar limosnas de ellos; lo que equivaldría a una excomunión y pone en un grave aprieto al SPDC, ya que los monjes son una importantísima institución social allí y cuentan con el respeto reverencial de la población, tal y como cuenta hoy The Independent. Los monjes budistas sólo llevan a cabo esta "excomunión" en las circunstancias más extremas.


Hoy, la Comisión de Derechos Humanos de Asia (AHRC) ha hecho un llamamiento a la comunidad budista mundial (Sangha) a que sigan el ejemplo de los monjes birmanos y lleven a cabo un boicot en todas partes en contra del Gobierno birmano, incluyendo el personal de las embajadas y consulados en el extranjero. Este tipo de boicot se conoce en pali como "patta-nikkujjana", que significa "poner el cuenco de mendicante boca abajo", y sólo se aplica en circunstancias muy especiales, como cuando la vida de monjes está en peligro.


Monjes budistas fueron golpeados por el ejercito con palos y escopetas durante una protesta el pasado 5 de septiembre en la ciudad de Pakkoku; de hecho, se cree que un monje murió durante esa protesta.


Las protestas se iniciaron en Birmania el pasado 19 de agosto en contra de una subida del 500 por ciento en el precio del combustible. Al principio fueron líderes políticos de la Liga Nacional por la Democracia (NLD) los que iniciaron el movimiento, pero muchos de ellos fueron detenidos. Entre 65 y 120 personas han sido arrestadas desde el inicio de las protestas sin ningún tipo de garantía procesal, muchas de ellas siguen encerradas en la cárcel de Isein, en Rangún, dónde hay más que fundadas sospechas de que están siendo torturadas.


NOTA: El diario El País se hace eco al fin de las protestas en Birmania. Si bien hay un pequeño error en su noticia: fue en la manifestación del pasado 18 de septiembre en Sittwe cuando las fuerzas del orden usaron gases lacrimógenos para dispersar a los monjes manifestantes, no en la del 5 de septiembre en Pakokku, donde los soldados dispararon al aire y golpearon a los monjes.