domingo, 26 de agosto de 2007

Represión en Birmania

Ayer, sábado 25 de agosto, fue detenido uno de los líderes del movimiento de protesta contra la decisión de la Junta militar birmana de subir los precios del combustible. Hombres vestidos de civil arrestaron a Htin Kyaw cuando gritaba consignas en contra del Gobierno junto a otro hombre; según el testimonio de testigos presenciales, el activista fue duramente golpeado mientras se producía el arresto.

Esta es la tercera vez que Htin Kyaw es arrestado este año por protestar en contra del Gobierno. Htin Kyaw había dicho el viernes a miembros de la BBC en birmano, Radio Free Asia, y Voice of America que estaba organizando en secreto una gran protesta.



HTIN KYAW.


La detención se produce tras una exhaustiva persecución por parte de la policia y miembros del grupo de apoyo al Gobierno Asociación para la Solidaridad y el Desarrollo (USDA), que los últmos días han estado registrando automóviles, estaciones de tren y ferries en la capital. Hoy, las calles de Rangún amanecieron desiertas: muchos mercados están cerrados y no hay colas para esperar los autobuses.


Muchos de los otros detenidos esta semana, entre ellos los trece líderes de la Generación de Estudiantes del 88 arrestados el pasado martes, han sido transferidos a la prisión de Isein en Rangún, cárcel famosa por sus terribles condiciones. Los medios pertenecientes a la Junta les acusan de poner en peligro la estabilidad del Estado, e incluso de preparar atentados terroristas. Los líderes de las protestas podrían enfrentarse a penas de hasta 20 años de cárcel.


Por otro lado, ayer 12 partidos pertenecientes a minorías étnicas hicieron un llamamiento conjunto pidiendo la liberación de los detenidos. Estos partidos representan a minorias, como los shan o los karen, que son duramente reprimidas por la Junta militar del Consejo para la Paz y el Desarrollo del Estado (SPDC).


Según algunos analistas, a pesar de que las protestas de esta semana son las más grandes en una década, no suponen una amenaza inmediata para la Junta, debido a que muy poca gente se ha atrevido a unirse a ellas y los líderes han sido rápidamente detenidos. Según algunos análisis, la decisión del Gobierno que ha provocado las protestas, la dramática subida de los precios del combustible, podría haber sido tomada para hacer frente a los enormes gastos que está acarreando la construcción de una nueva capital en medio de la selva, adónde el Gobierno decidió trasladar su sede hace un año, decisión de la Junta cuyas motivaciones nadie conoce con seguridad.