miércoles, 19 de septiembre de 2007

Crecen las protestas de los monjes budistas en Birmania

Cada vez son más los monjes budistas que salen a la calle para protestar contra el Gobierno del Consejo para la Paz y el Desarrollo (SPDC) que gobierna Birmania. El miércoles día 19 de septiembre, un mes después del inicio de las protestas, miles de monjes salieron a las calles de diversas ciudades del país. Alrededor de 1000 marcharon por las calles de Mandalay y unos 500 lo hicieron en Rangún.

MARCHA DE MONJES EN RANGÚN.


En la ciudad portuaria de Sittwe, unos 5000 monjes, según The New York Times, pidieron la liberación de 4 detenidos durante las protestas del martes; protestas que fueron reprimidas por el ejército usando gases lacrimógenos. A través de sus medios de comunicación, el Gobierno ha admitido el uso de los gases para dispersar a los manifestantes, a los que ha acusado de atacar a las fuerzas del orden. Democratic Voice of Burma informó de que más de mil monjes ocuparon las oficinas del Gobierno de Arakan (provincia cuya capital es Sittwe) durante unas horas.


En Rangún, los monjes marcharon a la pagoda de Sule, desde donde dieron un discurso político en el que acusaron al SPDC de la pobreza y atraso del país. Testigos afirman que la marcha y el discurso fueron atendidos por una multitud de unos 10000 ciudadanos, que apoyaron a los monjes y les ofrecieron agua y refrescos.


Muchos monjes han iniciado un boicot en contra de miembros del SPDC, llevando sus cuencos negros de mendicantes boca abajo durante las marchas simbolizando su rechazo a aceptar limosnas de los miembros del ejército. En el idioma birmano, la palabra para boicot viene precisamente de ese gesto de sostener el cuenco boca abajo. El boicot de los monjes budistas, pertenecientes a una institución muy grande, bien organizda y con una enorme influencia social, puede llegar a poner en un serio aprieto al gobierno de un país cuya población es debotamente religiosa.


MILES DE CIUDADANOS BIRMANOS ACUDIERON A LA PAGODA DE SULE PARA APOYAR Y ESCUCHAR A LOS MONJES EN RANGÚN.


Las protestas que se iniciaron hace un mes debido a la súbita decisión del Gobierno de multiplicar por cinco el precio de los combutibles son las más importantes desde hace al menos una década. Estas protestas reflejan el descontento de una población cansada de la tiranía de uno de los gobiernos más brutales del mundo.


En un excepcional reportaje elaborado desde la misma Birmania, Andrew Buncome, el corresponsal en Asia para The Independent, que ha dedicado su portada del día 19 a la situación en Birmania, se recogen las declaraciones de un diplomático occidental que afirma que "durante el último año, la gente de la generación del 88 [en referencia al movimiento en el que una gran parte del pueblo birmano desafió a los militares ese año] ha proporcionado liderazgo y ha demostrado capacidad para reunir a gente".