miércoles, 29 de agosto de 2007

La Junta birmana libera a presos comunes para que sofoquen las protestas

La Junta militar birmana ha liberado durante las últimas semanas presos comunes a los que luego ha usado para sofocar las protestas que se han venido produciendo desde que anunció la subida del precio del combustible. Según activistas y diplomáticos en Rangún, la Junta liberó a cientos de presos en los días previos al anuncio de la subida de los precios en previsión de las protestas.


MANIFESTANTES SON METIDOS A LA FUERZA EN CAMIONES.

Tras su liberación, los presos son reclutados por el grupo Swan Aah Shin ("Persona fuerte y capaz"), grupo semi-secreto que está llevando a cabo el "trabajo sucio" de romper las protestas y meter por la fuerza a los activistas en camiones rumbo a las cárceles. Los miembros del Swan Aah Shin siguen las órdenes de la Asociación para la Unión, la Solidaridad y el Desarrollo (USDA), organización civil afín a la Junta militar, que le sirve, entre otras cosas, como red de espionaje y brazo político.


Mientras tanto, miembros de la Convención Nacional Birmana han anunciado hoy que el proceso para el borrador de una nueva Constitución concluirá la semana que viene, en lo que supuestamente sería un primer paso para unas próximas elecciones generales. La Convención Nacional fue establecida por la Junta con el propósito de crear una nueva Constitución en 1992, estuvo inactiva desde 1996 y fue resucitada en 2004. Desde entonces, se ha reunido 5 veces. El anuncio de una nueva Carta Magna, cuya elaboración está tomando 15 años, parece un intento de desviar la atención en un momento en el que se están produciendo las protestas más importantes desde hace 10 años.


Por otro lado, la Junta anunció el pasado lunes que va a incrementar las exportaciones de gas y bio-diesel, lo que ha dejado perplejos a muchos analistas. Este incremento de las exportaciones se produce en un momento en que el gas con el que las amas de casa birmanas cocinan ha subido un 500 por ciento. Según Zaw Oo, un economista birmano residente en Estados Unidos, la decisión es además demasiado temprana teniendo en cuenta lo pobre que es Birmania, y lo pequeña que es la demanda internacional de bio-combustible.