miércoles, 5 de septiembre de 2007

Bush anuncia una disminución de tropas en Iraq

George Bush anunció ayer que los "recientes éxitos militares en Iraq" podrían permitir una reducción en la fuerza de 160.000 soldados desplegada en Iraq. El presidente hizo el anuncio durante un viaje sorpresa a la base norteamericana de Anbar, en el oeste de Iraq. Bush dijo que, juzgando por lo que le habían dicho el Comandante General David Petraeus y el embajador Ryan Cocker, “sería posible mantener el mismo nivel de seguridad con menos fuerzas americanas”.


Horas después, el Comandante Petraeus declaró en la cadena de televisión ABC que la reducción incluiría los 30.000 soldados desplegados los últimos meses, no empezaría antes de diciembre y se llevaría a cabo en diversas oleadas, que se producirían cada 45 días.

DAVID PETRAEUS, EN UNA CONFERENCIA DE PRENSA CELEBRADA EL PASADO MES DE ABRIL.


El anuncio coincide con la presentación ayer, 4 de septiembre, al Comité de Relaciones Exteriores del Senado de un informe elaborado por la Oficina de Supervisión del Gobierno de los Estados Unidos (GAO), que muestra la falta de progresos políticos y en materia de seguridad por parte del Gobierno iraquí, lo que pone de relieve el fracaso de la estrategia militar de refuerzo de tropas que el Gobierno de George Bush ha llevado a cabo en los últimos meses. La salida del informe coincide también con el inicio de ua ronda de sesiones sobre la guerra en Iraq abierta por los demócratas en el Congreso.


“En general”, dice el informe (ver en .pdf), “no ha sido aprobada la legislación clave, el nivel de violencia se mantiene alto y no está claro si el Gobierno iraquí va a gastar en reconstrucción los 10 millones de dólares asignados.” Tomando como puntos de referencia 18 objetivos, legislativos, de seguridad y económicos, para Iraq, según la GAO se han cumplido tan sólo 3 de ellos, 4 se han cumplido parcialmente y no se han cumplido 11.


Las conclusiones de la GAO contrastan con las alcanzadas por el informe del Consejo de Seguridad Nacional (ver informe en .pdf), dependiente de la Casa Blanca, elaborado en julio de forma provisional a la espera del definitivo, Petraeus y Cocker presentarán al Congreso el próximo 15 de septiembre. El informe provisional del Consejo analiza los mismos 18 puntos de referencia y considera los resultados como satisfactorios en 8 casos, insatisfactorios en 6 y medio satisfactorios en 2 puntos (el informe del Consejo estima no se dan las condiciones para los dos puntos de referencia restantes, que la GAO considera no cumplidos).


El informe en el que el Consejo de Seguridad Nacional se evalúa a sí mismo está orientado a defender la decisión de Bush de incrementar en 30.000 el número de soldados en Iraq. Bush afirmó el pasado 22 de agosto en una convención de veteranos de guerra que su estrategia estaba basada en la “premisa de que el progreso en seguridad allanará el camino para el progreso político y la estrategia era movilizar más tropas para disminuir la violencia”.


La violencia no ha disminuido ni Iraq es ahora más seguro, como testifica el hecho de que cada vez son más los iraquíes que se ven obligados a abandonar sus casas y huir en busca de refugio. Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, como resultado del empeoramiento de la situación humanitaria en Iraq, ha aumentado número mensual de desplazados de 50.000 a 60.000. Esta organización estima que ya hay 4,2 millones de iraquíes desplazados, 2 millones de ellos fuera de su país, principalmente en Siria y Jordania.


Si el ejército no está ayudando a mejorar la seguridad, las inversiones en Iraq tampoco están ayudando a reconstruir el país, tal y como cuenta un excelente artículo de Ed Harriman, “Burn Rate”, publicado recientemente en The London Review of Books. Casi todo el dinero de los Estados Unidos asignado hace cuatro años por el Congreso para la reconstrucción, 21.000 millones de dólares, ha sido gastado ya. También ha sido gastada una gran cantidad de los 20.000 millones de dólares de los propios iraquíes, distribuidos por Paul Bremer. Gran parte de todo ese dinero ha sido usado para pagar bienes y servicios americanos, sin llegar nunca a Iraq; del resto, una gran proporción ha desaparecido sin ser contabilizada adecuadamente.


Según el Inspector General para la Reconstrucción de Iraq, (SIGIR) en Bagdad, la electricidad sólo funciona unas 8 horas al día. De los 142 centros de atención sanitaria primaria que Estados Unidos proyectaba como punto de partida para la reconstrucción de los servicios médicos iraquíes, sólo 8 se encuentran actualmente abiertos. En cuanto al petróleo, el Departamento de Estado calcula que alrededor de un tercio del combustible refinado de Iraq acaba en el mercado negro o es llevado de contrabando al exterior del país y vendido privadamente.

2 comentarios:

M. Atitar de la Fuente dijo...

En The Times el general Odierno (número dos de las fuerzas de EEUU en Irak) ha dicho EEUU podría verse obligado a enviar sus soldados a Basora, si Londres decide sacar del país los algo más de 5.000 militares que aún tiene destacados allí...
Están jugando con lo de la reducción...que creo que no será tanta como lo pintan el entusiasmo mediático

Anónimo dijo...

Siento no poder darte un enlace, pero en EEUU hay un movimineto (pequeño, pero lo hay) para evitar que Bush apruebe una ley que le daría poderes absolutos en caso de emergencia (de todas formas, adía de hoy, los derechos fundamentales están casi en suspenso y te pueden detener si darte una razón ni leerte tus derechos). Por si te sirve...