miércoles, 26 de septiembre de 2007

La Junta militar usa la violencia contra los manifestantes en Birmania


Los monjes y los ciudadanos se han vuelto a echar a la calle en Birmania a pesar de la violencia usada por las autoridades para reprimir las protestas. Hoy marcharon 5.000 monjes y 5.000 estudiantes hacia la pagoda de Sule desafiando a la Junta militar del Consejo para la Paz y el desarrollo del Estado. Los soldados ya han comenzado a disparar en contra de los manifestantes: Hay ya un muerto y otros tres monjes podrían haber muerto como consecuencia de los disparos, informa The Irrawaddy.

PRECINTOS EN LA PAGODA DE SHWEDAGON HOY.


Esta mañana, la junta precintó con un perímetro de soldados la pagoda de Shwedagon en Rangún, el principal templo del país y un importante símbolo del activismo pro-democrático birmano. No obstante, muchos manifestantes fueron a protestar pacíficamente allí, dónde fueron recibidos con gases lacrimógenos y golpes por parte de las fuerzas del orden, que detuvieron a unos 200 monjes.


La violenta represión se produce un día después de que el Gobierno anunciara el toque de queda y prohibiera las reuniones de más de cinco personas en la calle. Además, la policía llevo a cabo anoche redadas en las que detuvo al menos a 10 personas, entre ellos el cómico Zaganar, famoso por sus sátiras en contra del Gobierno, y el veterano activista U Win Niang.


Mientras la Junta reprime las protestas, Amnistia Internacional ha hecho un llamamiento hoy para que la ONU actúe urgentemente en Birmania. La secretaria general de la organización, Irene Khan, pidió ayer al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que envíe inmediatamente una misión al país del Sudeste Asiático. También pidió a los países con más influencia en Birmania (China, India, Japón y la ASEAN) que presionen a la Junta para que respete los derechos humanos.