viernes, 31 de agosto de 2007

Huelga de hambre de los disidentes birmanos en prisión

Algunos disidentes arrestados en Birmania durante las últimas manifestaciones han iniciado una huelga de hambre para protestar contra la negativa de la policía de tratar médicamente la pierna rota de uno de ellos. Según ha informado a la agencia Reuters en una conversación telefónica la activista Su Su Nway, que se encuentra escondida y es buscada por la policía desde el pasado martes, las fuerzas de la Junta militar rompieron la pierna a su compañero Ye Thein Naing mientras era metido a golpes en un camión.

El presidente de los Estados Unidos ha condenado las detenciones. George Bush ha criticado a los líderes birmanos por la represión que están llevando a cabo y ha dicho que los manifestantes "deberían ser escuchados en lugar de ser silenciados a la fuerza". Bush ha dicho que la situación en Birmania va a ser uno de los temas centrales en la reunión de la APEC que se va a celebrar este fin de semana en Sidney.

Ayer, doce parlamentarios de la Liga Nacional por la Democracia (NLD), elegidos en las elecciones de 1990, llevaron a cabo una marcha de protesta en la ciudad de Mandalay. Esta mañana, dos hombres fueron arrestados cuando protestaban lanzando gritos en contra de la subida de la gasolina en la ciudad de Taunggok. Mientras tanto, la Junta ha pedido ayuda en su búsqueda de los fugitivos a los hoteles, entre los que ha repartido fotografías de los activistas.

Muchos analistas están sorprendidos de que las protestas continuen en Birmania. Si bien se ha reducido el número de manifestantes, debido a las detenciones de muchos líderes democráticos (se calcula que más de 100 personas han sido detenidas desde el inicio de las protestas), se siguen sucediendo pequeñas protestas en todo el país casi diariamente. Las protestas comenzaron el pasado 19 de agosto en Rangún, cuatro días después de que el Gobierno anunciara, sin aviso y sin explicaciones, una fuerte subida en los precios del combustible y el gas, que ha empeorado la ya de por sí precaria situación económica de la población birmana.